Educación evalúa a 20.000 estudiantes para saber si la enseñanza funciona bien

Estos menores realizarán pruebas de Lengua y Matemáticas, y como novedad este año se ha incluido la evaluación de la competencia básica en el conocimiento y la interacción con el mundo físico que hace referencia a la capacidad de utilizar el conocimiento científico, aplicar la metodología científica y ser consciente del papel que ejercen la ciencia y la tecnología en el desarrollo de la sociedad y en el medio ambiente.

El alumnado al que van dirigidas las pruebas tiene entre 10 y 14 años de edad, y cursan quinto curso de primaria y tercero de enseñanza secundaria. Educación trata de evaluar no sólo lo que el alumno «sabe» sino lo que «sabe hacer, cómo lo sabe hacer y en qué nivel de dominio lo sabe hacer» aplicado a situaciones y contextos diversos, tanto escolares como sociales, tal y como viene recogido en la normativa que regula estas pruebas.

Esta concepción de la evaluación atiende a la tendencia vigente en Europa así como a la filosofía educativa contenida en la Ley Orgánica de Educación, LOE, con la finalidad de obtener información objetiva y rigurosa sobre aspectos fundamentales que debería alcanzar la totalidad de la población.

Malos resultados

En este sentido, las competencias básicas son aquéllas que permiten al individuo su desarrollo en la sociedad del conocimiento, logrando su realización tanto personal como social así como su integración plena en el mundo laboral.

En los resultados de las pruebas realizadas el pasado año, el alumnado obtuvo unas pobres calificaciones tanto en Lengua como en Matemáticas, aunque las referentes a la primera materia son aún más preocupantes. Las calificaciones apenas superaban el cinco, aunque las quejas de distintos sindicatos ante el posible ‘maquillaje’ de las calificaciones no se hicieron esperar demasiado.

Los problemas de los alumnos granadinos y andaluces con la Lengua son llamativos, sobre todo, en el ámbito de la comprensión oral y expresión escrita. De hecho, los examinadores evaluaron tres aspectos lingüísticos: comprensión oral (entender una explicación), comprensión escrita (entender lo que se lee) y expresión escrita (capacidad para redactar sobre un tema concreto).

El campo en el que sacaron peor calificación fue en comprensión oral. Aquí, los pedagogos inciden en que las nuevas tecnologías han calado tanto entre los jóvenes que sólo prestan atención a los contenidos interactivos y no a la típica explicación magistral. Hipótesis que no falten.

Las pruebas de diagnóstico tampoco cuentan con el respaldo de buena parte de la comunidad educativa. En muchos casos, porque entienden que los exámenes que se realizan no tienen suficiente nivel para los alumnos y, en segundo lugar, porque a los escolares no se les explica convenientemente que los exámenes tienen una capacidad de evaluación esencial para la comunidad educadora.

Con todo, La Consejería de Educación realiza estas pruebas por tercer año consecutivo, y espera disponer de los informes con los resultados elaborados por la delegación provincial de Educación de Granada antes del próximo 18 de febrero.

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