Mª Luz Díaz: «La Educación Ambiental no es una moda, sino una necesidad»

–¿Qué es Ondas? ¿Por qué surge?

–Los primeros centros de Educación Ambiental se crearon en Andalucía en 1982. En concreto, el primero fue ‘Huerto Alegre’, seguido del ‘Molino de Lecrín’, también en Granada. Luego vendría ‘El Picacho’, en Cádiz. Fuimos los tres centros pioneros a nivel andaluz. Desde entonces hasta hace muy poco hemos vivido de espaldas, incluso recelando los unos de los otros. Descubrimos que eso no nos llevaba ningún lado. Por ello ahora vivimos una época en la que lo importante son los esfuerzos coordinados, la organización de acciones conjuntas,  pues estamos convencidos de que si sumas se aprende más y te enriquece.

–¿Cuáles son sus fines?

–Principalmente promover la educación ambiental (EA) en la sociedad. Estamos convencidos de que la EA no es una moda, sino una necesidad. La sociedad, en general, y el medio ambiente necesita de otro modelo de gestión, de otro modelo de explotación de los recursos, de otra forma de vivir menos consumista y más respetuosa con el entorno y nosotros queremos desde nuestro pequeño espacio impulsar este tipo de cosas.

– Nos llama la atención el nombre ¿Por qué eligieron esa denominación?

–Digamos que es un nombre que nos gustó a los centros que lo integramos. Ondas está muy vinculada con lo verde y pretendíamos al mismo tiempo relacionarlo con el agua. También por la forma de expandirnos y la persistencia del agua que gota a gota horada la piedra.  Ofrecía mucha simbología y también  porque vivimos en una región, Andalucía, en la que el agua es muy importante. Pretendimos hacer un juego de colores y de contenidos simbólicos.

–¿De qué manera pueden beneficiarse  los centros educativos de la existencia de la Red Ondas?

–Los centros de EA nos consideramos recursos de apoyo a la escuela. Recursos que cuentan con un equipo humano formado que puede apoyar la tarea educativa del profesorado que desea  impulsar la EA en su centro. Esto hoy en día cobra más sentido pues vivimos en un momento en que casi todo es digital y los niños y las niñas tienen cada vez menos experiencias autónomas, menos vivencias. En nuestros centros  pueden tener unas vivencias que van a generar una serie de emociones sobre las cuales se puede construir más fácilmente el conocimiento en la escuela. Nuestros niños y niñas necesitan saber el papel tan importante que juega la naturaleza para nuestra vida.

–¿Con qué sectores de la población trabajan?

–Nosotros trabajamos con niños, con jóvenes, con tercera edad, con familias, con asociaciones y con todos los grupos que lo deseen. Lo hacemos con nuestras actividades y con nuestras propuestas que intentamos sintonicen más con los usuarios que nos visitan y, sobre todo, intentando que sean cada vez más propuestas de calidad.

–¿Cuáles son sus retos más importantes en la actualidad?

–Queremos asumir el reto de que nuestros centros sean también sostenibles de tal forma que cuando una persona nos visite vea que se trata de un centro que utiliza energías renovables, donde se recicla, no contamina, dispone de un huerto ecológico , o sea no sólo transmitir esos valores sino también siendo coherentes con los mismos.

–Como cualquier colectivo imaginamos que son muchos los proyectos en los que están trabajando ¿Cuáles son los más interesantes?

–Estamos trabajando en varias líneas. Por un lado, impulsando un proyecto coordinado para las distintas etapas educativas que salió del último foro y que se ha presentarlo a la Consejería de Educación. También luchamos por la normalización del sector pues la mayoría de los centros de EA somos cooperativa y se trata de un sector que no tiene convenio colectivo y, sin embargo,  en temporada alta trabajan en ellos unas 700 personas y en baja unas 400.

Ermita Vieja y Huerto Alegre, la vuelta a la naturaleza

 

En el Centro de Innovación que dirige Mari Luz Díaz se incluyen el Aula de la Naturaleza “Ermita Vieja” de Dílar y la Granja Escuela “Huerto Alegre” (http://www.huertoalegre.com ) Por las estancias de la  primera pasaron 2.218 participantes y 219 profesores en el año 2007. Hasta la fecha en 2008 ya ha disfrutado de sus estupendas instalaciones 2.214 y 140 profesores. En el caso de la granja escuela los datos se elevan a 3.425 participantes y 288 profesores en 2007 y en los meses transcurridos del presente año a 3.510 participantes y 219 profesores.

 

 

Además de los talleres en la naturaleza el equipo de profesionales desarrolla otra serie de actividades como son la publicación de títulos y materiales.  “La agricultura ecológica, una alternativa sostenible”, “La energía que nos mueve”, “El castillo de Alcaudete”,  “La fortaleza de la Mota”, “La batalla de Bailén”, por citar sólo las últimas. También desarrolla programas especiales como “El Taller de Mozart”, “Arte y Ecología”, “Al encuentro de las aves”, “Andalucía Natural”, “Viajes de estudios ecológicos”, “Fines de semana para familias en la granja escuela”  “Aula de otoño”, “Conoce Sierra Nevada”, entre otros.

 

 

 A lo largo de sus 25 años ha recibido diversos reconocimientos como el Premio Andalucía de Medio Ambiente (1994), la  Medalla de Andalucía a la Innovación Educativa, (1996), el Premio Arcoiris a la mejor Iniciativa Cooperativa, (2006) y el  Premio Andanatura  por su contribución al desarrollo sostenible de Sierra Nevada. 2007.

 

Para saber más acerca de la Red OndasRED ONDAS

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