El éxito y la magia de la integración

En realidad, el nombre y apellidos de la idea es: ‘Proyecto de Integración del Alumnado y Familias Inmigrantes en el Entorno Social y Educativo’. Una idea  que nació para dar respuesta a un pueblo en el que el 21% de la población (6.000 habitantes) nació en otro país. Había que enfrentar tres realidades: «El aumento constante de alumnos y trabajadores inmigrantes en Albuñol; el desconocimiento, falsos estereotipos y vacío que sobre este tema existe a nivel educativo, social y político; y la necesidad urgente de afrontar estas realidades bajo un punto de vista de justicia social, humano y de una integración enriquecedora y en paz».

Sin miedo

Así lo explica Jesús Maldonado, que analiza la situación: «La experiencia de años nos hacía ver la necesidad de una interrelación y cooperación mutua entre los distintos organismos y sectores sociales, engranajes básicos y fundamentales en la tarea de una integración eficiente y efectiva».  Para alcanzar ese objetivo se empezaron a organizar viajes a los lugares de origen de los inmigrantes para conocer el entorno en el que se movían. «Estamos convencidos de que los miedos proceden del desconocimiento y la ignorancia», advierte Maldonado.

Mientras tanto, el resto del pueblo se unía a la causa: El CEIP Natalio Rivas, Educación para Adultos, el Ayuntamiento, la Oficina de Atención al Inmigrante, la iglesia, el Centro de Salud y sus Servicios Sociales… Todos, junto a los padres y familiares del centro han conseguido que no haya diferencia entre una mirada que viene o una mirada que va.
El proyecto funciona como una especie de puzzle en el que cada pieza –tantas como actividades– es fundamental. El grupo de teatro ‘La Algarabía’, trabajó durante todo el año con 24 alumnos (17 marroquíes, 6 españoles y una congoleña) y fue uno de los puntos fuertes. Pero también desde la Oficina de Atención al Inmigrante se ha realizado una labor extraordinaria con talleres, ponencias y debates. Además, a lo largo del curso han sido varias las emisiones radiofónicas en las que han participado juntos los alumnos inmigrantes y los no inmigrantes, profesores y representantes políticos.

Mucho más

Por supuesto, que no falte el deporte: equipos mixtos de alumnos de las distintas nacionalidades, actividades al aire libre y escalada. Encuentros culturales y lúdicos donde cada cual llevó sus cánticos, bailes y comidas regionales. Pasacalles, exposiciones de instrumentos musicales de todo el mundo, talleres de decoración intercultural, un torneo de ajedrez, video fórum, la publicación de la revista ‘Paranoyas’, un concurso de fotografía…
Como dice Don Jesús: «Es un camino lleno de obstáculos del que siempre aprendemos». Y del que parece que aprendemos el resto. Nuestra más sentida enhorabuena a todos los implicados por ganar un premio con tanta solera. Amigos de La Contraviesa, os esperan muchos más.

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