Una cultura universal

Por tanto, el objetivo es reflexionar y profundizar en cómo se trata y cómo se debe actuar ante este colectivo que llega a  nuestras aulas; aprovechar al máximo la riqueza que supone la diversidad,  ya que como decía el escritor peruano Ciro Alegría «el mundo es ancho y ajeno». O las palabras de un escolar que asegura que su clase «parece el patio de la ONU», porque aprenden juntos: argentinos, chinos, colombianos, franceses, una finlandesa… y continuaba diciendo el chaval «así, aprendemos los idiomas casi jugando, la chica finlandesa nos enseña los números, los meses del año en inglés, todos, nos dicen los nombres de los ríos, montañas de sus distintos países, y también es una manera de viajar con la imaginación».

Activos

En el foro de discusión estaban presentes unas veinticinco personas, entre ellas, los directivos de los institutos que forman parte del proyecto, una inspectora de educación, representantes de la administración educativa, de sindicatos, delegados de la ONG Marrocco Exchange; Javier García Castaño, catedrático de Antropología Social de la Universidad de Granada, que está realizando un estudio sobre este tema de la interculturalidad en colaboración con los institutos que tienen un mayor número de población inmigrante.

Se trató la Interculturalidad desde diferentes puntos de vista. También fueron puestas sobre la mesa las respuestas de la Administración: Los Profesores ATAL,  (Aula Transitoria de Adaptación Lingüística) que atienden al alumnado inmigrante. Se habló que en las normas de escolarización la ley exige a los centros reservar plazas para alumnos de estas características, que son los EOE (Equipos de Orientación Educativa) y los Servicios Sociales los que tienen que tener en cuenta cuáles son los alumnos desfavorecidos y ocuparse de ellos. Los estudiantes que se incorporan a nuestras clases sin saber español  tienen once horas de inmersión lingüística a la semana.

Planteamientos: «¿Qué es la integración? ¿Qué podemos hacer con los alumnos que vienen? ¿Hay que formar al alumno que nos llega para que se quede o para que vuelva?» Los componentes de la mesa dialogaron ampliamente sobre estas preguntas, intentando darles respuestas.

¿Fenómeno o problema?

Se insistió en que hay que ver la inmigración como un fenómeno y no como un problema y el profesor García Castaño habló sobre el peligro de las cuotas o índices de tolerancia. Añadió que «en las últimas investigaciones, dos centros que estén llevando a cabo estrategias innovadoras, no tienen siempre el mismo resultado».

El antiguo director del Veleta, José Antonio Salvador, sostuvo que «el concepto de Atención a la Diversidad es un poliedro con muchas aristas, que la Diversidad sobre todo enriquece, que se pretende hacer a los alumnos mejores personas y prepararlos para el futuro y que esto es calidad de enseñanza».

También se mencionaron las dos vertientes de los escolares inmigrantes, la curricular y la convivencia. Hay que implementar medidas para que los programas se puedan cumplir en su totalidad y para el segundo aspecto, hay que favorecer ese proceso de integración, con jornadas de acogida, tutorías de inmigrantes…

Adolfo, mejicano, profesor en Alemania, relató su propia experiencia: Vivió el proceso de integración como una lucha  muy fuerte; «es un proceso de recíproco enriquecimiento, un proceso permanente».

Otros estilos

En Alemania los chicos sin documentación no pueden ser escolarizados. Los franceses explicaron que en Francia sucede como en España, que hay obligación de escolarizar a todos los niños y niñas en cuanto llegan. Hay un proceso de acogida a las familias por parte de de asociaciones y de voluntarios, también hay profesores de apoyo que se ocupan de ellos; el sistema francés recuerda mucho al español en este aspecto.

Sin duda, este asunto de la inmigración está abierto y es una cuestión en la que todos los elementos sociales deben implicarse y es un proceso sin retorno, que nos enseña que afortunadamente existen otros mundos, otras culturas, otras gentes que tienen muchas cosas que aportar y ensanchar nuestras miras.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *