El plan de lectura suma nuevos lectores y ayudas

Más centros involucrados y más niños aprendiendo a ‘amar’ los libros. El objetivo es más lectura en los centros educativos. Por eso, la Consejería de Educación ha puesto en marcha para este curso un conjunto de líneas de mejora, tras analizar los resultados de las últimas pruebas de evaluación de diagnóstico del sistema educativo andaluz. La finalidad de estas iniciativas, que se centran en la mejora de las competencias lingüísticas, es «afrontar activamente los resultados de las pruebas y contribuir al éxito escolar del alumnado».

Para ello, Educación, según explica da prioridad a los desdobles de grupo para la asignatura de Lengua, incide en esta materia en los planes de acompañamiento e incorpora 519 nuevos centros -en toda Andalucía- al Plan de Lectura y Biblioteca, que se extiende, de este modo, a un total de 1.954 centros.

Además del conjunto de iniciativas que pondrá en marcha la Consejería, que tienen su base en el desarrollo de la Ley de Educación de Andalucía (LEA) y que se suman a las propuestas de mejora formuladas por los propios centros, será clave el papel activo que desempeñará la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa. Este organismo se ha creado en el marco de la LEA como instrumento para la mejora de la enseñanza.

En esta línea, la Consejería de Educación pide la colaboración del profesorado para que se incorpore la lectura a la vida cotidiana del aula, y para que, en colaboración con las familias, también esté muy presente en la casa.

Este plan, según destacan tiene como objetivo fomentar la lectura desde el currículo. Se insta a los colegios e institutos a establecer en sus programaciones un tiempo dedicado a la lectura. Para Educación Primaria, los centros deberán garantizar la incorporación de un tiempo diario de lectura mínimo de 30 minutos en todos los cursos de la etapa. En el caso de Secundaria, cada instituto garantizará en la práctica docente de todas las materias, un tiempo dedicado a la lectura. La intención de la Administración es facilitar un cambio de concepto y de actitud en el uso de las bibliotecas escolares.

En el curso 2006/2007, la Consejería de Educación puso en marcha el Plan de Lectura y Bibliotecas con el que se propuso mejorar la competencia lingüística del alumnado andaluz e impulsar una serie de medidas que faciliten a los niños y niñas y a los jóvenes el desarrollo de prácticas lectoras y habilidades intelectuales. A eso sumó el lograr que los centros incorporen el uso regular de la biblioteca escolar como recurso de apoyo para el aprendizaje permanente. Este curso se ha dado otro impulso.

La biblioteca escolar, que está implantada ya en el 78% de los centros escolares andaluces, ofrece la posibilidad de «acceso igualitario a los recursos y a la cultura, independientemente del estado socioeconómico de procedencia, actuando como un agente de compensación social».

Todo sin olvidar: «Lectura se escribe con L de libertad. Una libertad que hace de la lectura, no una obligación, sino un derecho».

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