Los jubilados, modelo para nuevos maestros

El consejero de Educación agradeció a los profesionales de la enseñanza su esfuerzo por educar a los alumnos y alumnas de Andalucía. Puso así en valor el cúmulo de experiencias y de conocimientos, en definitiva, el capital docente del profesorado que ha dedicado su vida a la enseñanza y destacó la necesidad de transmitir la experiencia acumulada a lo largo de toda una vida laboral a las nuevas generaciones que toman el relevo en el sistema educativo. «Voy a emplearme en buscar oportunidades para quien quiera, de forma voluntaria y se sienta con ganas pueda transferir sus experiencias, porque os necesitamos a todos».

Fue un acto de reconocimiento al profesorado en toda regla. Es un deber de gratitud y de justicia reconocer el trabajo de quienes han dedicado su vida laboral a la educación desde diversos ámbitos de responsabilidad. Educar a una persona no es sólo dotarla de conocimientos, sino hacer de ella alguien que, en cierto modo, no existía. Este poder de transformación constituye la responsabilidad y la grandeza del ejercicio docente.

Éstas fueron algunas de las ideas que se pusieron de manifiesto en el acto celebrado el lunes en la capital.
La generación que llega por edad a la jubilación, por circunstancias históricas, les ha correspondido ser testigos de excepción del hondo proceso de transformación política, económica y social vivido por Andalucía en las últimas décadas. Desde la Administración autonómica, se recordó también que «ellas y ellos han escrito un capítulo muy importante de la historia de la Educación en el país, en los años cruciales que nos han llevado del final de la Dictadura a la consolidación de la Democracia».

Este proceso de cambio, que ha tenido en la universalización de la educación una base y un impulso determinante, ha supuesto «la conquista de la libertad, de la palabra, el impulso a la igualdad efectiva y la extensión de los derechos sociales». Un complejo proceso que ha supuesto la permanente adaptación de unos profesionales donde el deber laboral se acompaña de grandes dosis de vocación y de implicación personal.

El acto de homenaje tiene como objetivo distinguir la labor de los profesores de los distintos niveles educativos así como de los inspectores y del personal de servicio que, durante el pasado año, dejaron de ejercer sus funciones al haber alcanzado la edad de su jubilación. En este homenaje recibieron un diploma y una insignia.

Tras la entrega de distinciones a los docentes, el acto concluyó con la actuación del alumnado del Conservatorio de Danza Reina Sofía de Granada y la colaboración de los estudiantes del ciclo formativo de grado superior de Información y Comercialización turística del Instituto Virgen de las Nieves de la capital granadina.

El acto supuso un encuentro entre quienes quizás no se han conocido antes, pero sí han compartido vivencias y trayectorias; se organiza y celebra cada año en las delegaciones provinciales de Educación y reconoce toda una vida de trabajo dedicada a la práctica docente y a la formación académica de los escolares. Por eso, hubo mucho emoción.

Con la tranquilidad del trabajo «bien hecho y del bagaje de experiencias y vivencias, corresponde ahora cubrir todas esas expectativas y planes de vida dilatados en el tiempo, ser felices, y saber que la sociedad, que la comunidad educativa sigue contando con ellos, y que sus enseñanzas han prendido en cada una y en cada uno de sus alumnos y alumnas». Fue un día de emociones y reencuentros.

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