Una escultura realizada por el profesor granadino Jesús Manuel Aguilera en la malagueña plaza de Capuchinos

– ¿Cómo surge el encargo de esta obra?
– Esta obra surge con el objetivo de rendir homenaje y conmemorar la memoria de D. Juan Estrada Castro (Álora 26-2-1909- Málaga 30-4-1974), sacerdote que llevó a cabo en vida una importante labor social y pastoral en el malagueño barrio de Capuchinos (casco antiguo de Málaga); como persona y como párroco de la iglesia de la Divina Pastora y Santa Teresa de Jesús. Para ello se ha decidido llevar a cabo un retrato de cuerpo entero, algo mayor que el tamaño natural, con la indumentaria propia para la celebración de misa y en actitud de bendición.

– ¿Cuáles son características formales?
– Se trata de una escultura antropomórfica, colocada de pie mirando al frente, con un modelado de carácter realista.  Su realismo se basa en el objetivo prioritario que se establece con quienes encargan este trabajo que, de manera lógica y natural, anteponen a cualquier otro criterio el de la búsqueda del parecido en la consecución de la obra tanto en los rasgos identificativos de retrato facial en concreto, como en los rasgos generales del cuerpo. Aquí, yo recibo información tanto gráfica, a través de fotografías diversas en cuanto a posturas, gestos, actitudes, y edades distintas; como informativa basada en observaciones que hacen las personas que solicitan esta obra y que por su puesto lo conocieron muy de cerca. Se trata de un hombre alto de 190 cm. aproximadamente, que aún lo resultaba más para la medida estándar del español medio de la época.

– ¿Qué dimensiones tiene el grupo escultórico?
– Las dimensiones totales de la obra son de 3,20 mts./1 m./1 m. Se trata de una obra fundida en bronce de 220 cm. de altura que descansa sobre una peana realizada en acero corten, de forma casi cúbica y con las aristas redondeadas, de dimensiones 90cm/100 cm/100cm.

Detalle de la imagen realizada por el progesor Aguilera
Detalle de la imagen realizada por el progesor Aguilera

– ¿Qué simbología has incluido en el mismo?
– Aumento de la dimensión natural, tiene el objetivo prioritario de compensar el aminoramiento o disminución perceptiva que se produce de los objetos en general y  de este tipo de obras en concreto en los espacios exteriores abiertos. La edad representada del retratado, unos 30 años aproximadamente. Sabemos que es la edad ideal  en cuanto a vigor y madurez…, sinónimo de intemporalidad, de eterna juventud, de plenitud vital,… Las espigas, representa el pan, alimento tanto espiritual como material. El lazo, es un elemento útil y a la vez decorativo, que lejos de quedarse en el mero ornamento representa una forma similar al símbolo matemático de infinito, un 8 tendido (en matemáticas sirve para expresar un valor mayor  que cualquier cantidad asignable). La casulla que lo cubre, modelo guitarra, también reafirma ese símbolo de infinito, de 8, esta vez erguido o derecho que se repite delante y atrás. Envuelve la vertical posición del sacerdote retratado que deja paso libre a los brazos.

– ¿Y en las manos y el cubo?
– La mano derecha erguida en posición de bendición levanta tres dedos representando el gesto de Cristo. Son tres dedos alzados, los otros dos replegados. El tres representa la síntesis espiritual, constituye la resolución del conflicto planteado por el dualismo, el triunfo de la armonía de la unidad sobre la dualidad. También hace referencia a la Trinidad y al triángulo. El cubo, representado en la peana, uno de los sólidos platónicos, equivale al cuadrado. Es el símbolo de la tierra, los cuatro elementos del cosmos físico –tierra, aire, agua y fuego-, hace referencia a valores de estabilidad, solidez y permanencia. La materia frente a la espiritualidad, y en el caso de este conjunto figura -peana se integran ambas como representación de  la espiritualidad posada sobre la materia. En el caso que nos ocupa las caras verticales de este cubo se achatan ligeramente tendiendo hacia el rectángulo, esto resta tensión a la forma pura del cuadrado, la humaniza más y nos da una imagen más cercana, a la idea de casa.

 

     
 

Un escultor en alza

Jesús Manuel Aguilera Gómez nace en Galera (Granada) en 1966. Estudió Bellas Artes en la UGR y se licenció por la rama de Escultura en 1990 y de Pintura en 1995. De forma paralela estua graduado en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos (hoy Escuela de Arte de Granada) en las especialidades de Talla en Piedra y Vaciado y moldes. Ha participado en diversos congresos, exposiciones, cursos y grupos de trabajo relacionados con su especialidad. Así mismo, ha completado su formación con estancias en la Universiad de Libramont (Bélgica) y de Santa Catarina, de Florianópolis (Brasil). El pasado verano expuso en su pueblo natal una muestra de su obra escultórica bajo el título “La Edad del Bronce”. 
 El autor y su obra
     

 

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