Vil: “Dibujar para niños no se acerca para nada a lo que yo hago”

Vil, junto al cartel de la presentación
Vil, junto al cartel de la presentación

 

– ¿Qué tal su primera vez como ilustrador infantil? ¿De quién fue la idea?
– Ha sido la primera vez y estaba reticente porque dibujar para niños no se acerca para nada a lo que yo hago. De hecho cada vez que un niño me pide un dibujo me da risa. A mi madre le hacía ilusión y pensaba que si tenía el ilustrador en casa para qué lo iba a buscar fuera.

– ¿Qué ha pretendido con la portada en la que se ve a los dos primos fundidos en un abrazo?
– Simplemente quería que el rostro de Tsotyama mostrase la satisfacción de haber enseñado a su primo lo que ella quería que aprendiera y valorase. Las del interior van en blanco y negro y la verdad es que es una pena pues pierden mucho.

Tsotyama y su primo Arturo, según las ilustraciones de Vil
Tsotyama y su primo Arturo, según las ilustraciones de Vil

– ¿Qué tal las ilustraciones para el segundo libro?
– Desde el anterior han pasado tres años y ha sido mucho más fácil. Las ilustraciones para “Hueso de cereza”, realizadas hace seis o siete meses, han ido más fluidas y rápidas.

– ¿Quiénes son sus modelos artísticos granadinos?
– Juanjo Guarnido es un referente mundial. En Holanda tuve la oportunidad de comprar el segundo tomo de “Blacksad” en holandés. Me llena de orgullo pensar adónde ha llegado habiendo salido de la misma facultad en la que estoy yo. La gente flipa. En cuanto al Niño de las Pinturas no hace falta hablar mucho de él. Aparte de ellos también hay algunos amigos, como Murdock, que tiene un estilo muy bueno y todos los que estamos a su alrededor hemos cogido cosas de él. Yo pondría a estas tres personas en un podio como influyentes.

– ¿Lo de estudiar Bellas Artes fue una vocación clara?
– Yo iba a hacer Educación Física, por Magisterio, pero no me llegó la nota por lo que, por suerte, me quedé al final en Bellas Artes. Más que nada porque se me daba bien dibujar y me gusta. Así que llegué de rebote.

– ¿Es cierto que estuvo a punto de ganar un premio de la Universidad de Granada?
– La verdad es que me sorprendió, pues se trataba de un concurso de fotografía y en Granada hay muchísimos fotógrafos. Le das una patada a una piedra y salen dos mil. Estar seleccionado como finalista y en la exposición me alegró mucho.

– ¿Tengo entendido que ha tenido la oportunidad de dejar su huella artística como Erasmus en Holanda?
– (Risas) Al final lo tuve que quitar. Era una serie de calaveras con mensajes provocativos en inglés y en holandés. La primera vez fue en papel por lo que a los tres meses ya se había caído. Luego lo hice otra vez, pero la policía nos obligó a quitarlo.

– Vil ¿cree que se puede vivir del arte?
– Incluso ahora soy optimista y pienso que sí. Y eso que en estos momentos estoy con el mundo del cómic, donde pienso que se trabaja más y se percibe menos.

OIR AUDIO DE LA ENTREVISTA:

 

 

Ver también:

– Blog de VIL: VILQETZAL

– Espacio en ARTELISTA

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *