Juan Chirveches: “La poesía se lee muy poco”

– Hola, Juan. Antes de entrar en tu nuevo libro nos gustaría saber ¿qué tal acogida tuvo el anterior?
– Bueno, como sabes, la poesía realmente se lee muy poco. No creo que haya tenido ni buena ni mala acogida simplemente no ha tenido acogida, solamente en el circuito de los amigos y poco más…

– No será por falta de originalidad, pues, tanto en tu anterior libro como en el presente, “Cancionario”, desde la primera página rezuman cretividad poética en esos tres “prólogos” que en realidad no son tales pues aprovechas para dar tu propia definición de poesía (1, 2) y la explicación de su proceso de creación (3) ¿Por qué no ha incluido una presentación al uso o ha recurrido a algún amigo para que le escriba un prólogo?
– Pienso que invitar a alguien a escribir un prólogo no es invitarle a nada sino endosarle algo. Pienso que el prólogo lo debe escribir el propio autor. Cervantes escribía sus prólogos, Cela escribía los suyos. Lo veo algo forzado el proponer a alguien que te lo escriba. Espero que nadie me proponga escribir un prólogo, pues entre otras cosas se me da muy mal

– Otra cosa que queda patente es que le gusta madrugar o al menos las sensaciones sentidas en las primeras horas del día (lo digo por sus primeros poemas Amanecer y Alborada ¿Es así?
– El amanecer es un espectáculo que siempre me ha impresionado, me ha sobrecogido desde muy joven. Pienso que es el mayor espectáculo de la naturaleza, superior incluso a la contemplación del mar o de la caída de la nieve, que son dos cosas también absolutamente maravillosas. El amanecer, tratados en Virgilio, y los clásicos, es una cosa impresionante el amanecer mitológico. Siempre me ha gustaco la contemplación y luego su tratamiento poético. Prácticamente en todos mis poemarios he dedicado algún poema al tema del amanecer. La llegada de los colores, esos anaranjados que coge el cielo, las nubes,… son un espectáculo absolutamente maravilloso.

– Pero no se queda en el amanecer, porque luego cada parte del libro está dedicada a una parte de la jornada: la mañana, mediodía, la tarde y la noche ¿Es por alagún motivo especial?
– Al seleccionar los poemas para esta colección vi que podían agruparse de esa manera. Los organicé así porque era una esctructura lógica.

– Aunque es granadino de adopción, nunca ha perdido sus raíces almerienses lo cual está patente en su obra ¿Cómo se vive desde la lejanía?
– Pues, siento amor por mi tierra y por eso en mis poemarios procuro dedicar algunos poemas a Almería, a mi pueblo Cantoria. Decía Unamuno que no hay paisaje feo. Para algunas personas el paisaje de Almería es un un paisaje desnudo, un tanto desolado, dicen que no les gusta. Para mí es al contrario: un paisaje , absolutamente maravilloso en su desnudez y por a mi me gusta muchísimo aparte de porque sea mi tierra. También por la nostalgia que siento también por mi pueblo la intento paliar dedicándole estos poemas 

– Abundan muchos y preciosos juegos de palabras, jitanjáforas, haikus, ¿Cómo se le ocurren?
– Siempre me ha gustado jugar con las palabras, sobre todo con las palabras sonoras, las palabras que sugieren. En ese sentido la jintanjáfora me parece un género poético maravilloso. Son palabras que no significan nada. Alfonso Reyes decía que la jitanjáfora no se dirige a la razón sino a la sensación. Augusto Monterroso afirmaba que lo pueden decir todo puesto que no expresan nada. Son palabras inventadas, que no existen pero que con las que se trata de conseguir una musicalidad, una sonoridad y una sugerencia. Las conocí siendo muy pequeño a través de una revista que mi padre recibía en la farmacia llamada “Orto” y ahí fue  donde con unos 10 u 11 años entré en contacto con las jitanjáforas y desde entonces siempre he tratado de cultivarla. ¿Cómo se me ocurren? Pues no lo sé la inspiración que está tan denostada y que muchos dicen que no existe, pues claro que existe, como fogonazo, como idea, aunque luego hay que trabajarla y desarrollarla. Vas por la calle y te viene una palabra musical, una idea, y empiezas a tirar del hilo para intentar componer. En cuanto a los haikus me gusta la poesía breve y este poema tradicional japonés de tres versos requiere una concentración extraordinaria. Cuando los conocí me impresionaron mucho y modestamente he tratado de cultivarlos. Sobre todo me llama la atención esa condensación lírica tan extraordinaria, ese reflejo de un instante o de lo cotidiano que es el haikus. 

– ¿Se considera admirador de Gómez de la Serna? Lo digo porque algunos de sus poemas se asemejan a sus famosas greguerías como, por ejemplo, la definición del huevo, “Onza de oro rodeada/ por un anillo de espuma”?
– El género de la greguería es una de las joyas de la literatura española y leerlas es una experiencia única.  Como sabes que trabajo de maestro en el Centro Penitenciario hay una que me parece maravillosa con su destilación también porque también es literatura destilada resuelta en un lirismo humorístico: “Los presos a través de la reja ven la libertad a la parrilla”. Puede que haya influencia de la greguería pues la he seguido desde muchísimos años y me gusta leerla y releerla de vez en cuando. Otra que se me viene a la cabeza y me hace una gracia enorme es “el cocodrilo es un zapato desclavado”.

– También nos hemos encontrado poemas sociales que enlazan con su vertiente de escritor de artículos de opinión ¿puede la poesía transmitir inquietudes y denuncias sociales?
– Por supuesto que sí. En mi anterior libro decía que en la poesía cabe todo, menos la prosa, y por lo tanto entra todo: la política, la crítica social, pero pero con matices como es no salirse de lo que es la lírica. No me gusta la poesía social con el formalismo que se hacía a mediados del siglo XX por parte de los típicos poetastros que consiguieron su fama más por cuestiones políticas. Se puede hacer crítica social pero dentro de lo que es la poesía, poesía musical, rítmica, tradicional y no la prosaica y vulgar con la que habitualmente se hace la poesía de crítica política.

– También con  los haikus te has atrevidoa aboradr temas como la burbuja inmobiliaria pues hay uno  que dedica a los trabajadores de la banca como “Es el banquero. En la dehesa social/ pasta dinero” y otro a los políticos “Nuevo proyecto:/ hormiguean los bolsillos/ de los políticos”. ¿Se sentirán aludidos?
– Creo que no porque no lo van a leer. Quiero aclarara que el primer haikus no está dedicado a los trabajadores de la banca que son muy honrados como cualquier otro trabajador sino a los banqueros codiciosos y avariciosos. En cuanto al de los políticos igual, pues conozco concejales que trabajan por la mañana en un hospital y por la tarde van al ayuntamiento intentando mejorar su pueblo. La política es necesaria y la mayoría de los políticos son honrados pero yo me dirijo a ese grupo de políticos que corrompen todo y dan mala fama al resto.

Chirveches  se considera una enamorado de la musicalidad de las palabras
Chirveches se considera una enamorado de la musicalidad de las palabras

– En las partes de su libro dedicadas al atardecer y a la noche se nos pone trascendental  como cuando afir”sólo hay un camino recto/ que nos trae de la nada/ y nos lleva al cementerio” o cuando compara la vida con un cigarro del que al cabo ni olor queda? ¿Le preocupa el dolor y la muerte?
– No me preocupa la muerte, me impresiona. En todos mis libros de poemas es uno del los temas que trato. En el primero titula precisamente “La sangre de noviembre” se refiere a la muerte y abundan los poemas dedicados a ese tema, también los hay en “El abrir de abril” y en el “Cancionario” pero no tratada de un punto de vista tétrico, ni siquiera triste. Intento dar idea de la brevedad de la vida y a partir de ahí, pues ser más bondodosos puesto que todo es efímero no merece la pena agredir, ni ser codiciosos como esos banqueros hasta hundir a toda una sociedad 

– Inherente a la vida está el erotismo que igualmente está presente en algunos de sus versos, como los titulados “Felación”, “La novia” o la original lección de geografía ¿no provocorá cierto morbo entre sus lectores más jóvenes?
– El erotismo es uno de los temas eternos de la poesía y de la literatura, y de todo el arte, en general. Desde los antiguos griegos, pasando por la poesía palatina, por Bocaccio, el Arcipreste, etc. No entiendo que haya personas que tienen ese rechazo o secretismo con el sexo, es algo natural que hay que tratarla con la mayor de las naturalidades. En mis poemarios suelo incluir varios poemas de tipo erótico y en este también. En cuanto a los jóvenes como creo que no lo van a leer no creo que les provoque nada y si les provoca morbo me alegraré infinito.

Juan Chirveches (Cantoria, Almería, 1955) vuelve a mostrarnos en este libro, como en sus anteriores poemarios (La sangre de noviembre y El abrir de abril), su concepción y defensa de lo que el propio autor ha bautizado como la “Poesía-poesía”, nueva corriente que se caracterizaría por el uso del poema breve, sonoro, musical, preferentemente rimado, de expresión accesible a toda clase de públicos, de argumento meridianamente claro, pero no por ello trivial o superficial, sino ahondador, en estos parámetros, de los temas eternos de la poesía y de la filosofía. Poemas de herencia y ecos tradicionales, pero técnica y argumentalmente renovados, que utiliza, a veces, la ironía y el sutilísimo humor en determinados versos colocados en medio de hondos planteamientos o de poemas, digamos, serios.
Portada de Cancionario
Portada de Cancionario

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