Pedro López Ávila: «El ministro Wert y las becas»

En este caso y en este gobierno parece que el protagonista elegido es ni más ni menos que Ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, quien ahora, otra más de las suyas, se apeó con unas declaraciones en  TVE, diciendo que un estudiante universitario que no sea capaz de alcanzar una nota media de un 6.5 para obtener una beca, esté bien encaminado y deba seguir sus estudios universitarios. No es que le paguemos los estudios, les pagamos por estudiar, continuó diciendo.

Dicho así, y tras otras declaraciones anteriores en las que decía que se debería inculcar a los alumnos universitarios a que no piensen en  estudiar solo lo que les apetece o seguir tradiciones familiares a la hora de escoger itinerario académico, sino que piensen en términos de necesidades y de su posible empleabilidad; nos llevaría al equívoco de pensar que esa es la razón fundamental por la que nuestros antepasados no hiciesen excesivo caso del estudio, porque seguramente pensarían en términos de empleabilidad.

Lo que me faltaría por saber es si a los estudiantes que no han necesitado de la ayuda estatal, por disponer de suficientes recursos familiares o propios, y que brillan en su hablar, después de haber fracasado en su paso por las distintas facultades y que la naturaleza les ha empujado a oficios tan nobles y generosos como la política y a otros menesteres más lucrativos, que nada tienen que ver con los libros, y que no han seguido ningún itinerario están o estarán bien encaminados para dirigir la cosa pública.

A mí me parece muy bien que exista un nivel de exigencia en el esfuerzo, en la constancia y que se prime y se valore el mérito. Además, creo que no corren los mejores tiempos para que la sociedad distraiga dinero público para algunos alumnos e, incluso profesores universitarios, a lo que a cualquier cosa llaman cuatrimestre; que en cualquier esquina haya una Universidad o que se deba medir  con el mismo rasero al esfuerzo y la constancia, que a la apatía y a la desidia, por impopular que resulte hoy esta opinión.

Lo que no me queda claro es si los que hoy presumen de la dignidad  del 5 raspado o los que repitan  cursos y arrastren asignaturas de años anteriores de manera asidua en su trayectoria académica deberían abandonar sus estudios académicos, según el Sr. Ministro, o por el contrario, podrían permanecer en la Universidad, siempre y cuando abonen sus tasas correspondientes y sin ayuda estatal alguna, ya que  a estos últimos no les pagaríamos por estudiar, sino que se pagarían ellos mismos sus estudios universitarios  o sus familias.

Desde luego lo que sí voy a hacer a partir de ahora es mudar mi parecer y antes de visitar al médico  preguntaré si obtuvo una nota media de 6.5.

 

(*) Catedrático de Lengua y Literatura Española jubilado. Cuenta con un blog donde publica artículos de opinión, su producción poética  y realiza crítica de la obra de pintores contemporáneos titulado LA TORMENTA ESTABA INVENTADA DESDE SIEMPRE

 

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