Aquellos inolvidables años, VI: ‘Tres anécdotas y un emotivo recordartorio’

Enrique en una foto reciente
Enrique en una foto reciente
He seguido en contacto con muchos de vosotros, de forma ocasional, al encontrarnos por la calle y reconocernos, con otros por otras razones, caso de Antonio Ruiz Esperidón, pero es cierto, que cuando leí en el diario Ideal el embrión de la idea, no dudé un solo momento en ponerme en contacto con Antonio y aportar algunos nombres que todavía permanecen en mi memoria. Ejercí como Maestro, no como Profesor de EGB, que linda palabra llena de connotaciones quitaron de los títulos en aquella equivocada sesión de la Cortes, donde cambiaron la denominación de nuestras carreras.

Recuerdo aún al efecto que el Señor Diputado Maestro Puig Amado, desde su escaño y tras haber sido aprobada la denominación, se dirigió a sus compañeros diputados y les conminó para que a partir de aquel momento, le llamaran Profesor de EGB Puig Amado, pues como comentaba ejercí muy poco tiempo, tuve la suerte de hacerlo en la Aneja de Prácticas durante un par de años, primero en una sustitución y después como interino, tras ello los derroteros de mi vida fueron por otro lado pero nunca olvidé, que en realidad yo me sentía MAESTRO.

Anécdotas

Quisiera hacer referencia a algunas anécdotas que algunos recordaréis y que viví con vosotros.

Seis de la tarde de un día cualquiera del curso 1.967- 1.968, clase de Francés con la Señorita Quintana, Paco, el bedel se había olvidado aquel día de pasar por la clase y anunciar que había terminado la hora, la clase era tediosa, leíamos francés, mientras la profesora corregía nuestra pronunciación, estábamos cansados y deseando salir de la clase, la puerta no se abría, la inmensa mayoría mirábamos hacia la misma, de pronto, una potente voz desde el fondo de la clase dijo: ¡¡¡ la horaaa !!!. La Señorita Quintana reaccionó inmediatamente preguntando ¿ quién ha sido?. Lógicamente el silencio era aterrador, ante su amenaza de quedarnos en clase hasta que el autor del bocinazo no confesara, se levantó Fernando Molina, “he sido yo señorita”, realmente era verdad, la profesora ante la sinceridad del compañero, le alabó poniéndole como ejemplo de compañerismo, de sacrificio y de solidaridad, ante esta situación nos dejó salir de clase y el jolgorio fue total desde la clase a la calle. Fue una anécdota recordada mucho tiempo.

Otro día, Don Saturio, empezó a dar las notas en clase de unos exámenes que habíamos realizado en fechas anteriores. Al llegar a nuestro compañero José Antonio Ureña, por aquel entonces jugador del Granada, le dijo: “Señor Ureña, un cuatro”. Nuestro compañero puso cara de circunstancias. Don Saturio le dijo: “un cuatro pero no se preocupe que se la he subido a un cinco, ello me ha hecho subirle un punto a todos sus compañeros y dio la razón que le había movido a ello, sus hijos aficionados al fútbol no le perdonarían nunca que hubiera suspendido a Ureña. Nuestro compañero correspondió a esta gentileza con unas fotografías firmadas para los niños.

Por no hacer muy largo y pesado este escrito, recordaré a Don Gabriel Aguilera, por aquellos tiempos nos daba Agricultura, una asignatura que habíamos cultivado muchos de nosotros, calabazas en junio. Un día hablando del tiempo, borrascas, anticiclones, etc., le pregunté al terminar la clase como se formaba el anticiclón de las Azores. Me miró y jocosamente me dijo: “Yo de lo que verdaderamente sé es de mujeres y de partos, esto es un complemento”. Os recuerdo que era Ginecólogo.

 

Emotivo recuerdo

Por último, no quisiera terminar sin hacer un breve pero sentido recordatorio a todos aquellos compañeros y compañeras, que posiblemente hubieran disfrutado estando con nosotros y que se vieron privados por el destino de hacerlo. Me refiero a nuestros compañeros, Andrés Melgarejo, Toni Vicioso, Bazoco, Jesús Estévez, María del Carmen Atienza y algunos otros que echaremos en falta, espero que se alegren desde donde estén de este encuentro.

 

 

TEXTOS PUBLICADOS:

‘Lo que he sido se lo debo a mi primer Maestro’, por Antonio Ruiz Esperidón
‘Primera aventura de algunos alumnos de Magisterio de la promoción 1965-68, en el barrio del Albayzín’ ,
por Manuel García Plazas

‘El espíritu de la promoción de Magisterio 1965-68’, por Francisco García Espínola

‘Yo fui maestro’, por Bernardo Roa Guzmán

‘Las maestras de la promoción 1965-68 toman la palabra’ por Asunción Villena, Carmen Martínez, Valentina Serrano, Mercedes Liñán, Elena Alonso, Carmen Blanco, Rosi Jiménez, Carmina Cueto y Virtudes Hernández.

‘Tres anécdotas y un emotivo recordartorio’, por Enrique Mateos Alarcón

PROXIMAMENTE:

‘Maestro del 68’, por Manuel Titos Martínez

– ‘Carta abierta a los Maestros de la promoción 1965-1968’ por Carmen Jiménez

‘Riadas de sentimientos’ por José Pinteño Gea

‘Maestros y maestras, juntos en el 45 aniversario’ por Antonio Luis García Ruiz

INFORMACIÓN RELACIONADA Y GALERÍAS DE IMÁGENES:

Más de 150 maestros y maestras de la promoción 1965/68 preparan su primer reencuentro a principios del otoño

– El 5 de octubre, fecha elegida para el reencuentro de maestros y maestras de la promoción 1965/68

Maestros buscan a sus compañeros y compañeras de la promoción 1965-68

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