Aquellos inolvidables años, XVIII: «Recuerdos de otro tiempo»

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Seguramente no todos tendríamos los mismos fines ni querríamos alcanzar las mismas metas. Cada uno de nosotros probablemente estaría allí debido a circunstancias diferentes, pero había algo que nos unía a todos: íbamos a ser maestros. Y eso implicaba que durante un largo periodo de tiempo estaríamos  juntos, tendríamos una serie de intereses comunes, compartiríamos muchas horas, nos apoyaríamos unos a otros, en definitiva, seríamos compañeros. De aquella convivencia saldrían amigos entrañables o enemigos irreconciliables; noviazgos e incluso matrimonios.

Cierro los ojos y me veo un día de principios de octubre, con un gran saco lleno de ilusión a la espalda subiendo la escalera de la Escuela Normal. Aquella escalera que al llegar al primer rellano se dividía en dos ramas: la de la derecha para las chicas, la de la izquierda para los chicos. Porque entonces la moral y las buenas costumbres no permitían lo que con el paso del tiempo hemos llamado pomposamente “coeducación”, y que en realidad no es  más que una consecuencia lógica de la sociedad y de la propia vida.

Aquel día me encontré por primera vez con muchas de las que, con el paso del tiempo, se convertirían en grandes amigas y con otras que no lo serían tanto. Conocí a profesores a los que no llegaría a apreciar, por mucho que lo intentara y a otros a los que hubiera querido parecerme cuando terminara mis estudios. No quiero mencionar a nadie en particular ni de las primeras ni de los segundos, aunque de unas y de otros guardaré siempre un grato recuerdo.

Rosario-Munoz-Munoz2Tres o cuatro días antes había llegado del pueblo, porque yo era una chica de pueblo, y me había instalado en una residencia. Para mí aquello fue una novedad y la independencia que yo presuponía que iba a tener me embriagaba, aunque la residencia fuera de monjas, y, como podría comprobar con el paso del tiempo, esa  independencia fuera bastante limitada. No obstante, el hecho de vivir fuera de mi entorno, de mi hogar, sin padres que me fiscalizaran, me parecía algo estupendo. En adelante yo marcaría mis tiempos, viviría a mi aire, dispondría de mi vida como se me antojara.

Cuando ahora pienso en aquellos días, me doy cuenta de que el concepto de SER independiente siempre ha estado presente en mí. Posiblemente en aquel momento la idea de ser libre estuviera sobredimensionada. Cosas de la juventud, supongo. No obstante, aquellos primeros meses de “libertad” fueron maravillosos. Aunque básicamente siguiera haciendo casi lo mismo que hacía en mi pueblo (ir al cine, tomarme un café, dar un paseo, ir a misa…), parecía distinto porque lo hacía  con personas diferentes.

 

Aquel primer año fue trascurriendo con algún que otro problemilla de adaptación. Pasada la borrachera de los primeros meses, el tiempo parecía ralentizarse. Echaba de menos a mis padres, las discusiones con mi hermano, a mis amigos del pueblo y cada dos fines de semana iba a casa. ¡Cuánto disfrutaba aquellos reencuentros! Llegaron los primeros exámenes. Días de mucho estudio y noches en las que, en la residencia, casi todas las chicas nos quedábamos estudiando hasta bastante tarde. En algún momento de la noche nos dábamos un respiro, nos reuníamos en alguna habitación para hacernos alguna que otra confidencia y tomarnos un café.

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En mis recuerdos ocupa un lugar especial las noches en que la Tuna iba a cantarle a alguna chica de la residencia y todas salíamos en tropel a la ventana. ¡Qué agradable era despertarse con los aires de “Clavelitos”, o de “ Sal al balcón”, o de cualquier otra canción típica de una serenata! Todos los de nuestra generación sabemos lo que quiero decir.

Y así, poco a poco, con éstas y otras cosas parecidas, llegaron los exámenes finales, y aprobé todo el curso, y me sentí genial. Y pasó el verano, y empezó el curso siguiente, y otro verano, y otro curso, y la reválida… Despedidas, abrazos, alguna que otra lágrima y promesas de amistad eterna. Cada uno de nosotros emprendió su camino y ahora nos hemos reencontrado con muchos de aquellos chicos (ya un poco menos chicos pero con mucha ilusión) que un día de octubre de hace cuarenta y cinco años se encontraron por primera vez.

Deseo, de corazón, que este encuentro no sea el último.

María Rosario Muñoz Muñoz 

Ver GALERÍA DE IMÁGENES DEL REENCUENTRO   (Álbum de Bernardo Roa)

 

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TEXTOS PUBLICADOS:

 ‘Lo que he sido se lo debo a mi primer Maestro’, por Antonio Ruiz Esperidón

– ‘Primera aventura de algunos alumnos de Magisterio de la promoción 1965-68, en el barrio del Albayzín’ ,por Manuel García Plazas

– ‘El espíritu de la promoción de Magisterio 1965-68’ por Francisco García Espínola

‘Yo fui maestro’, por Bernardo Roa Guzmán

– ‘Las maestras de la promoción 1965-68 toman la palabra’por Asunción Villena, Carmen Martínez, Valentina Serrano, Mercedes Liñán, Elena Alonso, Carmen Blanco, Rosi Jiménez, Carmina Cueto y Virtudes Hernández.

 ‘Tres anécdotas y un emotivo recordartorio’, por Enrique Mateos Alarcón

– ‘Carta abierta a los Maestros de la promoción 1965-1968’ y ‘Apuntes de la escuela de niñas’ porCarmen Jiménez y Rosi Jiménez.

–  ‘Riadas de sentimientos’ por José Pinteño Gea

 Maestros y maestras, juntos en el 45 aniversario’ por Antonio Luis García Ruiz

– ‘Maestro del 68’, por Manuel Titos Martínez

‘Romance de aquellos maravillosos años’ por Isabel Valverde

– ‘Retazos en mi memoria’ por José Luis Maldonado

«Un día para la eternidad. Crónica de un día maravilloso» por Francisco García Espinola

«Y… ocurrió el encuentro» por Antonio Luís García

«Antes, durante y después del encuentro de maestros de la Normal (1965-68) » por Antonio Ruiz Esperidón

«¡Pobre Normal!» por Francisco García Espínola

«Colores» por José Luis Maldonado

«Recuerdos de otro tiempo» por María Rosario Muñoz Muñoz

 

 

 

INFORMACIÓN RELACIONADA Y GALERÍAS DE IMÁGENES:

– Más de 150 maestros y maestras de la promoción 1965/68 preparan su primer reencuentro a principios del otoño

– El 5 de octubre, fecha elegida para el reencuentro de maestros y maestras de la promoción 1965/68

– Maestros buscan a sus compañeros y compañeras de la promoción 1965-68

– Encuentro de maestros de la Normal de la promoción 1965-68

 

 

 

 

 

 

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