Juan Ignacio Toro: “Hasta hace poco, Ramos era cuatro líneas en la Historia del cine chino”

– A Antonio Ramos se le ha calificado de ‘pionero’ o ‘introductor’ del cine en Filipinas y China, pero es la primera vez que leemos lo del ‘rey’ y ‘emperador’ que utiliza en el título de la conferencia, ¿es por algún motivo especial?
– Bueno, se acompaña el cartel de la conferencia con una ilustración de una revista española de 1930 que así lo calificaba, “Emperador” del cine chino, pero ante todo, resulta que ese, “Rey del cine chino” fue el calificativo que le dieron en numerosas ocasiones los principales autores chinos que, aunque someramente, lo han venido estudiando las últimas décadas. Es un apelativo que se le atribuyó ya en su época. Supongo que mezcla el halago y la descripción de su realidad, pues llegó a dominar como nadie la industria en el país, y los propios americanos, cuyas películas inundaban China, así lo reconocían, con una necesidad de la historiografía china de atribuirle más un afán de dinero y unas (odiadas) características feudales en contraposición a los títulos de “padre” y “abuelo”, tan gratamente confucianos, que atribuyen a pioneros chinos que en realidad surgieron del universo de Ramos.

– ¿Cuándo y cómo surge su interés por este granadino?

– Todo comenzó en 2008, en una conversación con un amigo español, Gran Dragón de nombre chino, en Pekín, en la que me comentó que en su clase de cine chino –estudiaba chino en una universidad pequinesa- le habían enseñado que fue un español, A.Ramos, quien construyó el primer cine del país. Muy pronto busqué todo lo encontrable en Internet, que era escasísimo, y escribí un pequeño artículo para la revista de la Embajada española que hoy vemos lleno de vacíos y errores, como mis fuentes de entonces. Tanto vacío despertó mi curiosidad y comenzó una investigación mucho más profunda y prolija.

– ¿Cuáles considera que fueron sus principales aportaciones al invento del cinematógrafo y su introducción en Filipinas y China?
– En cuanto a Filipinas, fue él quien introdujo la máquina campeona, la de los Lumière, frente a otras posibilidades anteriores, y lo hizo en una fecha muy temprana, de manera que cuando llegó la dominación real americana del archipiélago existía ya un principio de mercado y un gusto por el espectáculo. Se marchó pronto al continente, de manera que su aportación no pudo ser mucho mayor. En China fue fundamental durante más de dos décadas en el desarrollo de la industria, y no sólo en Shanghái, como se creía. Por descontado, de no haber estado él, lo hubiera acabado haciendo otro, u otros… pero estuvo él.

juan ignacio toro casa

– ¿Qué conocimiento se tiene de él en estos países?
– Hasta hace bien poco, Ramos era cuatro líneas en una Historia del cine chino que nunca se quiso retrotraer del todo a sus inicios, por la presencia masiva y casi exclusiva de extranjeros en esos orígenes, que culturalmente son los de afirmación nacional (finalmente conducida por los principios de oposición a lo foráneo y vinculación a la refundación comunista). En este siglo, la apertura y creciente interés por la historia del cine prerrevolucionario ha desembocado inevitablemente en un mayor acercamiento a Ramos en las fuentes chinas, que humildemente hemos avivado con nuestra investigación y publicaciones en el país. No obstante, y espero en la medida de lo posible solventarlo con mi inminente tesis doctoral, siguen bebiendo de las escasas fuentes en chino y la única profundización real en estos momentos se está realizando en universidades extranjeras, en EEUU y Alemania, con algunos trabajos muy interesantes en estos últimos años que tocan sustancialmente a Ramos.Cartel alusivo a la introducción del cine en China por parte de Antonio Ramos

– ¿Cuántas salas cinematográficas llegó a regentar?
– Respecto a cines que regentara, en realidad lo que hacía era poseerlos, quiero decir, era propietario de muchos, y alguno de ellos lo arrendaba eventualmente o lo llevaba algún socio. Simultáneamente llegó a tener, que sepamos, 8 cines, pero tener, tuvo bastantes más, aunque los fue sustituyendo o abandonando según las circunstancias. Me consta que construyó en Macao, Hong Kong y Shanghái, y tuvo cine también en Hankow, y quizás en otras ciudades y puede que otro país. Bueno, y el Rialto, claro.

– ¿Cuáles han sido las principales fuentes documentales que ha utilizado?
–    – Es un trabajo muy largo, bueno o malo, pero muy prolongado, de manera que las fuentes son también muchas y diversas. La familia apenas tenía documentos de Ramos Espejo, y esta es una de mis esperanzas con esta conferencia y otras que voy a dar en Madrid en este mes, y con el documental que estamos preparando, que otros familiares o amigos, quizá más lejanos pero con más material sobre Antonio pudieran facilitarme algún otro documento de valor. Pese a la escasez, los documentos familiares suelen ser muy importantes una vez que se ha estudiado por otras vías el contexto. Antes de que cerraran a cal y canto los archivos de la Administración y del Ministerio de Asuntos Exteriores, que siguen vetados para cualquier investigador, español o extranjero, desde hace más de un año, vaya usted a saber por qué, pasamos un par de años escrutando las pocas cajas allí disponibles relativas a los puestos diplomáticos españoles en China. También lo intenté en Filmoteca Española y otros archivos españoles. En China hemos consultado hemerotecas muy valiosas y el Archivo Municipal de Shanghái, así como otras bibliotecas de otras ciudades donde tuvo presencia Ramos. En Filipinas, la labor pasa de ardua a heroica, pero existe algún material que ha sobrevivido a la desidia, las guerras y las catástrofes naturales. Y luego, claro está, tenemos la Red, que sigue deparando sorpresas. Es la labor más complicada y tediosa, pero existen bases de datos de todo tipo que enriquecen mucho la historia del alhameño. Me faltaría un poco más de profundización en archivos británicos y estadounidenses, pero las becas de doctorado siempre fueron para otros y mi trabajo como profesor en China no da para alegrías. En todo caso, el fenomenal trabajo de algunos investigadores en EEUU y Europa me ha regalado buena parte de ese trabajo gracias a la Red y las digitalizaciones.

– ¿Ha localizado algún documento inédito relacionado con la vida y obra de este alhameño?
– Por descontado, muchísimos. Más de la mitad de mi tesis son datos y documentos inéditos.

– ¿ENacho Toto en Shangháin qué situación se encuentra su tesis doctoral? 
– Estoy comenzando la redacción final; estoy, por supuesto, todavía abierto a recibir documentación nueva, y estoy de hecho puliendo algunos datos con algunas visitas a archivos que tenía poco pisados, aprovechando esta visita a España, pero en principio estaría ya todo listo para la redacción final y, por fin, la defensa. Espero acabar para este verano.

– ¿Y el documental “Leimasi” que está realizando junto a Rafael Nieto? ¿Para cuándo?

– El documental lo acabamos de comenzar. La idea y estructura general está clara, y el guión, acabado. Se trata de un proyecto muy ambicioso pese a su reducidísimo presupuesto, con rodaje en China, España y Filipinas, de manera que estamos ahora preparando un vídeo que sirva como miniavance para intentar recaudar algo más de pesetas para la producción, mediante “crowdfunding”, fundaciones, instituciones, etc. El equipo somos tres personas nada más, pero eso sí, con mucha experiencia por cabeza y las ideas muy claras. La idea, desde luego, es que no pase de 2014 su conclusión y estreno. En el documental queremos ilustrar en paralelo la vida y obra de Ramos Espejo y la investigación para llegar a conocerla, de manera que acabamos poniendo en paralelo la situación española y china de 2014 y de 1914, de 2008 y de 1908, y nos damos cuenta de lo poco que ha cambiado todo al final… En los planos madrileños que ya hemos comenzado a rodar salgo guapísimo, por si fuera poco.

– ¿Por qué también una novela histórica?
La novela es algo que tuve claro desde que fue tomando cuerpo la investigación, básicamente desde que escribí un artículo más desarrollado para la Revista de Occidente con motivo de la Expo de Shanghái y revisité la ciudad, que es muy novelesca o cinematográfica, según se quiera. Llevo escribiendo toda la vida, pero me he centrado en literatura más breve. Si hubiera publicado mis haikus, recomendaría fervorosamente mi libro. Así que recomendaré mis manuscritos.  En la vida de Antonio Ramos, y hablo de los acontecimientos principales, hay absolutamente de todo lo que necesita una novela apasionante: viajes a lugares inhóspitos y remotos, varias guerras principales, deserciones, indultos, asesinatos cruentos, espías, fortuna y pobreza, nacimientos (de China, del cine, del mito de Shanghái), mucho misterio, rusas que bailan con poca ropa, chinas que hacen que bailan y no llevan ropa, traficantes de casi todo, muchos aventureros, espectáculos de mujeres barbudas y hombrecillos que silban sinfonías, un cuadro que sangra, policías con turbante, anillos masónicos, sefardíes a barullo, que ahora están de moda, trasatlánticos, peste bubónica, un gran terremoto, poliglotía, cosmopolitismo, robos, piratería, mafia china, mafia rusa, mafia americana, mafia española, refugiados y hasta nazis. Es un proyecto claro y sólido, pero he de redactar antes la tesis, por muchos motivos. Espero escribir la novela en alguna isla filipina en cuanto baje un poco el calor, en septiembre u octubre. La historia me la sé ya.

– Cualquier cosa que considere interesante para hacer llegar a los lectores, especialmente a los alhameños
– Bueno, me gustaría destacar que Alhama, pueblo bien bonito que tuve la suerte de visitar en 2013, está lleno de placas y calles pero carece de una sola dedicada a Ramos Espejo, y les puedo asegurar que las merece. Aunque ya lo he mencionado antes, también me gustaría hacer una llamada a los alhameños que lean esto y tuvieren algún dato o documento (una foto, una factura, una película que lo cuente todo, una autobiografía ilustrada…) relativa a Antonio Ramos Espejo, por si pudieran ayudarnos en esta apasionante investigación. En general, cualquier cosa sobre el Shanghái de principios del siglo XX sería muy bien recibida. Lo propuse en Pekín cuando trabajaba en el Cervantes, incluir allí una web que yo haría gratuitamente que recopilase toda la información sobre españoles en la China de 1900-1930, pero el Cervantes no quiso hacerlo. Una pena, la gente podría enviar sus fotos y datos, como en las páginas en inglés y francés que existen. Si consigo recopilar muchas fotos, puede que lo haga yo por mi cuenta. Para cualquier cosa relativa a la investigación o la película pueden contactarme en leimasi1878@gmail.com.

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