Vehículos singulares, 4: Antonio Manuel Romero y su Citroën 2CV del 76

Ahí no acaba la curiosa intrahistoria de este coche que bautizó con el nombre de ‘Marcelino’ en honor a Marcelino Camacho por aquello de la coincidencia del número de la matrícula con el proceso 1001 del 73 que se saldó con el encarcelamiento de toda la dirección del sindicato Comisiones Obreras, entre ellos el destatado sindicalista. “Yo como militante de CC.OO me acordaba de aquel proceso y, por eso, toda mi familia lo conoce con este nombre. Sin embargo en la escuela mis alumnos le decían el ‘Naranjito’ por su color que es el original aunque lógicamente por el tiempo lo he tenido que pintar”. Arreglos de chapa y pintura que realizaron alumnos del IES Hermenegildo Lanz de la capital que “practicaron con este coche para quitarle los bollos y dejarlo como nuevo”.

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Aunque la edad de este vehículo casi cuarentón pudiera hacer pensar otra cosa el caso es que su cuentakilómetros apenas supera los 170.000 ya que “la verdad es que solo me muevo por Alhama y alrededores”. El viaje más largo que ha realizado este rey del 4, -por aquello de 4 plazas, 4 puertas, 4 velocidades-, con carrocería Berlina, y 29 CV (21kw) y 602 cc, ha sido a Albolote o a Loja para pasar la ITV, y, en escasas ocasiones, a Granada. Precisamente en uno de estos viajes sufrió uno de los achaques más graves que ha tenido su historia. “Su corazón (su motor) ahora está muy bien. La ITV de 2002 la pasó sin ningún problema, pero de vuelta de Albolote, bajando por las yeseras de Santa Fe, le explotó el motor, y se le salió una biela por el costado, como se suele decir. Por eso lo que tiene ahora es un motor Dyane 6, gracias a que en los Talleres Franco de Alhama se encargaron de buscarlo. Ese ha sido el desastre más grande que ha tenido y que me hizo creer que lo perdía”, comenta.

Según Antonio Manuel en Alhama hay otro 2CV verde con matrícula de Sevilla, aunque “hace tiempo que no lo veo en la calle”. También que su ‘Mariano’ despierta mucha curiosidad y que nos son pocos los que le preguntan de forma oral o por escrito si está en venta pues “más de una vez me he encontrado notas en el parabrisas indicando que me lo compran”. Igualmente nos comenta que ha participado en las cuatro concentraciones de coches clásicos que se han celebrado en la ciudad de los Tajos, “aunque la gente de la Alhama lo conoce pero la de fuera se queda sorprendido del buen estado en que está después de 39 años”. Admite que no es fácil encontrar piezas sobre todo para los interiores y que para ello hay que irse a los cementerios de coches. “Lo último que le he comprado ha sido la calandra delantera. Lo he hecho a través de Internet, pues hay varias páginas de coleccionistas y en 24-48 horas tienes la pieza que quieras.

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Su mujer e hijos les encanta disfrutar de este vehículo singular especialmente cuando llega el buen tiempo pues le decían “papi vamos a poner el descapotable”, aclara. También nos cuenta como los directivos de una productora de Canal Sur TV que se alojaron en ‘La Seguiriya’ de Paco Moyano también quisieron comprárselo. En otra ocasión estando en el Mesón El Ventorro de Alhama vio a un grupo de gente joven que miraba con mucha curiosidad al coche por lo que les dijo en plan jocoso que se lo vendía a lo que uno de los jóvenes le respondió que había pertenecido a su padre, un señor de Loja. Antes de terminar nos añade que Porrina “se mosquea un poco cuando lo ve circular por la calle y es que todavía le llega”, indica señalándose el corazón.

 

El Citroën 2CV, la visión ‘hippie’ del automóvil

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El Citroën 2CV, popularmente conocido como ‘dos caballos de vapor’, por aquello de la potencia fiscal se estuvo fabricando entre 1948 y 1990. En total se produjeron 3.872.583 unidades del 2CV y 1.246.306 unidades con la carrocería furgoneta, lo que hace un total de 5.118.889 unidades fabricadas. Su creador fue el ingeniero francés Pierre Jules Boulanger, quién comenzó el desarrollo del TPV (acrónimo en francés de Toute Petite Voiture), y patrón de Citroën desde finales de 1934, cuando la familia Michelin se hizo con el control de la empresa. Entre 1939 y 1945 el desarrollo del TPV se continuó en secreto hasta el final de la guerra que fue cuando se reanudó el proyecto del vehículo que posteriormente se convertiría en el 2CV. El Citroën 2CV se asocia al mito juvenil y es la versión ‘hippie’ del automóvil. En España fue popularizado por Pedro Lazaga en su película ‘Sor Citroën’ (1967) protagonizada por Gracita Morales y es el coche de la familia de Mafalda.

 

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