Matías Freudenthal presenta «El viaje de Ofantito», un cuento que su padre dejó de contarles en 1943

Más tarde, en 1975 con motivo del 70 cumpleaños de su padre unos colegas suyos decidieron rendirle un homenaje y editar un libro con sus textos incluido el cuento y les pidieron a los hijos que se lo facilitaran y que sus hijos lo ilustraran con sus dibujos. «Entonces me acordé de la decepción de que mi padre nunca terminara este cuento y al leérselo a mi hijo decidí terminarlo. Era un cuento inacabado y yo he escrito la última parte y ahí está», cuenta Matías señalando la edición española, bellamente ilustrado con los dibujos de Julia Santa Olalla, pues originalmente fue escrito en holandés. Matías nació en 1937, por lo que en el momento en el que su padre cortó abruptamente la redacción y lectura del cuento tenía «cinco años y pocos meses». Momento que quedó grabado en su mente infantil y que afirma «poder dibujar, pues a mi izquierda estaba mi hermano mayor, a la derecha el pequeño, mi madre a su lado y mi hermana en el carrito del bebé».

Matias Freudenthal y Miguel Ángel Angulo. en la calle Alhamar de Granada/A. A.

Ignora el motivo por el que su padre, gran amante de los libros y poseedor de una enorme biblioteca, eligió como protagonista a un pequeño elefante y recurre a un posible juego de palabras en holandés pues se parece mucho la palabra libro grande y pequeño elefante. Tampoco supo de su boca el motivo por el que había dejado de contárselo, pero sí que «era una época muy dura y muy triste, de hambre y frío. A mi padre se lo llevaron a un campo de concentración, no estaba la situación para preguntar porqué no acababa el cuento y después de la guerra tampoco tenía muchas ganas de recordar». Igualmente recuerda que su padre escribía una columna semanal en un periódico donde abordaba todos los temas de actualidad.

Geólogo

Por su parte, Matías es un geólogo investigador que vino a España donde conoció a un colega de Granada y desde el año 90 ha pasado todos los veranos en España realizando trabajos de campo y tras jubilarse ha decidido instalarse en Granada permanentemente donde continua con sus estudios sobre cuencas sedimentarias españolas a base de ratones y otros pequeños mamíferos fósiles. Afirma que terminó el cuento «para que mi hijo no tuviera la misma decepción que yo cuando se quedó inacabado y la decisión de traducirlo la tomé hace un par de años pues originalmente estaba escrito en holandés y ahora he traducido el cuento completo». Libro que por como era de esperar está dedicado al progenitor y que para su traducción al español ha contado con la colaboración del escritor Miguel Ángel Angulo, quien lo ha corregido y realizado sugerencias hasta el punto de que su aportaciones las considera «muy interesantes» llegando a afirmar que «este libro es en buena parte fruto del esfuerzo de Miguel». La casualidad ha querido que Matías viva muy cerca de la oficina de Esdrújula y que también esté próximo al Pub Portolano donde hace unos años pudo contemplar una exposición de obras de Julia Santa Olalla. «Dos o tres cuadros me parecieron las típicas ilustraciones de un libro infantil por lo que pedí a Miguel que me presentara a Julia, y ha hecho un trabajo interesantísimo».

Matias Freudenthal con sus editores Mariana Lozano y Víctor M. Gallardo/ ESDRÚJULA

Entre las curiosidades del libro decir que empieza y termina con la misma frase, algo que no está en la edición holandesa pues se lo ocurrió en la edición española y que sirve para abrir y cerrar el círculo al tiempo que plantea si todo ha sido un sueño o realidad. Y en medio la historia de un elefantito que tiene que hacer un recado para su madre, se pierde en el camino y comienzan a vivir una serie de acontecimientos de los más absurdos e increíbles. Con él aparecen una serie de personajes desde una serpiente de los Bomberos hasta el león-policía, el búho tendero, el pato, todos ellos bastante parlanchines que dialogan con el protagonista que se empeña en ayudar a la jirafa Miss Grúa que también se ha perdido. Donde también aparecen elementos mágicos como la flauta que le da un gran poder a Ofantito, que también comparte narración con magos, duendes, elfos, la cuervomeiga,… y la parte negativa es el mago Tanimoro, no es tan malo pero otro mago le ha hecho una mala jugada. Cuento que puede interesar a niños de las edades de los hermanos Freudenthal cuando escuchaban el relato de su padre, entre 3 y 5 años «como es el caso de Zoe, la hija de los editores que está encantada con el cuento, aunque no hay edad máxima pues también lo puede disfrutar un niño de 8 u 80 años» indica Matías que en cualquier caso espera que «la gente disfrute con su lectura tanto como yo completándolo y traduciéndolo».

 

OIR AUDIO DE LA ENTREVISTA:

Título: El viaje de Ofantito
Autores: Hans y Matías Freudenthal

Ilustradora: Julia Santa Olalla
Editorial: Esdrújula
Páginas: 136
Precio 15 euros.
Presentación: En el Cuarto Real de Santo Domingo donde intervendrán Matías Freudenthal, Julia Santa Olalla, Miguel Ángel Angulo y Mariana Lozano.

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