María Espínola presenta su segundo libro, ‘Vivencias de Las Gabias’ en el que ha recogido cerca de 1.200 apodos gabirros en un texto narrativo

El sábado 18 de marzo, a las 18 horas, tendrá lugar la presentación en el Torreón de las Gabias de un libro muy singular. Se trata de ‘Vivencias de Las Gabias’ en el que su autora, María Espínola, ha tenido la ocurrencia de narrar aspectos relacionados con la geografía, tradiciones e historia de su pueblo en cuyos textos ha incluido más de un millar de motes o sobrenombres de sus paisanos. Así muchos vecinos se han convertido en protagonistas de un libro cuya autora publicó a mediados de 2015 un poemario titulado ‘Cuarenta MarES’ y que se presentaba así: «Soy una mujer normalita, de pueblo, que siempre le ha gustado mucho leer y escribir, con unas inquietudes que se truncaron en mi juventud. Con 15 años tenía claro que quería ser maestra y monté una guardería en la que trabajé durante cinco años. Casada muy joven, con 20 años, residí diez años en Francia y a la vuelta, me dediqué a mis hijos hasta que a los 45 decidí terminar la ESO y preparar el acceso a la universidad y poder así ha seguir cultivando mis ganas de saber».

De su nuevo libro nos cuenta que es fruto de su interés por conocer todo lo relacionado con las costumbres, tradiciones y gentes de Las Gabias. Previamente ha reunido alrededor de 1.200 apodos desde los años cuarenta hasta ahora con el fin de incluirlos en el texto. «No he querido desprestigiar a nadie sino que los he recopilado con el fin de fijarlos en el papel porque forman parte de nuestros pueblo», nos cuenta la hija de ‘Trueno’ como es conocida en su pueblo. En total el libro cuenta con 18 capítulos que comienzan con en el paisaje y finalizan con una relación alfabética de estos sobrenombres como Guita, Calcetines, Pajarillos, Carteras… En el primero relacionado con el paisaje incluye los apodos Serrano, los de Montevive, Lomas, Romero, Pinchos, Almendros, Algarrobo, Pino, Roales,… en el segundo titulado el encuentro explica cómo en los años 60 se topa con una persona que viene un poco desubicado, que llegó a Gabias buscando trabajo en la mina de wolframio, porque sus antepasados eran de aquí y quería probar suerte. En el capítulo de ‘La posada’ o parador de San Pedro cuenta la existencia de este albergue que desapareció en los años 70 en tanto que otro explica la historia del alemán o el Cartera que llegó al pueblo conduciendo un BMW 507 descapotable de color rojo y que despertó la lógica curiosidad, donde incluye los apodos Rubio, Tieso, Andares, Capitán, Carlista,…

En el Convento de las Monjas, que considera uno de los más graciosos, habla de este convento del que no quedan restos, donde recibió algunas clases y aparecen algunos apodos como Frailucos, Cartujos, Santo la Cañuta, Coca,… Otros capítulos están dedicados a la Navidad y la matanza, para contar como se celebraban estas fiestas y tareas al tiempo que incluye apodos como Cebollero o Cañero, siempre «sin despechar ni insultar a nadie». Dedica otro capítulo a las profesiones como la de de La Confitera, Canela, Caramelo, Azúcar, Quemado, Cacho, Mediasnoches, Cuñas,… Y otro a las creencias y tradiciones, de las ánimas benditas, donde aparecen personas que formaban parte de esta hermandad como Recotines, Rigores y una cancioncilla de la que se cantaban mientras se pedía por el pueblo dinero que se dedicaba a los entierros de personas desfavorecidas o Carmela la Ciega que curaba las culebrinas que iba de casa en casa, cuando Gabias rondaba los 4000 habitantes, avisando de los fallecimientos y les dedicaba rosarios. También habla de San Blas cuando las gabirras llevaban las roscas a Otura para bendecirlas pues según la tradición curaban los dolores de garganta, las canciones de los mecedores, los quintos, los carnavales, semana santa, o San Marcos siguiendo un escrupuloso orden cronológico. Así mismo, habla de la vida cotidiana, de los médicos de entonces, Carmen ‘la de las indecciones’, del cine, el rodaje de una película ‘El demonio, la carne y el perdón’, en la que intervinieron como extras vecinos de Las Gabias con rasgos mexicanos que se estrenó a finales de los 60,… También de los juegos y deportes de los niños y de las fiestas patronales cuando venían los fotógrafos que realizaban el típico retrato en el borriquillo o se estrenaba ropa que hacían las modistillas.

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