Una romería en honor a la Virgen de la Cabeza de referencia en nuestra provincia

La Romería de la Virgen de la Cabeza al Cerro Jabalcón celebrada, el último domingo de abril, ha vuelto a ser una impresionante manifestación de fervor mariano capaz de atraer a miles de peregrinos, no solo de la provincia de Granada o de España, sino de más allá de nuestras fronteras. La Virgen de la Cabeza es venerada en Zújar desde la época en que personas procedentes de tierras de Jaén, tras la reconquista por los Reyes Católicos, fueron poblando la Villa introduciendo en ella la devoción con la que se veneraba a la Virgen de Sierra Morena.

La antigüedad del culto a la Patrona de Zújar y el arraigo que durante siglos ha tenido esta procesión, llevando a la Patrona al más elevado santuario que el pueblo pudo construir, en un ambiente de fervor y religiosidad, no exento de alegría y sentimientos de fraternidad, ha ido creando un efecto multiplicador de dimensiones extraordinarias. La Romería ha vuelto este año destacar por la multitudinaria afluencia de romeros que llevados por el espíritu religioso y sentimientos de confraternización conforman una singular manifestación festiva cuyo centro es ‘La Virgen Chiquitilla’.

Desde el amanecer la Villa se ve inmersa en un tronar de tambores que esperan la salida de la Virgen en la Plaza Mayor, para desde allí formar el acompañamiento que con paso solemne, primero y ligero después, va dibujando el sendero hasta llegar al Santuario en lo más alto del Cerro Jabalcón. El camino supone un esfuerzo, pero aquellos que portan a la Virgen entre cánticos y compases de cientos de tamborileros, suben raudos a su Virgen de la Cabeza y van coronando la cumbre con una fortaleza que supera cualquier explicación lógica.

Imágenes de la Romería de la Virgen de la Cabeza de Zújar de 2017/ CLARA HORTAL SÁNCHEZ

Muchos son los componentes que hacen que esta Romería destaque en su conjunto. Uno de ellos y también el principal es el de la devoción expresada, porque el componente religioso no se pierde de vista en ninguna de las etapas del camino. Ya la propia despedida que se le brinda a la Virgen de la Cabeza marca un hito de singular belleza por los honores que le rinden con el baile de la bandera. Durante el recorrido la alegría es manifiesta por el solo hecho de ir acompañando a la Chiquitilla y gozar de los bellos parajes que dibuja el roquedal calizo entre los senderos salpicados de aromáticas. Un ambiente de felicidad, de brazos que se tienden en ayuda del caminante y de Vivas a la Chiquitilla. Ya en la cima se hace una procesión rodeando la ermita y la fiesta rupestre continúa hasta el momento de la partida en un ambiente de felicidad sin parangón.

Por algo es considerada como una de las romerías que mejor explican la mezcla de tradiciones fundadas en la alegría y el hermanamiento que concurre a la devoción que toda Villa siente por la Virgen de la Cabeza de Zújar.

Visitar blog de Elisa Sampelayo: FIESTAS DE MOROS, CRISTIANOS Y DIABLOS

 

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