Vehículos singulares, 107: Manuel González y su Mini Clubman de 1973

Ángel García Tamayo, a quien tanto debe esta sección, descubrió por casualidad este vehículo por las calles de Baza. Rápidamente solicitó los datos de contacto y a los pocos días estábamos en la antigua estación de ferrocarril con los hermanos Manuel y Antonio González. Como viene siendo habitual, en primer lugar realizamos las fotos y vídeo para ilustrar el reportaje en la propia estación, construida en 1894 para el trayecto Almendricos-Baza por la compañía escocesa The Great Southern of Spain Railway, principalmente para el transporte de los minerales de hierro de las sierras de los Filabres y las Estancias. Líneas que en 1941 pasarían a integrarse en RENFE, que definitivamente cerraría la línea entre Lorca y Guadix en 1984. A continuación iniciamos la recogida de información lo que nos permitió saber que en realidad el vehículo es propiedad de su hermano menor, Mario, ingeniero que en la actualidad trabaja en en el Canal de Panamá y que ellos le realizan el mantenimiento.

«El coche llega a nuestras manos en enero de 2015. Me surge la inquietud de adquirir un descapotable clásico y lo encontramos en una página de motor. Mario se decide a acompañarme a Málaga, donde en la casa de un coleccionista descubre el Mini Clubman. Empieza a mirarlo, yo adquiero mi coche y a las tres o cuatro semanas me llama por teléfono para decirme que va a preparar el dinero y que me encargue del transporte para traerlo a casa para que esté listo en navidades para cuando él venga», explica Antonio. También que cuando vuelve a rodar comienzan a surgir los problemas de temperatura, frenos y suspensión al llevar mucho tiempo parado, y que, en junio del año pasado queda en perfecto uso. «Lo que me fascina de la conducción de este tipo de vehículos es que vas el coche y tu, no hay controles de estabilidad, no hay direcciones asistidas. El coche hace lo que tu le digas que haga, no te corrige en ningún momento. Al ser tan bajito tiene un agarre en las curvas fascinante y la sensación que te da al tener el asiento tan pegado al suelo es prácticamente como si fueses en un kart», comenta al tiempo que reconoce que las bandas sonoras para cualquier coche clásico como para el Mini Clubman son bastante incómodas de superar por el tipo de suspensión que lleva y la poca distancia que guarda con el suelo.

Interior del Mini Clubman de lo shermanos González/A. ARENAS

Otra curiosidad que nos cuenta es la posibilidad de cambiar el volante con facilidad. «Este coche se matriculó en Reino Unido en el año 1973 y su propietario lo importó a España. Traía la columna de dirección en el lado derecho pero dado que la parte del cuadro de mandos se inserta y se desinserta con muchísima facilidad, con tres o cuatro manos de obra tienes la columna de dirección cambiada». Así mismo, indica que cuenta con dos puertas traseras para el maletero dado que «cuando empieza a comercializarse el Mini el fabricante se da cuenta de que se queda un poco escueto y decide sacar una versión un poquito más larga y con el maletero sin luneta y dos puertas gemelas para que la carga de equipaje y objetos personales sea mucho más cómoda». Manuel que al igual que su hermano Antonio son bastetanos de nacimiento y trabajan en el mantenimiento de parques eólicos, reside desde hace cuatro años en Jaén. Su afición por los coches clásicos le ha llevado a integrarse en el Club de Clásicos de Mengíbar, que cuenta con unos 25 socios y con el que desde el inicio de la primavera disfruta de paisajes, convivencia y vehículos en la veintena de actividades anuales que organizan.

Un Mini con un «consumo sorprendente»

Respecto a datos técnicos nos explica que cuenta con caja de cambios estática de cuatro velocidades lo que le permite alcanzar la velocidad media de 90-100 kilómetros por hora sin crear ningún tipo de anomalía, de hecho hace poco participó en una concentración en Linares e hizo unos 650 kilómetros sin incidencia alguna. Acalara que «el consumo es sorprendente pues apenas gasta unos 6 l – 6,5 litros de combustible a los cien kilómetros a una media de 90 km/h. Consumo adecuado para el público al que iba dirigido que eran las familias de clase media». La potencia del motor de 1000 cc, ronda los 40-43 CV. Así mismo, entre Manuel y Antonio nos explican que este vehículo es de la segunda serie como se puede observar por los faros delanteros del morro. Tras su adquisición presentaba un problema en la suspensión trasera, por lo que le pusieron un bloque silencioso (silentblock), «un purgado de frenos y poquito más». También indica que la radio no venía con el vehículo y tras un tiempo buscando dieron con una Orion de la época pues «una vez que entras en este mundillo no es difícil encontrar piezas pues conoces páginas webs especializadas o tienes contactos de talleres que les gustan los clásicos». Así mismo, que su mantenimiento no presenta ningún problema y que pasa anualmente sin problema la ITV. De su exclusividad da buena cuenta el hecho de, que según tiene conocimiento, en España hay otro Mini Clubman a la venta en las Baleares. «Creo que en Andalucía solo hay este circulando, de momento no he visto otro», afirma.

Próxima entrega: Juan Sánchez ‘Machine’ y sus Mercedes 200 de 1966 y Seat 127 Samba

Ver vídeo de CANAL TAMAYO

 

Para ver más VEHÍCULOS SINGULARES pulsar sobre la imagen:

LOGO-VEHICULOS-SINGULARES4

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *