Juan Antonio Díaz Sánchez: «’Ninfas, faunos, unicornios y otros mitos clásicos’ de Francisco Domene»

Recuerdo aún, como si fuera ayer mismo, mi primera clase de Filosofía. De aquel día han pasado ya unos cuantos años, estaba yo recién llegado al Instituto de Bachillerato “José de Mora” de Baza, cuando mi profesor de Filosofía comenzó a explicar ¿qué es Filosofía?, ¿para qué cursar esta asignatura? Por cierto, dicho sea de paso, parece ser que al actual gobierno español no le interesa mucho que los jóvenes estudiantes traten dicha materia, al igual que la enseñanza de la Música, la Filosofía ha perdido importancia en los nuevos planes de estudio de ESO y Bachillerato LOMCE. Centrándonos en el tema que nos ocupa –la reforma educativa en España, tan necesaria, pero nunca de la forma en que se ha llevado a cabo, daría para varios artículos de opinión−, en la primera clase de Filosofía se nos explicó, entre otras muchas cosas, la diferencia entre el mito, que es aquello que surge en el intento que hace el hombre por comprender la existencia humana en forma de narraciones de hechos extraordinarios, generalmente referentes a los orígenes; y el logos, debido a los cambios que se producen en la Grecia del s. VI a. C., algunos hombres comienzan a plantearse una nueva manera de encontrar sentido a las grandes preguntas a través de la razón (logos).

Estos mitos clásicos son los que sirven de argumento principal al escritor Francisco Domene para escribir su  libro: “Ninfas, faunos, unicornios y otros mitos clásicos”. Un libro extraordinario, que he disfrutado leyendo y me ha divertido, como hacía tiempo que un libro no me divertía. En pocas palabras, la lectura del mismo me lo ha hecho pasar genial. Y todo esto gracias a la buena tinta del profesor Domene, quien sabe combinar, de una magistral manera, la rigurosidad histórica y filosófica de los mitos clásicos griegos, con la pedagogía y didáctica que lo caracterizan como buen comunicador y profesor. Sin lugar a dudas, para comprender nuestra civilización occidental es imprescindible conocer la mitología de la Grecia Clásica. Si para ello, podemos contar con libros como el que ha escrito Francisco Domene, mejor que mejor porque nos podremos adentrar en este mundo de dioses, mitos y leyendas, de una forma amena, fácil y sencilla, pero a la vez, rigurosa y académica. En este libro, el autor sabe muy bien combinar lo divertido con lo académico. Para ello, Domene, ha recurrido a los textos clásicos: Apolonio de Rodas, Apuleyo, Eurípides, Esíodo, Sófocles, Esquilo, Plauto, Homero… y a los estudiosos de estos temas: Guillot, Graves, Grenier, Grimal… De todos ellos ha conseguido obtener un amplio y vasto conocimiento sobre la mitología clásica y el Mundo Clásico.

El libro nos cuenta nueve historias diferentes, basadas en nueve mitos distintos, que han sido adaptados pedagógicamente, con una rigurosa y didáctica metodología, por el profesor Domene. El primero de ellos, nos narra la historia de Pegaso, ese extraordinario, indómito y bello caballo alado que fue dominado por el joven Hipónoo, y a lomos de Pegaso este joven muchacho pudo vencer a la despiadada y cruenta Quimera, un ser mitológico que tenía cuerpo de león, su cola era una venenosa serpiente terminada en cabeza de dragón, que escupía fuego, y dos cabezas más, una de león, otra de cabra, con la realización de semejante hazaña, Hipónoo ganó la vida y el amor de Filónoe.

La segunda de las historias va de gigantes, unos seres grandotes pero no muy inteligentes que tuvieron unos líos impresionantes, intentaron asaltar el Olimpo y ello les salió bastante caro, Zeus no estaba dispuesto a tolerar semejante bravuconería. Los dos gigantes fueron engañados por Artemisa, puesto que hizo que los dos grandes hermanos discutieran entre sí y levantaran el asedio al Olimpo.

Portada y solapa con la bibliografía de Francisco Domene

La tercera historia es la del sabio Quirón, un erudito centauro que fue maestro de muchos grandes héroes de la Antigüedad, el más destacable de todos fue Heracles. No obstante, debemos de tener en cuenta con los discípulos, unos aprenden y aprovechan las lecciones de sus sabios maestros, pero otros no hacen caso alguno a dichas enseñanzas y les pasa como les pasó a Heracles que se pasó la vida matando y purgando muertes con trabajos prodigiosos.

La cuarta historia es la de Atalanta, princesa de Arcadia, una heroína bastante contestaria, la más veloz de toda Grecia, nadie podría ganarle en una carrera campo a través. Su padre quería casarla para poder tener descendencia en el trono de su reino y ésta desafió a todos sus pretendientes, sólo se casaría con aquél que lograra vencerla en una carrera pero el precio que habían de pagar los corredores si perdían era bastante alto, su propia vida; al igual que la recompensa si ganaban, además de la vida disfrutarían del amor de Atalanta y del trono de Arcadia. Hipómenes fue el pretendiente ganador, consiguió el amor eterno de Atalanta pero ¿lograría esta pareja de enamorados reinar en Arcadia?

La quinta historia es archiconocida, ha sido llevada al cine en múltiples ocasiones, “Jasón y los argonautas en busca del vellocino de oro”. En ésta se narran las múltiples aventuras que Jasón y sus argonautas vivieron en busca del vellocino de oro, para no restarle interés no comentaré más al respecto, ¿logrará Jasón su codiciado objetivo?

La sexta historia, es la de los cíclopes, uno seres monstruosos, gigantes con un solo ojo, que vivían en una isla casi maldita. Eran asesinos despiadados cuyo plato favorito era, “seres humanos a la brasa o en escabeche”. El rey Nadie cautivó a Galatea, el amor platónico de Polifemo –el más cruel y sangriento de los cíclopes−, muchas fueron las peripecias y artimañas que el rey hubo de hacer para poder escapar con vida de la isla de los cíclopes y, sobre todo, no acabar en las fauces del caníbal Polifemo.

El séptimo mito, es una de las historias de amor más bonitas que se han escrito a lo largo de toda la Historia de la humanidad. El dios Eros, hijo de Afrodita y de Ares, que asaeteaba a todos con sus flechas de amor, hubo de probar su propia medicina, así lo dispuso Zeus, Eros acabó pinchándose con una de sus propias flechas de amor y enamorándose perdidamente de Psique, y ésta de él. Eros llegó a decir de Psique, su gran amor, lo siguiente: “…Era la mujer más bella del mundo. Delgada, grácil, casi vaporosa. Matemáticamente perfecta. La distancia entre sus ojos, boca, frente y barbilla eran ideales (…) Tenía la piel canela y brillante como río al amanecer, y la cabellera larga y oscura como el ron viejo. Sus labios eran rojos y carnosos; y sus ojos, grandes y rasgados, eran del color de uvas maduras.” ¿Lograrían los dos enamorados ser felices juntos?, ¿estaría dispuesta Afrodita a ser una buena suegra?…

Ilustraciones del libro realizadas por Max Hierro, publicadas en Canal Lector (www.canallector.com)

La octava historia, también se trata de una historia de amor entre Hermafrodito y Salmacis, una historia de amor muy peligrosa, llena de aventuras con sátiros, hombres lobos, ninfas… ¿Acabará con un final feliz esta historia de amor? Os aseguro que para los enamorados no será fácil dar rienda suelta a su pasión, los licántropos se encargarán de ello y los sátiros también pondrán todo de su parte para que el amor no pueda triunfar entre tanta desgracia pero ¿quién será más poderoso?, ¿quién saldrá victorioso en esta historia, el amor o la desdicha? yo apostaría por el amor y ¿vosotros?

La novena y última historia, es una historia preciosa, trata del último unicornio y los poderes taumatúrgicos de su cuerno. A causa de la guerra del rey Artajerjes II contra su hermano Ciro por la pretensión a los derechos del trono del antiguo reino de Persia, Artajerjes resultó herido y si no era tratado con el polvo de la ralladura de cuerno del unicornio, moriría. No era tan fácil conseguir dicho cuerno, el modo de conseguirlo sólo lo conocía el griego Ctesias, que era médico, y estaba preso de los persas ¿lograrían hacerse con él a tiempo?, ¿salvaría su vida el rey Aratajerjes II de Persia?…

No podemos olvidar que los clásicos de Grecia y Roma, se denominan clásicos por algo y es porque “nos han legado nuestra tradición cultural envueltos en un perdurable prestigio y en una fuerte resistencia al olvido”, como diría don Carlos García Gual, catedrático de Filología Griega de la Universidad Complutense de Madrid. O en palabras de J. L. Borges: “clásico no es un libro que necesariamente posee tales o cuales méritos; es un libro que las generaciones de los hombres, urgidas por diversas razones, leen con previo fervor y con una misteriosa lealtad”. Es fundamental conocer los Clásicos de Grecia y Roma, si queremos entender y comprender mejor nuestra historia, cultura, costumbres, tradiciones y lengua. Todavía recuerdo una idea que nos repetía un profesor de Historia de Roma cuando estudiaba la carrera en la Universidad de Granada, “la Historia Antigua es antigua pero no vieja”.

El profesor Domene ha conseguido acercarnos la mitología clásica a la actualidad, a los días que nos ha tocado vivir; y él, como hijo de su tiempo que es, los ha adaptado para que los más jóvenes, y también, los no tan jóvenes, puedan conocer, aprender y disfrutar de estas historias mitológicas que tan divertidas son y tanto nos enseñan.

Por último, me queda felicitar a mi buen amigo, ¡quién tanto me enseñó siendo mi profesor! y me sigue enseñando siendo mi gran amigo, Francisco Domene, por ese magnífico libro publicado, en octubre de 2012, por la editorial Anaya, en la colección “Tus libros Cuentos y Leyendas”. Y animar a todos a que lo lean y, disfruten con las fantásticas y míticas historias de estos “seres mitológicos” que eran los gigantes, ninfas, faunos, sátiros, unicornios, monstruos y demás seres de la mitología clásica. En palabras del profesor Domene: “…Nuestros miedos y nuestras fantasías, todas nuestras esperanzas en el futuro sin duda se cimentan en aquel pasado prodigioso. Ahora la responsabilidad es sólo nuestra: hemos de construir un mundo nuevo, pero orgulloso de sus raíces; y para ello las herramientas que hemos de usar son sencillas: voluntad, pasión, imaginación e inteligencia. Creo en todos vosotros. Juntos lo conseguiremos.”

Ver otros artículos de:

Juan Antonio Díaz Sánchez 

Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *