«’Radiografía de puta y poeta’ es un trabajo muy intenso y original, con elementos escénicos muy nuevos»

El dramaturgo granadino, Antonio César Morón, vuelve a la actualidad con el estreno de su obra dramática ‘Radiografía de puta y poeta’, en coproducción con La Bohemia y Zaurah. El estreno será el 22 y 23 de septiembre, coincidiendo con el acto de apertura del curso cultural del Centro Federico García Lorca de Granada. La obra está dirigida por Carmen Ruiz-Mingorance y los actores son Farah Hamed, actriz nominada al Goya como Mejor Actriz Revelación 2009 por ‘Retorno a Hansala’ de Chus Gutiérrez y el malagueño, Juan Antonio Hidalgo que en 2011 comenzó su andadura en el teatro iniciando sus estudios de dirección escénica en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga.

Nos hemos citado con todos ellos en el centro de la Romanilla para conocer más detalles de esta puesta en escena.

– Hola, sabemos que estáis realizando los ensayos en en el Centro Cívico de Lancha de Cenes, ¿qué tal los lleváis?
– (Juan Antonio): Los ensayos están siendo maravillosos. Son esos tipos de ensayos en los que no pasa el tiempo. Estás hora y horas porque son dos personajes apasionantes. Es un trabajo de actor puro y duro y estamos en muy buenas manos de Carmen Ruiz-Mingorance y con un texto magnífico, y un trabajo y un feeling que hay entre nosotros. Es un trabajo agotador que solo paramos cuando el cuerpo nos pide comer o descansar. Para nosotros está siendo una experiencia maravillosa que esperamos llegue al público también.

Farad ¿comparte lo que dice Juan Antonio?
– Estoy totalmente de acuerdo con todas las palabras que ha dicho mi compañero.

Antonio César, autor de ‘Radiografía de puta y poeta’ muestra el cartel de la obra/ A. ARENAS

– Antonio César, ¿cúando y dónde comienza a dar forma a esta obra teatral? ¿Qué se la inspiró?
– Es una historia curiosa. En un momento de mi vida yo me traslado a Estrasburgo para participar en un congreso de teatro en el siglo XXI. Yo que soy profesor de la Universidad de Granada en el Campus de Melilla podría considerar que me traslado de la frontera de Europa al corazón de este continente. Por entonces Francia entera estaba en un alerta 5, con el ejército en la calle y recuerdo llegar al hotel que estaba frente a la catedral que no estaba iluminada, sin apenas nadie por la plaza, hacía frío y no conocía a nadie por lo que decidí que era el momento justo se sentarse y ponerse a escribir sobre una relación intensa entre dos personajes.

– ¿Cuál podríamos decir que es el trasfondo de esta pieza dramática de título provocador?
– Quiero transmitir a los espectadores la relación entre dos personajes que vienen de mundos completamente diferentes. Una relación que a priori es muy desigual por las circunstancias económicas, políticas, sociológicas, que cada personaje tiene de origen. Claro, la idea es hacer chocar a esos dos personajes tal y como está ocurriendo ahora mismo en el mundo con el choque de gente que viene de realidades y de circunstancias completamente diferentes. Eso vamos a poder verlo en un pequeño universo a través de dos personajes que son Sara y Jeremías. En cuanto al título la verdad es que me costó sacarlo. Parece algo que sale rápido pero recuerdo que estuve dándole muchísimas vueltas y pasaron muchos días hasta que encontré esa parte musical, impactante y semiótica que tiene el título. No fue fácil. Barajé otros títulos que igualmente pretendían transmitir lo que se dice en el texto. Radiografía de puta y poeta tiene una musicalidad que por alguna razón engancha, pero la verdad es que me costó.

– Lo que seguramente no le costó tanto fue decidir quién podía ser la actriz protagonista y quien podría dirigirla…
– Es verdad no tardé tanto tiempo porque tenía muy claro quien iba a ser la actriz y veía la imagen de Farah pues encaja perfectamente en el papel de Sara. La otra cosa que tenía clara por el trabajo escénico y la capacidad de crear símbolos y todo el ritmo que es capaz de darle a las puestas en escena evidentemente pensé en Carmen Ruiz-Mingorance.

Antonio César y Carmen Ruiz Mingorance en el Centro Cultural Federico García Lorca /A.A.

– Carmen es licenciada en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga y Máster de Estudios Teatrales de la Universidad de Granada ¿Qué supone para usted la dirección de esta obra?
– Para mi cada vez que empiezo un nuevo proyecto es un reto porque así me lo propongo. En este caso cuando César me pasó el texto lo leí una vez y me quedé un poco, valga la expresión ‘trascornejá’, quiero decir que me preguntaba ¿esto qué es? Tiene una estructura bastante compleja, cuenta una historia que no está contada de manera lineal y tuvimos que leerla de segundas para saber de qué hablaba. Una vez que te metes en las profundidades del texto y su mensaje me quedé enganchada. Me interesó mucho el proyecto porque quería ver cómo se podía poner en pie una obra de este calibre. Y me embarqué, claro que sí.

– En una reciente entrevista ha afirmado que ‘esta es una historia líquida en un tiempo líquido no concreto’ ¿Puede decirnos qué quiere decir con esto?
– Tan sencillo como que lo líquido es la contraposición de lo sólido. A ciertas generaciones nos han enseñado a vivir en una vida sólida: hay que tener una pareja, unos hijos, una casa, un amor para toda la vida,… en fin de eso habla esta obra, de esas relaciones efímeras, que no duran, que no queremos saber mucho del otro, que no queremos compromisos ni problemas, porque ya el ser humano nace con problemas en la sociedad en la que se desenvuelve. Es muy interesante, aunque desde mi punto de vista es muy peligroso porque todo se está desdibujando, los valores, las relaciones entre las personas. Es muy peligroso este mundo líquido en el que nos estamos empezando a desenvolver y me parece que esta puede ser una primer piedra para mostrar a la gente el peligro de ese tipo de relaciones.

Farad Hamed, Juan Antonio Hidalgo y los carteles de la obra/A.A.

– ¿Cómo se ha llevado a cabo la elección de Juan Antonio Hidalgo?
– Juan Antonio he tenido experiencias en la Escuela porque estudiamos en la misma escuela y he trabajado con él y él conmigo en otros montajes. Lo he dirigido, nada más y nada menos que en ‘Luces de bohemia’ en el papel de don Latino que no me duelen prendas decir que es el mejor Don Latino que se ha montado en España. Así a bocajarro. A partir de ahí me enamoré de este hombre como actor porque tiene una gran versatilidad y cantidad de registros. Como además es director maneja muy bien el lenguaje escénico y arte teatral. Cuando leí el texto y teníamos la disyuntiva de a quién elegir, automáticamente les dije: este papel es difícil, los dos son muy difíciles, solamente lo puede hacer una actor de todos los que conozco y es Juan Antonio Hidalgo. Por entonces estaba enfrascado en su proyecto fin de carrera en el que montó ‘El muro’, emulando a Pink Floid, y no podía. Era el mes de febrero o marzo y acababa en junio, nos emplazó a julio. Lo hemos esperado hasta la segunda quincena de julio en que se vino prácticamente a vivir a Granada.

– Los personajes de esta obra son Sara y Jeremías dos seres perdidos en un mundo de relaciones líquidas. Sobreviven sujetos al paternalismo del Estado, que ejerce un control absoluto sobre sus vidas. Farah Hamed ¿cómo se siente en la piel de Sara?
– Me siento como en una montaña rusa, literalemte, porque es ponerse sus zapatos y empezar a sentir un vaivén de emociones y sensaciones. Cuando leí la obra y conocí a mi personaje me quedé enamorada de él porque rompe estereotipos, es una mujer muy inteligente. Sobre todo por lo que me hace sentir en un pulso con la interpretación.

– Usted es actriz, autora y directora ¿con cual de estas facetas se siente más cómoda?
– Es difícil como a los hijos se quiere a cada uno de una manera diferente. Cuando estoy como actriz estoy creando en mi emoción, cuando estoy de directora esty intentando manejar todo lo que tengo enfrente y cuando escribo intento plasmar una idea para que llegue a los demás. El poder estar en esas tres facetas me hace empatizar más con mis compañeros e intentar que sea lo mejor para el proyecto.

Juan Antonio Hidalgo y Farad Hamed durante un ensayo /A. C. M.

– Juan Antonio Hidalgo nació en Málaga, en 1968 , como Antonio Banderas o Antonio de la Torre y ha trabajado durante diez años en los medios de comunicación, ocho de ellos como locutor de programas en Onda Cero Málaga. ¿Qué valoración hace de su carrera de actor que, al parecer dio, comienzo en 2011?
– Yo creo que no, verás públicamente es corta pero yo llevo queriendo ser actor desde que tengo uso de razón, pero la vida te lleva por otros derroteros. Empecé a hacer teatro en un grupillo de aficionados, jóvenes muy insolentes que nos queríamos comer el mundo y rompíamos con todo, pero aquello se deshizo. También porque era una época en la que ser actor no era nada. Tuve que hacer otros trabajos pero en mi cabeza siempre ha estado este último objetivo. En cierta manera he ido acumulando experiencia y todo las herramientas que ahora tengo las he ido acumulando. Es cierto que cuando tomé la decisión de dedicarme a lo que querido hacer toda la vida pensé que la formación juega un papel fundamental. Me tenía que formar como actor y como director y para eso me apunté a la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga donde hice todo tipo de talleres de interpretación, de dirección,… Han sido siete años muy intensos dedicado las 24 horas del día al teatro.

Equipo artístico y de producción de “Radiografía de puta y poeta”

– ¿Qué destacaría de Jeremías, su personaje?
– Me parece un personaje interesantísimo. Con esta obra, me pasó como a Carmen, di una primera lectura y tuve que leerla otra vez porque en la primera captas un poco la esencia pero te das cueta de que hay muchos secretos ocultos y muchas historias se escapan. Cuando entendí el personaje de Jeremías me pareció interesantísimo. Es un personaje que tiene un viaje, una transformación, un cambio de principio a fin muy interesante que sobrevive gracias a ser sumiso al Estado, a las normas, a hacer lo que debe hacer lo que le acaba a ser indefectiblemente un prisionero de su propia vida, que necesita explotar de vez en cuando para poder escapar de ella porque no soporta esa prisión, entre otras cosas por su falta de compromiso hasta que algo se le cruza en su camino que le complica la vida mucho más de lo que él quisiera.

– Para terminar nos gustaría que cada uno añadiese algo para animar al público a asisitr a una de las dos funciones.
– (Carmen): Como ha dicho Farah invitaría a la gente que le gusta montarse en una montaña rusa pues desde la primera escena se corta la respiración y cuando se llega a la última ya estás extenuado. Es una emoción detrás de otra. Soy directora de teatro que siempre quiere decir algo con las puestas en escena y aquí estoy diciendo muchas cosas.
– (Antonio César): Yo hablaría de emoción, de reflexión, sorpresa, intensidad, energía que Carmen está sacando a los actores que va a ser visible y se va a transmitir . Creo que este montaje va a ser un chute de energía para la espectadores, va a ser un subidón de adrenalina que les va a llevar a quedarse impactados.
– (Farad): Creo que la obra te va a hacer pensar, sentir, y si te esperas a comprar tus entradas luego va a ser más caro.
(Juan Antonio): Un trabajo muy intenso y original, con elementos escénicos muy nuevos que no se han visto en escena, para mi es el trabajo más intenso a día de hoy que he hecho como actor por la entrega y sinceriad tan brutal que creo va a enganchar al público.

– Muchas gracias a los cuatro y mucha suerte en el estreno.

OÍR AUDIO DE LA ENTREVISTA:

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