Amor por la música y amor fraternal entre todos los participantes en el Encuentro Sinfónico Internacional

La música empieza donde se acaba el lenguaje

ETA, Hoffman

El domingo, 29 de octubre, no solo fue un concierto en el que tratamos de aunar esfuerzos por mostrar todo lo mejor de nosotros mismos a un público entregado que nos arropó con calurosos y entrañables aplausos, al que por cierto estaré eternamente agradecido por su asistencia. Fue un día donde más de 140 personas, de tres formaciones distintas que no acostumbran a trabajar de forma conjunta, la música actuó como la piedra angular que impulsó una entrega solidaria y uniforme por un único objetivo: querer, mimar y entregarse a ella para que la totalidad de los participantes, activos y oyentes, pudieran disfrutar de la saga de sentimientos y sensaciones que ofrecía una amalgama de estilos musicales escogidos para esta velada.

“La música da alma al universo, alas a la mente, vuelos a la imaginación, consuelo a la tristeza y vida y alegría a todas las cosas”

Platón

Estas imágenes son un icono de lo que sucedió ayer, que podemos resumirlo en amor por la música y amor fraternal entre todos los participantes. La Banda Sinfónica Municipal de Guadix y la Orquesta Filarmonía, de las que soy director titular, unos solistas y directores a los que guardo un cariño enorme, Mely Zafra Baena, Ángel López Carreño, María José Albaicín, y Javier Corral. Todos ellos consiguieron magistralmente hacer que floreciera en el público unos sentimientos únicos e irrepetibles como la música misma. A todos ellos, gracias, gracias no por formar parte de un proyecto, sino por CREAR y hacer posible que este viera la luz. ¡Estuvisteis magistrales¡

No me olvido de agradecer desde aquí a todos los componentes y al director del Musikverein S. Georgen de Freiburg, pues fue entrañable ver cómo pudimos hacer música juntos bajo la atenta mirada de la Alhambra, y a pesar de que hablábamos idiomas distintos, el lenguaje de la música en un mundo desunido nos unió.

Precisamente la unión que nos ofrece el fenómeno mágico de la música hizo que un conjunto de personas aunasen esfuerzos para hacer frente al trabajo meticuloso, intenso y sacrificado que necesitaba este evento para que todo fluyera, por lo que quiero hacer una mención pública de agradecimiento a todos ellos: al equipo de trabajo de la Banda Sinfónica Municipal de Guadix que en esta ocasión fue más numeroso dada la naturaleza del evento: Antonio Cruz, Javier Corral, Juan Tomás, David Tomás, Carlos González, Antonio Jesús Herrera, Alejandro Antonio Torres, Fabiola Balinot, Rocío y Juan Francisco Vílchez, Juan Ruiz, Álvaro Peña, Irene Ruiz, Laura y María Vega, así como destacar la inestimable colaboración de ese fantástico traductor-intérprete Pedro Martínez Molero. Al equipo de trabajo de la Orquesta Filarmonía Granada: Carlos Lázaro, María Collantes, Mario Cabeza de Vaca, David Gómez, Andrea Griffin e Israel Ruiz. Al ayuntamiento de Guadix y sus concejalías y respectivos ediles de Turismo y Participación Ciudadana,   y Rosi Requena, y, por supuesto, a la concejalía de cultura y su equipo de trabajo representado por Beatriz Postigo Hidalgo. Al Ayuntamiento de Granada, su área de cultura y concejala delegada María Leiva, y al fantástico equipo de trabajo del Auditorio Manuel de Falla, a su director José Luis Carmona y a su responsable de producción Laura Ollero. A toda la prensa local, provincial y autonómica que han querido estar presentes en este evento: Cope Guadix, Radio Guadix, Ideal de Granada, Antonio Arenas, Granada Hoy, Cope Granada, Gabino García, Canal Sur Televisión. No se me olvida la inestimable colaboración de Luis Gresa, director general de prensa de la ONCE que siempre está dispuesto ayudarnos.

“Donde hay música, no puede haber cosa mala “

Miguel de Cervantes

Me siento orgulloso, emocionado y sobre todo feliz por el resultado, pero más feliz aún porque la música nos una y nos haga crecer como personas. En estas imágenes pueden observar chavales con edades comprendidas de 12 a 17 años que asumen el fenómeno de hacer música juntos con la mayor de las ilusiones y responsabilidad. Han tomado ejemplo de la veteranía que los rodeaba y su proceder ha servido de acicate para seguir sus pasos, no solamente en el terreno musical, sino en los valores que marcan la vida; sacrificio, tesón, solidaridad, cariño, constancia,… valores que necesita la música para hacernos crecer junto a ella.

Me despido con una frase del maestro Manuel de Falla, cuya música nos hizo vibrar con números tan mágicos como el “Romance del Pescador “del Amor Brujo.

“Error funesto es decir que hay que comprender la música para gozar de ella. La música no se hace, ni debe jamás hacerse para que se comprenda, sino para que se sienta”.

A todos, gracias, gracias y muchas gracias

Ricardo J. Espigares Carrillo

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