Juan Antonio Núñez: «La lectura de ‘El Mecanismo’ atrapa bastante y no deja indiferente al lector»

El libro que se presenta esta tarde (20 h.) en La Qarmita, (C/ Águila, 20) es, por su contenido, una rareza literaria. Su autor, un profesor de guitarra clásica en el Conservatorio de Málaga, Juan Antonio Núñez (Almería, 1987), junto a su editor, Alejandro Santiago, -al que juntamente con Juan Peregrina, está «eternamente agradecido»-, darán algunas de las claves para entender esta obra de tan solo 121 páginas, en la que se han incluido distintas tipologías de textos, en incluso códigos QR para poder oír en el móvil los ruidos que escucha el protagonista. Nos referimos al libro titulado ‘El Mecanismo’ (Ed. Nazarí) que ha sido catalogado como «thriller claustrofóbico de ciencia ficción que nos hace reflexionar sobre los límites que deberían existir en el avance de la ciencia y cómo esta influye en nuestra vida». En la presentación no descarta algunas sorpresas pues le gusta jugar con el espacio, con la luz, e incluso con el sonido.

 

– ¿Qué tal acogida han tenido las anteriores presentaciones de su libro?
– La verdad es que bastante bien. En muchos de mis conciertos como guitarrista he sentido esa conexión con el público en la que se produce la verdadera comunicación artística, no se puede explicar, simplemente se percibe. En las presentaciones del libro he llegado a sentir esa conexión.

– ¿Quién le acompañará en el acto de la Qarmita? ¿Habrá alguna sorpresa?
– Juan Peregrina, responsable de la Editorial Nazarí, a quien (y así aprovecho) junto a Alejandro Santiago, el editor de Nazarí, les estaré eternamente agradecido por creer en mi libro. Conmigo siempre las hay. Me gusta jugar con el espacio, con la luz e incluso con el sonido.

– ¿Dónde está la génesis de ‘El Mecanismo’?  ¿Cuándo decide comenzar a escribirlo?
– Se inicia en Sevilla hace unos ocho años aproximadamente, pero no es verdad que me haya dedicado ocho años a su escritura. Por otro lado sí es cierto que la historia me ha acompañado durante estos años y siempre ha estado latente en mi cabeza. La génesis de ‘El Mecanismo’ surge en la cocina del piso en el que viví durante mi cuarto año de carrera. Añado aquí que éramos cuatro en el piso: uno de Bellas Artes; otro de Piano y Comunicación Audiovisual; otra, de Magisterio infantil; y yo. Me gusta anotar sus estudios porque vivíamos en un entorno multidisciplinar y bastante creativo. El pianista me pidió que le fregara los platos, habíamos comido juntos y no le daba tiempo llegar a clase. En la cocina ya se encontraban unos cuantos platos, vasos, cacerolas, etc. en la bandeja para escurrir, procedentes del desayuno y, probablemente, de la cena. Obviamente, como buen estudiante, no iba a secar y a colocar los que ya estaban ahí, sino que fui incorporando los nuevos que iba fregando sobre la marcha y ya si eso se recogerían al día siguiente. Mientras construía mi castillo de naipes, aquello empezó a vibrar, y, tras unos segundos de tensión, imagínate tener que comprar nuevos platos y vasos, una de las sartenes comenzó a moverse. No se rompió nada, simplemente, giró sobre sí misma y, simultáneamente, mi cabeza asoció el mango de la sartén con una palanca de algún extraño artefacto con vida propia. Pensé que se le podría sacar jugo a la idea de entrar en un piso para vivir y encontrarte una máquina que funciona constantemente sin saber para qué. Me fui al trabajo y a mis clases y esa noche comencé a escribir: “Me da miedo el mecanismo que hay en la cocina…”. Aunque la anécdota puede parecer divertida, en su momento no lo fue y la historia que de ella se deriva tampoco lo es, de hecho, esa noche no pude dormir.

Juan Antonio Núñez dedica un ejemplar de su libro

– ¿Qué nos puede contar de los personajes?
– No están basados en ninguno de mis compañeros de aquel piso, pero el piso donde sucede parte de la historia se parece bastante a aquel. La historia se cuenta desde Andrés, el protagonista. Es un chico corriente, le gusta leer, la buena música y ha terminado su carrera (que no voy a desvelar) hace poco. Y se traslada a Sevilla por razones de trabajo (que tampoco voy a desvelar). De los compañeros de piso poco puedo decir, porque el mismo Andrés nos confiesa que: “cree que todavía no los conoce”. Ya los irán descubriendo durante el desarrollo de la trama si se animan a leerlo.

– ¿A qué tipo de lectores va dirigida?
– Esta pregunta ya me la hicieron una vez y no supe responderla. Desde entonces me ha dado tiempo a pensar en una posible respuesta, pero no sé si realmente la tengo. No he pensado en ningún público en concreto. Sí puedo decir, en base a las críticas que ya estoy recibiendo, que su lectura atrapa bastante y que no deja indiferente al lector.

Página de ‘El Mecanismo’ con código QR

– ¿Cuál es el objetivo de los códigos QR? ¿Cómo ha creado esas ilustraciones sonoras?
– Las ilustraciones sonoras sirven para adentrarnos en la piel de Andrés, para escuchar lo que él escucha. Los audios nos atrapan, sentimos claustrofobia, los continuos sonidos del mecanismo nos envuelven y provocan que nos adentremos más en los sucesos de la historia, incluso que algunas sensaciones se entiendan mejor. He utilizado sintetizadores digitales y editores de audio. La mayoría de los sonidos los he creado electrónicamente manipulando el sonido puro partiendo de un oscilador (en ocasiones hasta tres osciladores diferentes) y pasándolo a través de filtros y moduladores. La minoría parten de grabaciones mías hechas directamente con micrófono y con tratamientos en bucle.

– ¿Se la imagina convertida en película?
– A ver, en un principio dudé en incluir la descripción del mecanismo, no quería condicionar al lector, pero, por otro lado, este necesitaba ser descrito de alguna manera. Luego llegaron

Otra de las curiosas páginas de este libro de Juan Antonio Núñez

los sonidos… Podría imaginarla por David Cronenberg, en su etapa ochentera; o por David Lynch, tal vez de una forma más conceptual. Como puedes comprobar yo enfoco alto y ya el resultado… Realmente me cuesta imaginarla porque yo veo toda la historia desde los ojos de Andrés, desde su cabeza, sus pensamientos. Me resultaría extraño verlo directamente a él.

– ¿Qué autores consideras que han podido influir en esta obra?
– William Basinski (artista sonoro), Rebecca Horn (artista visual), Stanislaw Lem y J. G. Ballard (escritores de ciencia ficción), Cronenberg y Lynch (directores de cine)…

– ¿Desea añadir algo más?
– La elección de la portada fue importante. Pedí a la crítico de arte Regina Pérez Castillo ideas para la portada del libro. Hizo un gran trabajo porque le di únicamente cinco palabras (importantes en la historia), no le di el libro, y me descubrió a varios artistas. De entre todos ellos hubo uno con el que sentí algo especial: Anzo, un artista valenciano de la década de los sesenta y setenta no muy conocido actualmente. Al descubrir sus “Aislamientos” tuve claro que tenía que aparecer en la portada de mi libro.

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