Antonio Robles Ordóñez: «Nadie ha representado tal número de autos como la Mira de Amescua durante estos 25 años»

 

La Compañía de Teatro Mira de Amescua culmina las celebraciones de su XXV aniversario hoy día 7 de enero en el Teatro Isabel La Católica con el hermanamiento con el Centro Artístico y la representación de `El condenado por desconfiado´ de Tirso de Molina.

Esta compañía de teatro, especializada en autos sacramentales, acumula en su haber el mayor número de representaciones de piezas eucarísticas que ninguna otra compañía o ciudad del país.  La madurez artística del grupo teatral es considerable; integrado, en su mayoría, por profesores y músicos, tienen dilatada experiencia teatral (aunque no son profesionales). Incorporan a su trabajo los medios técnicos actuales, cuidadas puestas en escena, rigurosa interpretación, selectas músicas vocales…, para poner de relieve el elemento estético y, sobre todo, las hondas vivencias espirituales de un género teatral en el que son considerados especialistas.

El hermanamiento con el Centro Artístico supone un honor y un reconocimiento para esta Compañía y sella el compromiso de ambas entidades con la finalidad de establecer entre sus miembros vínculos de amistad, conocimiento, colaboración y enriquecimiento mutuo. El abrazo de hermanamiento conlleva el compromiso de compartir actividades culturales, experiencias y cooperación que redunden y favorezcan el desarrollo de la cultura granadina. Su director es Antonio Robles Órdóñez (Santa Cruz del Comercio), catedrático de instituto jubilado, apasionado por la escritura, la música y el teatro.

 

– ¿Dónde hay que buscar el origen de este dinámico grupo teatral?
– Este grupo teatral inició su andadura en 1993 con la aspiración de ofrecer unos dignos montajes de un género específico del teatro del Siglo de Oro español como son los autos sacramentales. Pretendía continuar la tarea de revitalización de este género teatral que reiniciaron en Granada hombres tan eminentes como Manuel de Falla, Federico Gacía Lorca y Antonio Gallego Burín en el año 1927, prohibidos desde 1765, y que continuaron con gran éxito José Tamayo o Martin Recuerda. La compañía, que mantiene viva la llama de una tradición granadina, tomó su nombre de un ilustre dramaturgo del Siglo de Oro, Antonio Mira de Amescua (Guadix, 1574?-1644), autor también de autos sacramentales.

¿Qué les llevó a crear este peculiar grupo de teatro y con qué objetivo?
– El grupo nació del interés conjunto de antiguos alumnos del seminario menor que, nostálgicos de experiencias felices promovidas por profesores entrañables, decidimos revivirlas para disfrute propio y ajeno. El objetivo fue ofrecer representaciones dignas y fieles al espíritu de sus creadores. Y no estamos descontentos con el resultado.

La Compañía está especializada en la representación de autos sacramentales, unidos con la fiesta del Corpus, ¿por qué?
– El Corpus es la fiesta mayor de exaltación de la Eucaristía y los autos nacieron para realzarla; `sacramental´, aplicados a estos, se refiere a la Eucaristía (santísimo sacramento del altar).

–  Pese a la crisis general de atracción a este género teatral del gran público, ¿cuál es la reacción de Granada?
– Granada viene respondiendo con una mantenida atención al teatro eucarístico, con su asistencia y apoyo a estas representaciones viene manteniendo un arraigo y una valoración peculiares a este género literario, que hace que ninguna compañía en ciudad alguna haya puesto en escena tantas representaciones de autos como la ciudad de Granada, sin parangón con ningún otro lugar de nuestro país.

Antonio Robles (centro)  y dos integrantes de la Compañía Mira de Amescua ::A. ARENAS

¿Cuántas representaciones tiene en su haber la Compañía?
-Son 230 las representaciones, hasta la fecha, en teatros, plazas, iglesias, corrales de comedias…, siendo los autos de Calderón los más representados. Como funciones más significativas, además de las del Corpus de Granada, caben citarse las de la Catedral de Toledo o las de ciudades como Málaga, Sevilla, plaza de Santa María de Jaén, Pamplona o Ciudad Real. Especialmente orgullosa se siente esta Compañía de haber representado a Calderón o a Lope hasta en una cuarentena de pueblos pequeños, como Quéntar o Güevéjar. Nadie ha representado tal número de autos como la Mira de Amescua durante estos veinticinco años.

¿Por qué el hermanamiento de la Compañía con el Centro Artístico?
– Además de suponer una grata sorpresa para sus miembros, se trata, creo yo, fundamentalmente de una proposición del Centro Artístico como gesto noble de avivar el sentimiento cultural y religioso de la tradición granadina que los autos sacramentales suponen que conlleva, además, el compromiso de compartir actividades culturales, experiencias y colaboración que redunden y favorezcan el desarrollo de la cultura granadina.

La Compañía Mira de Amescua representó en Baza, ‘La vida es sueño’, en febrero de 2016 :: J. UTRERA

 

– ¿Y ‘El condenado por desconfiado’ de Tirso de Molina?
-Sí. El 7 de enero en el Isabel La Católica, uno de los dramas de la literatura española más conocidos, admirados y estudiados dentro y fuera de nuestras fronteras. Con la clara pretensión de comunicar al pueblo las grandes verdades de la religión, al tiempo que deleitarle con la intriga teatral, en la que el concepto dramático y el transcendental parece que se funden en uno solo, expresados con los sonoros versos de nuestro Siglo de Oro. Una disputa teológica con el intento de esclarecer la correlación entre la acción de Dios en el hombre y la libertad de este.

– ¿Quiere destacar algún otro aspecto significativo?
– Sí, que junto al apoyo del público fiel granadino, la Compañía Mira de Amescua quiere manifestar la evidencia de que estos logros no hubieran sido posibles sin el empeño de las autoridades locales por la asunción del papel de patrocinio que, desde el principio, vienen retomando así como el de los medios de comunicación por su tarea fundamental de hacerse eco continuado de estas representaciones. El abrazo fraterno que gentilmente el Centro Artístico brinda hoy a esta agrupación teatral y a estas pretensiones será estímulo constante en su tarea.

OBRAS REPRESENTADAS POR LA COMPAÑÍA MIRA DE AMESCUA EN SUS 25 AÑOS DE EXISTENCIA:
La Hidalga del Valle. Calderón de la Barca
El pintor de su deshonra. Calderón de la Barca
El Pastor Lobo. Lope de Vega
Cristóbal Colón. Nikos Kazantzakis
Sol a media noche. Mira de Amescua
Tu prójimo como a ti. Calderón de la Barca
Auto de la compadecida. Ariano Suasuna
El cerezo y la Palmera. Gerardo Diego
El Castillo de Dios. Manuel Benítez Carrasco
La visita que no tocó el timbre. Joaquín Calvo Sotelo
La siembra del Señor. Calderón de la Barca
La primer flor del Carmelo. Calderón de la Barca
El gran teatro del Mundo. Calderón de la Barca
La vida es sueño. Calderón de la Barca
El condenado por desconfiado. Tirso de Molina

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