Fernando de Villena: «Es buena señal que los lectores me pregunten si existió el protagonista»

Fernando de Villena (Granada, 1956) ha superado el medio centenar de obras literarias, de ellas una treintena de poemarios y 20 obras narrativas. La última, ‘El reloj de la vida’ (Ed. Evohé), una novela histórica ambientada en el primer tercio del siglo XX con la que homenajea a Baroja, Cansinos Asséns, a César González Ruano, y a otros modernistas. La presenta el jueves, 15 de febrero, en el Centro Artístico donde contará con Miguel Arnas como introductor (20 h).

– ¿Cómo nace esta novela histórica? ¿Cuál fue la idea primigenia a partir de la cual fue tomando forma?
– Desde muy joven, cuando leí la conferencia sobre el nacimiento del Modernismo que escribió Juan Ramón Jiménez, deseé escribir una novela sobre ese periodo de nuestra historia literaria. Me resultaba fascinante ver el grado de sacrificios que los escritores bohemios hacían en aras de la Literatura.

– ¿Cuánto tiempo ha tardado en el proceso de documentación y redacción?
– Mi documentación nunca fue un problema pues toda mi vida he sido un lector infatigable y al arrancar una novela sé perfectamente los textos que he de releer.

– ¿Cómo ha sido el proceso de documentación para conocer mejor el ambiente en Granada y Madrid del primer tercio del siglo XX?
– He recurrido a libros de Seco de Lucena, González Ruano, Cansinos Asséns, Alberto Insúa, Pedro José Vizoso y de otros muchos. Mi imaginación y mis vivencias han hecho el resto.

– Conoce todos los lugares en los que está ambientada (Ronda, Madrid, París, Guernica,…)?
– Sí conozco bien los escenarios de mi novela, salvo Guernica, aunque he visitado otros lugares del país Vasco y puedo imaginarme el entorno de ese pueblo que constituye todo un símbolo.

– ¿Qué pretende transmitir con el título ‘El reloj de la vida’?
– Titular bien un libro es un arte, pues en pocas palabras hay que resumir mucho y despertar la curiosidad del lector. En todas mis novelas resulta fundamental el paso acelerado del tiempo. Ello responde a mi visión barroca de la existencia. Ese reloj del título no sólo marca inexorablemente la vida del protagonista, sino la de todo cuanto le rodea: personas, ciudades, la misma España… Y ese todo se precipita al torbellino final.

– Referencias a una novela biográfica «nacida de la tristeza», cartas, prólogos,… ¿son buenos recursos literarios para dar verosimilitud?
– Yo pienso que sí. Lo primero que debe conseguir un narrador es ser creíble y ameno y para ello todos esos recursos son de gran utilidad. Muchos lectores de la novela me han preguntado si el protagonista existió realmente. Eso me parece una buena señal.

Fernando de Villena, con un ejemplar de su novela :: A. ARENAS

– ¿Comparte la idea del protagonista respecto a las mujeres que las considera más dueñas de sí al no depender tanto del deseo físico?
– Desde luego. El hombre, sobre todo en su juventud, está sometido a sus pasiones. Para las mujeres es mucho más importante el afecto que la satisfacción del deseo y por ello son más libres. Aunque tampoco se puede generalizar. Lo cierto es que tenemos que aprender y admirar mucho de las mujeres.

– ¿Y lo de contemplar las ciudades desde arriba «para que no te devoren»?
– Es muy importante ver las cosas desde fuera para lograr una mayor objetividad. Para entender Granada, por ejemplo, resulta muy recomendable contemplarla desde el mirador de San Miguel Alto.

– ¿Qué otros aspectos comparte con Alfonso Linares, aparte del físico pues ha sido fiel a su barba y su interés por el Modernismo?
– Mi espíritu romántico, la creencia en la Literatura como un destino inexcusable, la idea de que la política no debe intervenir en la cultura sino limitarse a proporcionar un ámbito favorable a la creación artística y literaria.

– Tal vez también su idea de que las dictaduras dividen a los pueblos y luego las democracias acentúan esas divisiones…
– Sí. Realmente, las dictaduras dividen a los pueblos. La cordialidad que existía en el mundillo literario español de principios del siglo XX se rompe cuando algunos intelectuales toman partido a favor y otros en contra de Miguel Primo de Rivera. Esa ruptura luego se ve acentuada en la república. Tras el franquismo las cosas son diferentes. Ha existido una izquierda moderada que consiguió imponer su propia cultura (una cultura “ligh”, crítica sólo con el régimen anterior y no con los problemas del mundo actual). La derecha en cambio no se ha atrevido a crear una cultura propia y ha aceptado la impuesta por esa izquierda. Afortunadamente, existen también espíritus críticos, francotiradores literarios como los que formaron el Salón de Independientes.

– Respecto a sus ideas literarias. ¿comparte la afirmación de que la literatura debe comunicar sentimientos, vivencias, belleza y no quedarse en simples juegos de palabras?
– Claro que sí. Gran parte de la literatura oficial de hoy, la que publican las grandes editoriales sobre todo, me parece hueca, se me cae de las manos pues carece del nervio de lo verdadero. No existen hoy autores como Clarín o Baroja que puedan conmover y transformar la sociedad que los rodea.

– ¿Ha hecho de ‘negro’ en alguna ocasión como su protagonista, es decir ha escrito algo que se ha publicado con el nombre de otra persona?
– Afortunadamente no. El hecho de haber sido profesor me ha permitido sacar adelante a delante mi casa y mi familia sin necesidad de prostituir mi escritura. Pero hoy como en las primeras décadas del siglo XX los “negros” en literatura existen y más ahora que casi todas las famosas de las revistas del corazón y de la telebasura han decidido convertirse en “escritoras”.

– ¿En qué cuadro de Julio Romero de Torres está inspirada la idea del realizado a Manuela, tan determinante en los páginas finales?
– En las novelas, la descripción de un personaje o de un objeto se realiza sobre la observación de varias personas o de diversos objetos reales. El cuadro que figura en la novela está imaginado sobre diversos lienzos de Romero de Torres, Rodríguez Acosta e incluso Manet y el Veronés.

– ¿Desea añadir algo más?
– Sí. Agradeceros a ti y al equipo de cultura de IDEAL la realización y publicación de esta entrevista.

INFORMACIÓN RELACIONADA:

Francisco Gil Craviotto: «El reloj de la vida»

 

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *