Juan Antonio Díaz y María Castaño: «Baza en la Guerra de la Independencia (1808-1814)»

El día 20 de septiembre de 1800, llegó a Baza la noticia de la epidemia de fiebres amarillas que se estaba expandiendo por la zona de Cádiz. Como medida de prevención, el ayuntamiento de Baza convocó a la Junta de Sanidad: que ningún vecino admitiese en su casa forasteros; que las personas que viniesen de otros pueblos fuesen reconocidas antes de entrar, por los facultativos (…). Al mismo tiempo se pusieron dos guardas para vigilar la entrada a la ciudad y se endurecieron las medidas higiénicas y de salubridad como barrer las calles, no arrojar inmundicias a las mismas ni animales muertos… El día 10 de noviembre de 1807, se recibió en la ciudad de Baza el documento que requería del Ayuntamiento para sumarse a la protesta contra la conjura que estaba tramando el Príncipe de Asturias, don Fernando VII, contra su padre el rey Carlos IV.

 

No obstante y debido al famoso Motín de Aranjuez, el 20 de abril de 1808, fue comunicada oficialmente a la ciudad de Baza la abdicación de Carlos IV a favor de su hijo, Fernando, pasando éste a reinar como Fernando VII. De esta forma, a primeros de junio de 1808, la ciudad de Baza llevó a cabo la proclamación oficial de Fernando VII como único monarca de España. Al mes siguiente se enarboló el Pendón Real en la Plaza Mayor, en Santo Domingo y en la Cava Alta, el mismo día se creó una Junta de Gobierno compuesta por los individuos del Ayuntamiento, el Abad y Prior de la Iglesia Colegial, el Provisor del Obispado y el Comandante de las Armas. Se dio la incautación de todos los bienes de la Real Hacienda y el alistamiento a los Regimientos y Batallones de todos los varones con edades comprendidas entre los 16 y los 40 años.

Durante 1808 y 1809, Baza no fue invadida por los franceses, los únicos ejércitos que entraban en la ciudad eran los regimientos y las levas españolas que iban de paso para combatir a los franceses en el reino de Aragón y en el condado de Cataluña. Podemos poner un ejemplo que nos cita don Luis Magaña de cómo el 12 de octubre de 1808 las tropas españolas de Granada se hospedaron en la ciudad de Baza, las cuales fueron acogidas con gran hospitalidad por los vecinos bastetanos. El ayuntamiento de Baza celebró un pomposo baile para los oficiales en la sala capitular del mismo.

Tres días más tarde llegó a Baza un regimiento de artillería capitaneado por don Antonio Vázquez. El día 16 de octubre de 1808, hizo su entrada en la ciudad el afamado y llamado Regimiento de Baza, que fue recibido con todos los honores que éste merecía, de la misma forma llegaron los regimientos de Husares Reales de Granada y dos batallones del de Almería más el batallón de Reding número 3. Nos podemos atrever a decir que los regimientos de Baza tuvieron buenas campañas en el norte de España, los momentos de mayor esplendor de los Regimientos de Baza fueron en Lleida, Santa Eulalia y San Felipe de Codinas en 1813. De esa forma y con este panorama histórico llegamos a la invasión de Andalucía, la entrada de los franceses en Baza y a la creación de la milicia cívica. El general francés Horacio Sebastiani, que se encontraba residiendo en Granada, estaba muy atento a los movimientos del general español Blake en la tierra de Baza. El 22 de febrero de 1810, envió Sebastiani un fuerte destacamento para sofocar las tropas de Blake que estaban atrincheradas en Baza. El corregidor y el regidor a los pocos días de la entrada provisional de las tropas francesas en Baza, desaparecieron sin dejar rastro.

Ha llegado en la madrugada de este día una División de Tropa de Caballería Francesa a la Plaza, cuyo comandante le mandó concurrir al Corregidor por medio de dos soldados, y habiéndolo verificado le ordenó que prontamente trajera a ella, cuanto antes, raciones de vino, aguardiente, queso y cebada para la tropa y caballos, lo que se ha verificado. Se publicó un bando para que los soldados españoles se presentes a las tropas francesas bajo la pena de la vida y que los paisanos que los alberguen en sus casas y no los presenten o delataren serán ahorcados (…) A las ocho de la mañana, se presentó todo el Ayuntamiento, donde se haya alojado, para hablar con sus individuos habiendo concurrido a la hora asignada, y les manifestó por medio de intérprete que era necesario escribir una carta al General en Jefe de Granada, presentándole sumisión y respeto y reconocer al rey José, como legítimo soberano, la que el mismo la dirigirá si se le entrega la sumisión. Igualmente se debía escribir otra carta al General Blake diciendo que no debía de enviar tropa española a esta ciudad porque era inútil en ella, recomendando al mismo tiempo dicho Comandante a este Ayuntamiento, no la recibiera si alguna venía y si fuese en número cuya fuerza no pudiera resistir el pueblo se le avisare inmediatamente, porque en el momento en que supiera que en Baza había tropas españolas, vendría con la suya y lo pagaría el pueblo, manifestando que procedería contra él si de otra forma la hubiera admitido.

A la vista de los documentos y de los textos de don Luis Magaña, podemos ver como lo franceses obligaron a la ciudad de Baza a enviar una comisión a Granada compuesta por tres regidores y dos canónigos para felicitar al rey José I por sus victorias: que era necesario escribir una carta al General en Jefe de Granada, presentándole sumisión y respeto y reconocer al rey José, como legítimo soberano, la que el mismo la dirigirá si se le entrega la sumisión. Fueron elegidos para este cometido: don José María Araoz, regidor perpetuo y caballero maestrante de Sevilla; don Vicente Argamasilla, regidor perpetuo; don Pedro Álvarez Gutiérrez, maestrescuela de la Colegial y el Dr. don Manuel Centeno, Canónigo Magistral de la misma Colegial.

De 1810 a 1814

El 14 de abril de 1810, hizo su llegada a Baza el general Peyremont que había sido nombrado gobernador de los distritos de Guadix, Baza y Almería. Evidentemente, y como no podía ser de otra manera, la primera medida que Peyremont llevó a cabo fue la incautación de cien fanegas de trigo, dos mil cabezas de ganado lanar y cincuenta mil reales. Cinco días más tarde, fue nombrado por José I corregidor de Baza el afrancesado don Ginés Milla de las Heras y para el mes de octubre quedaron constituidas las milicias cívicas que fueron confirmadas por el conde Milhaud y por Sebastiani.

Las partidas guerrilleras de Villalobos y Bernardo Márquez combatieron a los franceses, debemos de destacar lo debilitado y precisado que se vio en especial Villalobos y su partida puesto que los franceses los atacaron directamente y éste se cayó del caballo. Sebastiani, como castigo a la ciudad de Baza por haber prestado ayuda a las tropas españolas, impuso un pago de 100.000 reales a los Cabildos de la Colegial y del Ayuntamiento. Milhaud aplastó a las tropas españolas comandadas éstas por el general Blake y con la ayuda de las partidas de Villalobos en la llamada popularmente “batalla de Cúllar”. Las tropas españolas no tuvieron más remedio que retirarse a Murcia, mientras tanto, los franceses se dedicaron a realizar algunas escaramuzas para poder conseguir rentas de los pueblos de los partidos de Baza, Huéscar y los municipios de la cuenca del Almanzora.

Dentro de la división propia de los franceses, dividieron a España en Prefecturas y en subprefecturas. El primer subprefecto que vino a Baza fue don Santiago Agüero. Los ayuntamientos fueron designados con el nombre de municipalidades quedando limitado el de Baza a diez munícipes, cinco elegidos por el Comisario Regio y los otros cinco elegidos por el pueblo. La nueva administración local tuvo que velar por la paz y la seguridad de la ciudad de Baza. Juraron eterna lealtad al rey José I y de hecho podemos ver que en la Gaceta de Madrid del día 22 de marzo de 1811 como la ciudad de Baza celebró fastuosas fiestas en el día de San José.

Las partidas guerrilleras comenzaron a oprimir a los franceses en el partido de Huéscar y en el valle del Almanzora. Con esta actuación consiguieron que los franceses se fueran replegando hacia Baza. El día 7 de mayo de 1811 los guerrilleros españoles fueron a la conquista de Baza, los franceses viendo que se hacía inminente su derrota, se vieron obligados a abandonar la ciudad de Baza por el camino de Guadix. Las tropas españolas estuvieron comandadas por l general don Manuel Freire. Sebastiani, reorganizó a las tropas francesas en Guadix, puesto que tenía la intención de dirigir una campaña contra el Levante. Sin embargo, el general Freire le opuso una heroica y admirable resistencia en las tierras del Baúl y Gor donde fueron derrotados los franceses por los ejércitos españoles. Después de esta derrota el general Sebastiani se marchó a Francia, supuestamente por problemas de salud y dejó el mando de Granada, de modo provisional, al general Francisco Leval.

Por otro lado el general Freire seguía atrincherado en la venta del Baúl, Leval ayudado por el mariscal Soult que estaba en Sevilla, emprendieron el combate contra Freire puesto que mientras que éste estuviese atrincherado en la venta del Baúl, los franceses no tenían acceso ni al norte de la provincia de Granada, ni Almería ni a Murcia. Por consiguiente, nos podemos atrever a decir que aniquilar a las tropas de Freire en el Baúl era un punto decisivo para los franceses.

A comienzos de agosto de 1811, los franceses tenían un ejército dividido en tres cuerpos. El primero estuvo comandado por Godinot marchó por Jaén a atacar las posiciones de Cuadra, con el propósito de flanquear la plaza de Baza hasta envolverla por Castril y Huéscar. El segundo cuerpo, comandado por Leval, tenía la misión de atacar al centro de la línea española. El tercer cuerpo, que estaba directamente a las órdenes de Soult, pretendía entretener a Freire en la venta del Baúl y de esta manera obligarle a mantener en ese punto el grueso del ejército. Informado el general Freire de la derrota que había sufrido O’Donnell en Zújar, tuvo que abandonar la plaza del Baúl en dirección a Cúllar. A las seis de la mañana del 10 de agosto de 1811, hicieron nuevamente su entrada las tropas francesas en Baza al mando de Soult y de Leval, de Baza partieron las tropas francesas hacia Cúllar. Baza, de nuevo, quedó bajo la dominación francesa. El corregidor, Diego Enríquez, fue depuesto y sustituido por el subprefecto don Rafael Gravier del Valle.

En enero de 1812, instaló en Baza su cuartel general, el general Soult que era el hermano del mariscal Soult. En abril de este mismo año las tropas españolas volvieron a entrar en Baza con los Regimientos de Caballería de Montesa, España, Pavía y Príncipe, más el de infantería de Guadalajara. Los franceses se reorganizaron y de nuevo lograron tomar Baza, aunque no por mucho tiempo, puesto que debemos de tener en cuenta que el día 11 de mayo, el general Freire se lanzó sobre las posiciones de Cúllar y Baza en donde se encontraban las tropas francesas incluyendo las de Guadix. Las tropas fueron obligadas a retroceder hasta el barranco del Baúl por lo que no se atrevieron a seguir las ofensivas contra el ejército español. Los franceses volvieron a entrar en Baza el día 7 de junio de 1812, pero una vez seguros de que las tropas españolas habían abandonado la ciudad.

El 24 de septiembre de 1812, salieron las tropas francesas de la ciudad de Baza para no volver jamás. Tres días después de la liberación definitiva de la ciudad, fueron repuestos y ratificados en sus cargos los pocos regidores que quedaron en Baza y suprimida la municipalidad. El Cabildo de Baza quedó bajo la presidencia interina de don Antonio María de Santaolalla, el 3 de octubre, tomó posesión el Corregidor, don Diego Enríquez.

Los franceses hicieron destrozos también en la ciudad de Baza como por ejemplo, fue convertir el monasterio de San Jerónimo en una cuadra o el Santuario de la Virgen de la Piedad que fue saqueado. Como personajes heroicos e ilustres para la Independencia de Baza podemos destacar a don Vicente Argamasilla y a doña Josefa Pérez. De la siguiente manera termina don Luis Magaña Visbal sus capítulos dedicados a la Guerra de la Independencia en Baza: ¡Loor eterno al pueblo inmortal que así supo escribir con su sangre generosa la página más sublime de la historia del mundo!

JUAN ANTONIO DÍAZ SÁNCHEZ
(Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino)

MARÍA CASTAÑO JIMÉNEZ
(Diplomada en Magisterio Musical. Universidad de Granada)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *