Juan Antonio Díaz Sánchez: «El ateneo de los sueños o el pósito de las ideas»

En el año 1835, al mecenazgo del Liberalismo, se fundó en Madrid el “Ateneo Científico y Literario”. Algunos de sus miembros fundadores fueron Ángel de Saavedra, duque de Rivas; Salustiano Olazaga, Mesonero Romanos, Alcalá Galiano…, personajes de la Historia de España que fueron baluartes de la corriente de pensamiento Liberal que se estaba dando por aquellos años en una España que enterraba el Absolutismo regio y abrazaba el Constitucionalismo monárquico.

 

Los ateneos han sido y son lugares para la cultura, contenedores de ideas, pensamiento y filosofía. Un ejemplo que podemos poner más cercano a nuestra región fue todo el sumergimiento cultural que supuso para Blas Infante –Padre de la Patria Andaluza, por reconocimiento y resolución unánime del Parlamento de Andalucía en abril de 1983− el Ateneo de Sevilla. Fue ahí, donde nacieran muchas de sus ideas sobre Andalucía y el andalucismo. Otros centros similares fueron los casinos culturales, cumplían las mismas funciones que los ateneos, de ellos podemos destacar el Real Casino de Murcia, el Liceo accitano o el Casino Bastetano.

La mayoría de estos ateneos, casinos, liceos…, en definitiva, centros culturales, tuvieron sus antecedentes en las Sociedades Económicas de Amigos del País, una institución dieciochesca, impregnada por el movimiento filosófico de la Ilustración y cultural del Neoclasicismo, y al amparo del Reformismo Borbónico que se dio en España hacia mediados del s. XVIII. En los pueblos más pequeños y ciudades medias, estas sociedades solían tener sus sedes en la primera planta de los Reales Pósitos, que eran obras civiles de la época de Carlos III, destinadas al almacenamiento, negocio y control del grano. Siguiendo el excelente trabajo realizado por los profesores Segura Ferrer y Valero Segura, los pósitos fueron “fieles testimonios del progreso agrícola y el afán regulador de la nueva dinastía borbónica”. Uno de los más claros ejemplos que podemos poner al respecto era la Sociedad Económica de Amigos del País de Baza, cuya sede estaba en la primera planta del Real Pósito de la ciudad. Respecto al pósito de la villa de Caniles no tenemos constancia de que fuese sede de Sociedad Económica de Amigos del País alguna, entre otras cosas porque en Caniles no se estableció dicha institución.

El 10 de febrero de 1768, se firmó en la ciudad de Baza el contrato necesario para erigir en la villa de Caniles el Real Pósito, cuyos planos y trazas fueron realizados por el arquitecto bastetano Felipe Carmona y supervisados por la Academia de San Fernando. La obra en sí fue presupuestada en 17.900 reales y ejecutada por el maestro alarife –maestro de obras−, el canilero, Torcuato Ruiz Rodríguez. Si debemos de tener en cuenta que la “supervisión” de la Academia fue muy laxa, puesto que dejaron casi total libertad a los maestros albañiles para su construcción.

Hemos podido documentar gráficamente que una de las salas superiores del edificio fue acondicionada para usarla como salón de teatro, todavía quedan en ella algunos adornos, mascarones y pinturas al fresco, que pretendían emular el escenario de un teatro. De igual forma, la primera planta del edificio fue utilizada como sede de la sociedad “Círculo de la Amistad”. Una sociedad que despierta el interés puesto que podría estar relacionada muy estrechamente con la masonería. Como podremos ver, ésta va a realizar diversas propuestas muy interesantes al consistorio canilero: “Por disposición del Sr. Presidente yo el secretario di cuenta con lectura de una comunicación de una comunicación del Sr. Presidente de la sociedad «Círculo de la Amistad» de esta villa, fecha 27 de Mayo último [1885], solicitando se le utilice hacer uso del local del Teatro [antiguo Real Pósito] para las reuniones de dicha sociedad y por término de diez años. Enterado el Ayuntamiento disintió, deliberó y acordó que siendo dicho edificio propiedad del municipio y tratándose de una sociedad, no sólo autorizada por el Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia, sino cuyo objeto es además bueno, loable y útil para la localidad desde luego conceden dicha autorización a citada sociedad por el término solicitado autorizando al Sr. Alcalde para que lo comunique a la misma y para su conocimiento y efectos.”

“ Este pósito es el único edificio histórico público y de carácter civil que le queda en pie a la villa de Caniles.”

Incluso este edificio se pretendió que sirviera de centro educativo al amparo y mecenazgo de dicha sociedad: “El Sr. Presidente dio cuenta de que la sociedad «Círculo de la Amistad» ha acordado la creación de un centro educativo para los estudios del Bachillerato. Enterado el Ayuntamiento, discutió, deliberó y acordó que por el municipio se costeen los estudios a dos alumnos pobres para cuyo efecto se consigne en el presupuesto del próximo ejercicio la cantidad suficiente para matrículas, libros, etc. autorizando al Sr. Alcalde para que adopte las disposiciones que considere oportunas al mayor cumplimiento de este acuerdo.” Como podemos ver, unas actuaciones muy avanzadas para la época, que seguramente, estarían relacionadas con la corriente de pensamiento Liberal y ciertos aires masónicos.

Pues bien, el Real Pósito de Caniles ha llegado hasta nuestros días. Un edificio muy bonito, que fue construido siguiendo los patrones clásicos y estandarizados de dichas obras civiles, llevándose en él una ampliación que le hizo cambiar ligeramente su morfología exterior e interior. Este pósito es el único edificio histórico público y de carácter civil que le queda en pie a la villa de Caniles.

Por supuesto, una de las funciones que dicho edificio, una vez que esté totalmente recuperado, podría cumplir sería la cultural, convertirse en la sede cultural de Caniles, es decir, en el “Ateneo Canilero”. Si Campomanes, impulsor de las Sociedades Económicas de Amigos del País; Jovellanos, ilustrado y filósofo que trató el “amor público” en la política; Ensenada, ministro del rey Fernando VI que tanto luchó por intentar la contribución única en España a través de su célebre catastro… ¡levantaran la cabeza! se alegrarían al saber la noticia de que dicho edificio va a ser restaurado para tales fines culturales de los que ya hemos hablado anteriormente. Para terminar, quiero reproducir unas palabras muy “Ilustradas” e ilustrativas al respecto: “Las obras públicas son la verdadera medida de la civilización de las naciones; dondequiera que el hombre ve campos bien cultivados, poblaciones bien construidas, caminos que venciendo mil obstáculos de la naturaleza proporcionan el más cómodo tránsito…, allí hay aplicación, leyes, costumbres, amor al trabajo, verdadera civilización y todas las bendiciones del cielo.” (Conde de Floridablanca)

Ver otros artículos de:

Juan Antonio Díaz Sánchez 

Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino

 

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