Antonio Luis Gallardo Medina: «Operación bikini»

Cada año la misma cantinela, que si la barriga, que si las arrugas, que si la tableta de chocolate, en fin un coñazo. Pues al final, nunca sabemos si lo que se pretende es gustar a los demás o gustarnos a nosotros mismos.
El bombardeo al que estamos sometidos con los gimnasios, consultas, cotilleos, presuntos milagros es tal, que al final nunca sabemos si la cerveza es diurética y el espeto de sardinas es cardiosaludable.

El culto al cuerpo se ha convertido en puro narcisismo. Aunque para los hombres de mi generación las curvas siguen siendo perfectas o casi, ya que la excesiva delgadez no nos va. En mi caso, me seducen las curvas, pero no miento si en igual cantidad lo hacen unos ojos bonitos, la mirada, los labios, los gestos, en definitiva pequeñas cosas que te hagan la vida más bella.

“En mi caso, me seducen las curvas, pero no miento si en igual cantidad lo hacen unos ojos bonitos, la mirada, los labios, los gestos, en definitiva pequeñas cosas que te hagan la vida más bella”

De verdad, no me gusta la gente que siempre está pendiente de su físico, pues al final ocurre, que le damos la razón aquellas personas que tratan a las mujeres por su físico y su exigencia machista de que tienen que estar delgadas.

Vivimos en una sociedad totalmente hedonista, hemos creado un mundo en donde siempre se valora más la belleza que la mente. Años y cultura de una educación totalmente machista, de la que todos somos responsables y a la vez víctimas.

La prensa, radio, televisión favorece siempre la esbeltez, dejando un tanto de lado la belleza de la curvita insinuante y cervecera.

El primer paso es aceptarse, reconocer tus vicios o fallos para luego pensar en mejorarlos y en qué cosas te gustaría cambiar. Lo siguiente es visualizar los objetivos e ir a por ello con constancia y disciplina. Y ten claro lo siguiente, aunque tu obsesión puede ser estética, lo esencial es que puedas crearte hábitos conscientes. “Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.”

A mí me gusta el verano, me gusta el chiringuito, la cerveza helada, el tinto de verano y los espetos de sardinas y el bikini tampoco es muy de mi agrado, pues siempre me gustó la mujer en maillot.

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