Maureen Lucía Booth, la primera mujer pregonera de las fiestas de Pinos Genil

Conocimos a Maureen Lucía Booth  (Manchester, Inglaterra, 1939) hace unos días, en su pueblo de adopción, Pinos Genil. La excusa fue la exposición que en estos días comparte con Inma López en una sala del Ayuntamiento pinero. Después de las fotos y entrevista tuvieron la gentileza de invitarme a desayunar en la terraza del Restaurante Los Cazadores, donde nos esperaba su marido, Miguel Booth. Allí, mientras saboreábamos una tostada con tomate, supimos que residen en este pueblecito granadino en 1969, donde ella tiene su taller de pintura donde realiza sus obras e impartes cursos a gentes venidas de todos los rincones del mundo. También que él es fotógrafo y periodista y que tiene un blog ‘Somos pineros’ donde viene publicando fotos de las que ha hecho en los casi 50 años que llevan viviendo en Pinos Genil.  También supe que Maureen, que también ha adaptado su nombre a Mariana, había sido la pregonera en las pasadas fiestas de San Roque. Nos contó que ha sido la primera mujer que ha pregonado estas fiestas y que en palabras, contaba cómo era Pinos Genil años atrás y lo mucho que ha cambiado. También recordaba a personas a las que ha conocido, entre otras, a Berta Wilhelmi, que da nombre al colegio de esta localidad. Nos pareció interesante y por eso que lo solicitamos con el deseo de compartirlo con los lectores de IDEAL EN CLASE.

Texto del pregón de Maureen

!Buenas noches a todos!

Quiero decir gracias al alcalde y la comisión de fiestas por invitarme a dar este pregón. Es un honor para mí, y también para todas las pineras, ser la primera mujer pregonera de las fiestas de Pinos Genil. No sé mucho de ésto, pero intentaré hacerlo lo mejor posible. Me da mucha alegría estar delante de un público tan distinguido, desde las chicas y los chicos tan guapos hasta las abuelas y abuelos tan elegantes y las recién llegadas tan preciosas como Lola e Isabela.

Pinos Genil nos ha dado la vida a todos, a vosotros porque nacisteis aquí, y a mí porque, cuando llegué aquí, empecé una vida mejor. Llegué aquí hace 50 años desde Inglaterra, con minifalda. Tenía mucho que aprender de Pinos Genil. Era un pueblo dedicado a sus vecinos y familiares, sobre todo los niños, que me parece admirable. Mientras que, por ahí, la gente vivía para trabajar; aquí trabajaban para vivir.

“La gente de Pinos Genil me ha enseñado mucho con su generosidad, cariño y más cosas.”

Tuve el privilegio de criar aquí a mis tres hijos libres, entre el río y la montaña. La gente de Pinos Genil me ha enseñado mucho con su generosidad, cariño y más cosas. Quiero decir gracias a todos vosotros incluyendo a las personas que ya no están con nosotros.

¿Cuántas cosas se han perdido con la vida moderna? No sólo el tranvía y la fábrica. En aquel tiempo se bañaba en las aguas heladas del río en el Lavadero de la Vírgen. Las mujeres lavaban la ropa en el río. Incluso mi hija, Tanya, lo hacía también y todavía lo recuerda con mucho cariño. La gente guisaba arroces y chotos sobre lumbres en la orilla del río a 200 metros de la plaza. Nadie iba al Caribe y muy pocos a la playa, ni lo echaban de menos. La especialidad de los niños de Pinos era pescar truchas con las manos.

En aquel tiempo el médico era Doctor Manuel Aragón. Tenía un letrero en la consulta que me encantaba. Decía, “Un médio cura. Dos consultan. Tres, muerte segura”. Daba mucha confianza.

También me acuerdo de las matanzas, tantas especias y muchas cebollas por pelar. Era una experiencia exótica para una chica de Manchester. Y del trillo en la era. Y el alguacíl regando la plaza y pregonando la llegada de los vendedores ambulantes. Que descanse en paz, Paco. Qué buena gente eres.

Primeras escuelas de Pinos Genil (óleo sobre lienzo) y Berta Wihelmi, joven (acrílico). Obras de Inma López

Creo que este es el momento de recordar a Doña Berta Wilhelmi, una gran mujer que tanto hizo por este pueblo. Llegó aquí desde Alemania a finales del siglo XIX y llegó a fundar la primera escuela de Pinos, y la primera biblioteca. Gracias, Doña Berta. Pinos Genil no sería lo que es sin su generosa aportación.

“En los casi 50 años que llevo aquí, el papel de las mujeres en el pueblo ha cambiado mucho..”

En los casi 50 años que llevo aquí el papel de las mujeres en el pueblo ha cambiado mucho. Ahora forman parte muy importante de la vida del pueblo, en el ayuntamiento, en la asociación de mujeres y en las empresas locales, los restaurantes, las panaderías, el molino, las escuelas y mas sitios. El grupo de teatro que formaron las mujeres en los años 2000, tan profesional, tan divertido y con tantas buenas lecciones para todos, fue un gran paso, no sólo para las mujeres, sino para el pueblo entero.

Tenemos mucha suerte de tener un río propio, que pasaba por medio y daba frescura y alegría en todo momento. Da mucha vida a la gente de Pinos Genil y la gente que viene de fuera. Pinos Genil tiene fama, no sólo por el río, sino por el mosto, la morcilla, la longaniza, las saladillas, las tortas de cabello de ángel, las papas a lo pobre, el arroz caldoso, los tomates grandes y sabrosos, y un buen aceite de oliva. Buenos sitios para comer y la buena gente.

Ahora nuestro pueblo ha cambiado. Ya tenemos el Día del Libro, el día de los postres que hacen las pineras, el concurso de pintura, un biblioteca con conexión a Internet, clases de baile, conciertos de música, torneos de deportes, senderismo y exposiciones de arte en una sala recién renovada. Y seguro que me he olvidado de otras cosas.

Me temo que haya hablado demasiado. Espero que ustedes hayan captado lo que yo quería decir. Permitenme resumirlo aquí en tres palabras:

¡Viva Pinos Genil!

Visitar blog SOMOS PINEROS

 

VER VÍDEO DEL PREGÓN:

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *