Francisco Arredondo: «Curiosidades en torno a los ‘Papeles’ de Zújar»

 

Uno de los premios de Turismo de la Diputación de Granada concedidos en el año 2016 recayó en las Fiestas de Moros y Cristianos de Zújar, Cúllar y Benamaurel. Haciendo un poco de historia sobre las de Zújar diré que son eminentemente religiosas no solo por los actos relacionados con la devoción a la Virgen de la Cabeza, sino que en los desfiles (procesiones) y en la misma obra de Moros y Cristianos, Cautiverio y Rescate de Nuestra Señora de la Cabeza (Los Papeles) se muestra con frecuencia esa religiosidad, sobre todo en la segunda parte de dicha obra.

Consta documentalmente y se menciona por primera vez en un acta de cabildo del Ayuntamiento de Zújar de fecha 23 de abril de 1611, la celebración de la fiesta en honor a Nuestra Ssñora de la Cabeza y la romería a la cumbre del monte Jabalcón a 1494 metros de altitud.

Con anterioridad, la romería se realizaba en otro lugar (Catín) donde aún quedan restos de la ermita conocida popularmente con el nombre de ermita vieja, pero la Virgen “quería los cultos más elevados” por lo que después de muchas penalidades, por lo escabroso del terreno y las dificultades en subir los materiales, se construyó la de Jabalcón.

La devoción a Nuestra Señora de la Cabeza la introdujeron repobladores llegados en su mayoría del cercano Reino de Jaén a raíz de la conquista de Baza y su comarca en 1489 y a lo largo del siglo XVI y sobre todo a raíz de la expulsión de los moriscos. Hay constancia en el Libro de Apeo y el de Repartimiento de las Suertes de Población y otros documentos de la procedencia de muchos repobladores de aquellos pueblos (Úbeda, Baeza, Cazorla, Quesada, etc.), además de los procedentes de Castilla la Nueva; pobladores a los que les entregaron casas y tierras (suertes de población) comprometiéndose a pagar mancomunadamente un censo enfitéutico de 2.000 ducados anuales por las 250 suertes que se repartieron.

A lo largo del siglo XVII se fue enriqueciendo la fiesta de sentido religioso, se creó una hermandad compuesta de 72 hermanos, inspirándose en un pasaje del Evangelio de San Lucas (Cap. 10. Ver.1-12). Se crearon hermandades y cofradías en los demás pueblos comarcanos que acudían junto con la de Zújar como pueblo matriz a la romería al monte Jabalcón “a similitud de la de sierra Morena”. Con el transcurso del tiempo se entibió la devoción dejando de asistir los demás pueblos de la comarca a excepción de Benamaurel que continuó hasta mediados del siglo XIX.

A principios del siglo XVIII (1715 aproximadamente), según la documentación consultada y la tesis doctoral de la profesora Muñoz Renedo, se introdujo la obra de teatro de moros y cristianos Cautiverio y Rescate de Ntra. Sra. de la Cabeza la cual sigue representándose con muy pocas interrupciones desde entonces.

Hay constancia de la prohibición de la fiesta y romería en el reinado de Carlos III (acta de cabildo del Ayuntamiento de Zújar de 1778 y en un legajo del Archivo de Protocolos Notariales de Granada) en los que se constata la importancia de la misma, detalles de la representación, el nombre con el que se le conoce popularmente: “Los Papeles” y otros temas de gran interés.

La obra no ha sufrido refundiciones ni cambios como se demuestra en la copia manuscrita de 1799, aparecida recientemente, y en la tesis doctoral de la profesora Muñoz Renedo publicada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1972 donde se hace un estudio de la versificación, lenguaje empleado, e influencia de los escritores del siglo XVII y en especial de Calderón y Lope donde se repiten los mismos tópicos, el problema del libre albedrío propio de la dramática del Siglo de Oro, la creencia en la astrología, la lucha del Bien y del Mal expresado por las parejas contrapuestas que intervienen, la caballerosidad con la que actúan los capitanes moro y cristiano, éste imbuido por un exacerbado sentido religioso, el moro actúa con nobleza y caballerosidad y es tratado con declarada simpatía, al contrario de lo que ocurre en otras representaciones.

El autor anónimo conocía las obras de los escritores del siglo XVII, es un profesional de las letras, emplea en la versificación el romance, redondillas, quintillas, octavas reales con endecasílabos melódicos, etc. Recuerda pasajes religiosos, bíblicos, letanías y alabanzas a la Virgen, el tema de la Encarnación, el de la Asunción, el de la Natividad, puestos en boca del Ángel y el Capitán Cristiano.

Esta obra de Zújar de principios del siglo XVIII ha sido adoptada por varios pueblos: se llevó a finales del siglo XIX a Galera, a Castilléjar, a Cogollos de Guadix, a Benamaurel, donde se representa también con algún cambio en topónimos que rompen la rima y la medida en ciertos versos.

En Zújar más que desfiles de las soldadescas son procesiones acompañando a la Virgen con toques de tambor (caja) apropiados y variados como los empleados en la bajada de la Virgen del camarín, el “bandereo” (juego) de las banderas, en el inicio de la obra de teatro, a la salida y encierro de las procesiones, etc. La obra se representa al aire libre, la 1ª parte en la plaza Mayor, la 2ª, en un lugar llamado eras de San Marcos (Capayón), es un entorno natural de belleza incomparable con el monte Jabalcón como telón de fondo.

Texto y fotos: Francisco Arredondo Arredondo

 

Ver otros artículos de Francisco Arredondo:

«Copias obra de moros y cristianos de Zújar, I: Manuscritos de 1799 y 1835)»

«Copias obra de moros y cristianos de Zújar, II: Manuscritos de 1901 y 1972)»

 

 

Francisco Arredondo, autor de ‘Notas de Historia y geografía urbana de Zújar‘ :: A. ARENAS
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