Virtudes Montoro: «¿Cómo podemos aplicar Mindfulness en el aula? III: Ejercicios en clase»

La semana pasada vimos algunos ejercicios prácticos de Mindfulness en la clase, esta semana, quiero profundizar un poco más en los distintos ejercicios que podemos aplicar en el aula con nuestro alumnado. Ya vimos en el anterior artículo que dedicar los primeros minutos de clase a centrarse en la respiración, observando la inhalación y exhalación, sin modificar la respiración, solo observando esta, es la forma más adecuada de empezar el día. 

Podemos dedicarle unos cinco minutos para el alumnado mayor de once años, y unos dos-tres minutos para el alumnado más pequeño. Con este podemos utilizar un peluche que colocado en el abdomen del alumno le sirva de referencia para focalizar su atención en la respiración y en el vaivén que esta produce en su abdomen al subir y bajar el peluche.

Con el alumnado mayor, podemos hacerles centrar más atención en su exhalación, haciendo de este modo que empiecen las clases más tranquilos/as.

“Podemos dedicarle unos cinco minutos para el alumnado mayor de once años, y unos dos-tres minutos para el alumnado más pequeño.”

Otra variante puede ser prestar atención a los sonidos. El foco de atención pasa a ser el sonido, manteniendo la clase en silencio, y con los ojos cerrados el alumno/a escucha los sonidos tanto dentro como fuera del aula, intentando no juzgar si son agradables o no, solo observarlos como un espectador neutro Se le puede dedicar unos cinco-siete minutos cada mañana.

Sería muy conveniente que el profesorado esté formado en un programa de reducción del estrés basado en Mindfulness para que la práctica sea más efectiva, si no es posible, existen en internet guías muy completas de meditaciones y ejercicios de Mindfulness adaptados para las aulas. Lo ideal es que estas prácticas se instauren en la institución educativa de forma permanente, y que todo el equipo directivo y el conjunto del profesorado, colaboren de forma participativa en la misma, esta sería la clave para asegurar el éxito de esta. Insertar en las programaciones, en el plan de centro el Mindfulness como una práctica transversal, le concede la importancia y constancia necesaria para sus resultados sean exitosos.

De igual manera, terminar el día, con atención plena, ya sea en la respiración, o en los sonidos, sería también lo más conveniente. Incorporar la meditación metta o de la compasión de Richard Davidson en tutorías, es una buena práctica para fomentar la compasión, empatía y solidaridad entre el alumnado.

El escaneo corporal, se puede utilizar con todo el alumnado y en todas las etapas educativas. Se puede practicar unos minutos antes de educación física. Tomar conciencia de nuestro cuerpo, es una de las mejores maneras de centrarse en la práctica deportiva. Ya vimos los beneficios de la Atención Plena. Es una práctica fácil de aplicar, y son tantas sus ventajas que merece la pena su puesta en marcha en las aulas.

 

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Virtudes Montoro López

Psicóloga especializada en Mindfulness y
Terapia de Aceptación y Compromiso

 

 

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