Antonio Luis Gallardo Medina: «Placebos»

La definición de placebo es la capacidad curativa de un agente terapéutico que no produce ningún efecto farmacológico, es muy importante para los laboratorios farmacéuticos tener buenos placebos siempre disponibles, por el cual los síntomas de un paciente pueden mejorar mediante la administración de esa sustancia sin efectos directamente relacionados con el origen de los síntomas.

Ni los propios investigadores se explican la incógnita que supone el saber su mecanismo de acción, aunque parece ser que es debido a una estimulación del sistema nervioso central.

En los tiempos que vivimos de ajustes, recortes, mentiras del gobierno, absurdos de la oposición, descrédito de los políticos y poca confianza en la justicia, sería muy necesario abrir una botica donde solamente dispensaran placebos frente a todo tipo de estas patologías.

El presidente del gobierno ha declarado que el año que viene subirán las pensiones, lógicamente los pobres pensionistas ya piensan como efecto placebo que eso será cierto, se ponen contentos, no le dan caña al gobierno y siguen manteniendo sus esperanzas.

El líder de la oposición después de meses y meses callados, va y dice que ellos son alternativa y se queda tan pancho, el efecto placebo no lo veo por ningún sitio, pero él y sus seguidores creen que así sus antiguos votantes recobraran energías y aun se ríen de casi 12 millones de votantes que decidieron otra opción.

A nivel de sanidad, la ministra acaba de decir que en solo dos meses se han ahorrado 400 millones de euros en medicamentos desde que entró en vigor el copago y se queda tan tranquila, quizás haya funcionado el placebo del vaso de leche y la copa de coñac frente a los constipados.

La estantería de la botica estaría repleta de placebos para la depresión, el hambre, el paro, el desahucio, la tristeza, aunque en este caso los problemas que tienen relación con los sentimientos, sensaciones, emociones, etc. el efecto placebo es mucho más intenso.

Seguramente volverán a proliferar los curanderos, curalotodos, brujos y santeros, que nos harán creer que sus pócimas y placebos son el remedio que todo lo cura y sana por un donativo.

En los laboratorios se realizan experiencias con tres grupos: uno que toma la medicación real, otro que toma un placebo y otro que no recibe ningún tratamiento. Para que una droga sea encontrada efectiva es menester que supere en efecto al placebo. Casi siempre ocurre que los grupos tratados con placebo presentan mejorías respecto de los no tratados en absoluto, mostrando que la confianza en que se está tomando un remedio tiene un gran peso para las personas.

Ver artículos anteriores de

ANTONIO LUIS GALLARDO MEDINA

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *