Francisco Gil Craviotto presenta en el Centro Artístico ‘La alborada del ruiseñor’, su vigésima obra narrativa 

A sus 86 años el escritor Francisco Gil Craviotto, (Turón, 1933), sigue con su intensa actividad literaria. Además de acompañar a sus amigos en las presentaciones y conferencias sigue encontrando inspiración y tiempo para continuar con su faceta de escritor. Si en 2014 publicaba ‘La cueva de la azanca’, dos años después sería la traducción de ‘Sebastián Roch’, de Octave Mirbeau y en 2018 el ensayo ’20 mujeres inolvidables’ (2018), obras todas ellas publicadas por la editorial Dauro. Ahora vuelve a la actualidad literaria con otra novela, la vigésima, que lleva por título ‘La alborada del ruiseñor’ y que se presenta el martes, 10 de diciembre en el Centro Artístico donde le acompañarán su presidenta, Celia Correa y la presidenta del grupo Dauro, Pilar Sánchez. Por su parte, la pintora y escritora, Marijose Muñoz dará lectura a algunos de los fragmentos de esta novela con dos interesantes historias. (20 h).

 

Como en otras ocasiones, Francisco nos recibe en su domicilio familiar del Callejón del Ángel. Su esposa María Luisa González, atenta como siempre, nos pregunta si tenemos frío o si queremos tomar algo. Tras sentarnos en la mesa-camilla comenzamos a hablar de su libro no sin antes volver a interrogarle sobre las fuentes de su inspiración.

«Escribir para mí es algo natural, como respirar y, mientras la cabeza esté bien, lo continuaré haciendo», nos responde. Cuando le consultamos acerca del párrafo de la contraportada firmado por Rafael Guillén se levanta para buscar el ejemplar que el Centro Artístico publicó con motivo de un homenaje que se le ofreciera en 2017. Renglón seguido nos muestra las dos páginas escritas por su amigo poeta de donde se ha reproducido estas líneas: «La prosa limpia y certera de Gil Craviotto ha campeado en los afilados perfiles de los personajes de sus novelas, en la precisión de los rasgos de los escritores y artistas a los que ha dedicado sus retratos y semblanzas, en la perfecta ambientación de sus relatos». Texto que viene como anillo al dedo también para su última obra que a modo de prólogo lleva unas palabras de Celia Correa en las que destaca «la prosa elegante, juiciosa e intachable, tan limpia y tan sosegada que hay momentos en que pareciera que está escrita de puntillas». Obra que lleva en la solapa un dibujo del autor realizado por Dulcinea Enamoneta y una dedicatoria a sus amigos de la tertulia de los jueves o lo que es lo mismo a su antiguo editor, José Antonio Mesa, a los maestros jubilados Manuel Arredondo y Alberto Granados y a Francisco Luis Díaz Torrejón, historiador especializado en el reinado de José I.

Francisco Gil Craviotto, autor de ‘La alborada del ruiseñor’ (Ed. Dauro) ::A. ARENAS

‘La alborada del ruiseñor’ una novela de amena lectura en la que una situación tristemente de actualidad como es la despoblación de las zonas rurales sirve de excusa al autor para hablar de relaciones tormentosas, de nuevos amores, ludopatía, de la posguerra, de un señor que sale del armario o un rapto,… Su protagonista, Víctor Alderas, un divorciado hastiado de los últimos acontecimientos que le han sucedido busca un lugar donde sus únicos compañeros sean «los pájaros y las plantas». Llega así a un pueblo totalmente abandonado donde se encuentra con un perro y conoce a su vecino de la Finca del Santo con quien comparte una ermita. Serafín le presentará a su mujer y a su cuñada Mercedes que se convertirá en la esposa y madre de dos hijos de Víctor quien al ordenar el desván encontrará unas cuartillas escritas por una mujer en el año 1939 que darán lugar a la segunda historia.

A destacar el capítulo lleno de ironía y humor en el que se narra la historia inventada de San Hinojo, el presunto santo de la ermita. Tierras y pueblo que el autor reconoce podría ser algún lugar de la Alpujarra que tenga un río con álamos y desde el que, al fondo, se vea el mar en los días claros. Una obra que se pueden rastrear recuerdos de su infancia en Turón como cuando su tío Pepe, cazador con perros, eliminaba las garrapatas pinchándolas con un alfiler tal y como cuenta en el libro, o recuerda a su madre echando pan mojado en agua a los pollitos. También donde recupera léxico o expresiones en desuso como pelliza, cucurumbillos o hacer rabona,… «En mi opinión la parte más interesante de la novela es la que le ha dado título porque los dos amantes -un soldado republicano escondido y la chica que le lleva comida – oyen al ruiseñor cuando canta», explica antes de leernos el fragmento en el que cuenta el rapto del hijo mayor del protagonista.

Información relacionada: FRANCISCO GIL CRAVIOTTO

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