Virtudes Montoro: «El inmenso sufrimiento de la rigidez mental»

Los enormes problemas de las personas con rigidez mental y la imposibilidad que tienen para flexibilizar su pensamiento, les hace pagar una cuota de sufrimiento indescriptible (a veces origen o causa de trastornos mentales).

 

Si te sientes identificado con lo que vas a leer a continuación, tengo que decirte que estás secuestrado por la institutriz más malvada que se haya conocido: la rigidez mental. Estás en la prisión más dura e inflexible que hayas imaginado y sin embargo no sabes que estás en ella. Temo decirte que eres víctima del verdugo más implacable que existe: tu cabeza puede rodar en cualquier momento, sin antes haber padecido un sufrimiento atroz que se refleja en tu cuerpo: enfermedades derivadas de una tensión arterial alta, problemas cardíacos, trastornos mentales que se manifiestan en tu calidad de vida, altibajos emocionales e inestabilidad, soledad, etc.

Paso a describirte los síntomas, si padeces alguno de éstos, eres rehén de la mafiosa rigidez mental:

Aferrarse fervientemente a una idea, denostar todo lo que no está dentro de tu visión del mundo, visualizar enemigos por doquier, sentir que las sienes te van a estallar, que sí, que sólo tú tienes razón mientras tu sangre hierve y arremetes contra todo.

Una nube negra ocupa tus pensamientos, allí donde debería habitar la claridad sólo hay caos, devastación. A tropel se encadena la ira, que vas sintiendo ya como un dolor en el pecho.

Te vas a la cama, no paran los mismos pensamientos, llenos de odio y de ofuscación hacia cualquier persona, idea, postura, acción que no consideres acorde a ti.

No puedes, ni sabes, ni te han enseñado flexibilizar tu pensamiento, abrirte a lo distinto, evaluar con ecuanimidad la conducta de los demás, tratar con respeto la dignidad de cualquier persona. Hablar con coherencia desde la construcción, evitarle la vergüenza a otro, evaluar las dimensiones de tus palabras, ponerte en la piel del otro. En cambio, te enfrentas contra todos, como un quijote luchando contra molinos, muriendo a trozos en cada embestida.

Pero, ¿dónde estás tú en toda esa turbulencia interior? ¿Cómo salir de todo ese sufrimiento?

Es posible crear una mente flexible, debido a la neuroplasticidad de nuestro cerebro, es posible entender que todos buscan la verdad, pero que nadie la tiene. Sí, es posible menguar la ira e ir sembrando la tolerancia hacia los demás, denunciar con respeto y constructivamente aquello que no esté bien, para mejorarlo.

Es posible y quiero que sepas que sé que sufres mucho, que las emociones incendiarias que te sostienen todos los días están acabando contigo. Mírate: ¿te ves? Estás luchando solo, tú contra ti mismo, no hay nadie.

La flexibilización de ideas, posturas, opiniones, conductas, es una de las condiciones para alcanzar la felicidad. Esta flexibilización supone una de las conductas más inteligentes que puede adoptar un ser humano.

El odio y la ira están pululando más que nunca en nuestro panorama nacional. Realmente lo que siento por cada una de esas personas que proclaman su odio hacia otros, es compasión, me nace un sentimiento profundo de ayudarles, si estuviese en mi mano, a quitarles el sufrimiento que el odio les está provocando.

El que odia sufre, la ira mata lentamente. Se enarbola la razón y aparece la locura en forma de rabia social. Unos contra otros, esparcen su rabia en una devastación que lo llena todo de una espuma blanca enardecida.

¡Atrévete a dudar de todo lo que crees, de tus pensamientos, de la visión que tienes de la realidad!

La base del sufrimiento es precisamente la ignorancia, la distorsión que todos tenemos de la realidad, cuantas más emociones negativas te aborden más distanciado te hayas de la realidad y de ti mismo.

Me gustaría abrazarte cuando te incendias, cuando tu corazón late muy fuerte, cuando te muerdes los dientes y el odio y la rabia intoxica tus venas. Abrazarte tan fuerte hasta que sintieras cuánto sufrimiento innecesario llevas encima y cuánta sed de amor pronuncias.

“Solo una mente educada puede entender un pensamiento diferente al suyo sin necesidad de aceptarlo”. Aristóteles

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Virtudes Montoro López

Psicóloga especializada en Mindfulness y
Terapia de Aceptación y Compromiso

 

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