Ramón Burgos: «Coraje en la educación»

Hoy, en este diario vivir lleno de indefiniciones por el que atravesamos, me he topado con un valor humano repetitivo en todas las épocas: el arrojo demostrado en la natural evolución, sin que en este proceso haya existido ni el menor atisbo de “autopreservación”.

Pensad que ahora escribo sobre aquellos o aquellas, personas o instituciones, cuya valentía –agallas, arrestos, arrojo, etc.– han mantenido alejada la cobardía, la irritación o la ira en cada una de las situaciones que se han ido encontrando en su devenir temporal… Aquellos o aquellas que han preferido la reflexión, y la subsiguiente actuación sensata, a la despreocupación o la imprudencia.

Os confieso, al respecto, que mi “colisión” ha sido con un recorte de prensa, guardado en mi “cartera de documentos vitales” –la que, desde hace ya muchos años, me acompaña en todo momento–: una carta de un dirigente comunista hindú, remitida a un grupo de sacerdotes misioneros, publicada por la oficina de información de las OMP: “Nosotros, los comunistas, pensamos que vosotros los sacerdotes católicos en la India, lleváis, al menos, doscientos años de retraso e ignoráis todos los sistemas modernos de difundir las ideas. Con vuestro dinero os dedicáis a fundar instituciones, nosotros publicamos libros y periódicos. Vosotros abrís escuelas y formáis y enseñáis a los niños a leer y a escribir, pero después no les dais nada para leer. Se lo damos todo nosotros, desde el mural hasta el periódico, desde el libro hasta el folleto apropiado a cada edad y cada situación”.

Y este aviso, cuyo contenido es al menos “interpretable” –y que, sin duda, tuvo graves consecuencias político-personales para su autor–, entiendo que, ahora más que nunca –siendo, como somos, testigos y participantes en la batalla por la Educación de nuestros conciudadanos (independientemente de su edad)–, merece nuestra exégesis más detallada. ¡Eso si, sin dejar pasar el tiempo de la actuación!

Leer más artículos

de

Ramón Burgos
Periodista

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *