Troveros de Granada

Para aludir a la efemérides y a su nueva comparecencia en nuestro centro, el Lojeño se arrancó de este modo:

Hoy, día veintitrés de abril
Hace casi un año justo
Que vine a cantar aquí
Y si nos sentís a gusto
Ha sido un lujo el venir.

Los troveros siempre hacen gala en sus actuaciones de respeto al público, al que saludan y se dirigen a menudo, como en esta ocasión hizo el Caco:

Vengo a rendirles honores
Porque para mi es un deber
Son ustedes los mejores
A ustedes no los saludé
Saludo a todos los profesores.

En su presentación, como buenos oradores, realizan una de las acciones más oportunas de la oratoria: la captación de la benevolencia del público. En este caso fue así:

Aquí todos han estudiado
Y nosotros poco sabemos
Pero no siendo aplicaos
Es muy fácil que saquemos
Al menos un aprobado.

Uno de los atractivos de asistir a un recital de trovo es la disputa que muchas veces se monta entre ellos, con críticas o ironías que dan cauce a que se avive el ingenio de cada cual, realizando un alarde de ingenio, sin llegar nunca al insulto llano. Teniendo en cuenta que se encontraban en un centro de enseñanza, arremetió el Lojeño:

Esto son cosas del cante
Aprovecho la ocasión
Debía de decir al instante
Que si eres un protestón
Eres muy mal estudiante.

Lo que le dio ocasión al Caco para hacer demostración de humildad y experiencia:

Yo en mi vida he protestado
Pero en esto tengo fe
Yo una escuela no he pisado
Que yo todo lo que sé
La vida me lo ha enseñado.

Durante el recital es frecuente que pidan la participación del público, al que solicitan temas. Uno de los más frecuentes es el de la liga de fútbol, que mueve a partidarios de unos y otros equipos. Ellos mismos muestran sus preferencias, en este caso el Lojeño las manifestó de esta manera:

No alegréis vuestras ideas
Que no me voy a rendir
Y no es ninguna cosa fea
Que también tiene el Madrid
Muchas copas europeas.

En otras ocasiones atendieron a las peticiones que algunos chicos le hacían para entonar una quintilla con el nombre de su amiga preferida:

Cuando llega la precisa
Yo te debo retrechar
Y si el cante bien se realiza
Esta la voy a terminar
Igual que tú has dicho Isa.

La alusiones a la propia disputa son motivos frecuentes para continuar el debate poético:

Te voy a cantar otra vez
Ya que te tengo a mi lado
Que yo quisiera saber
Que todavía no me he enterado
Aquí el árbitro quién es.

El otro responde:

Voy a cantar porque me toca
Aunque a ti no te conviene
Porque va a ser tu derrota
El árbitro es el que tiene
Al silbato en la boca.

También los grandes temas de la poesía, como el amor o la belleza, aparecen en estas composiciones, pero circunscritos a la persona de los cantores y a su momento vital:

Voy hacer una poesía
No me puedo equivocar
Y al instante les diría
Que yo les voy a cantar
A cada cual y a María.
Te estás metiendo en tarea
Te tengo que contestar
Vete haciendo a la idea
Que tú pa qué quieres ya
Las bonitas ni las feas.

Esta puya tuvo una respuesta muy sentenciosa:

Uno piensa lo que quiere
Tenga o no tenga razón
Y aunque la verdad te hiere
Tú piensa que la ilusión
En el hombre nunca muere.

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