Un edificio con mucha solera

«Transcurridos más de 40 años de su inauguración, el magnífico edificio diseñado por Pfeifer para un centro de apenas 500 alumnos ha soportado muy bien la sobrecarga de alumnado durante largos años, y, en la actualidad, alberga más de 1.400 alumnos, en turnos de mañana y tarde», declara el actual director del centro, Raimundo Fornieles al tiempo que nos relata la singularidad de la construcción enmarcada dentro del movimiento arquitectónico conocido como racionalismo internacional, que rompía con el tipo de construcción imperante en la época, a base de combinar materiales tradicionales con una clara modernidad (claridad en las formas, limpias líneas rectas, funcionalidad, utilización de estructura vista hierro remachado y cristal, eliminación de barreras arquitectónicas en toda la planta baja, etc.), impropio y novedoso para la época.

Las obras del actual edificio de la Barriada de la Juventud fueron dirigidas por Pfeifer por encargo de Francisco Summer Isern, siendo ministro de Educación Nacional, Joaquín Ruiz-Giménez.  Comenzaron en 1964 y finalizaron en el curso 1967/1968.  Con este homenaje se ha querido expresar su agradecimiento al arquitecto «por hacer un edificio muy vivible, con magníficas calidades, espacioso, bien iluminado y con una accesibilidad desde todas las partes, que para sí quisieran edificios más modernos».

Fornieles añade que con «estos actos en honor de D. Carlos Pfeifer, sólo han sido un modesto homenaje de esta comunidad educativa, que esperamos sepan ver en ellos, el ánimo de reconocer una magnífica obra, hecha por un artista, y que a nosotros nos llena de satisfacción ser sus usuarios, y mantenerla en la medida de lo posible según la pensó su autor».

Conferencia y exposición

Desgraciadamente la avanzada edad y estado de salud del homenajeado le impidieron asistir a los actos programados. No obstante, estuvo magníficamente representado por hijos Marina, María Luisa, María Jesús, Isabel, Carlos, Jorge y Juan Pfeifer López-Jurado, así como nietos y otros familiares. Los actos conmemorativos comenzaron con una conferencia impartida por el profesor titular de Historia de la Arquitectura e Historia Urbana de la Universidad de Granada,  Ricardo Hernández Soriano, sobre ‘El Racionalismo y Carlos Pfeifer en Granada’.

A continuación tomó la palabra Carlos Pfeifer López-Jurado, hijo del homenajeado, para hablar de la obra arquitectónica de su padre. Cerró el acto su hija Marina con la lectura de una carta manuscrita de agradecimiento. Posteriormente se procedió al descubrimiento de placa con la leyenda ‘A Carlos Pfeifer. Arquitecto de este edificio’.

Después, los hijos y nietos del arquitecto, junto con los amigos y representantes de los Colegios de Arquitectos,  Ingeniería de Caminos e Ingenieros Técnicos Industriales, junto al equipo directivo del centro y presidenta del AMPA, realizaron un breve recorrido por distintas instalaciones del edificio, algunas de cuyas dependencias conservan casi intacto su diseño original como es el caso del salón de actos, utilizado en ocasiones como cineclub  y lugar de reuniones de la Asociación de Vecinos del barrio y la biblioteca en la que aún permanece el mobiliario original.

“Constituyó el tema de mi doctorado”

El autor de proyectos como viviendas del Patronato de Santa Adela (1940), Edificio de los Sindicatos (1971), Escuela de Arquitectura Técnica (1972), Edificio Fray Luís de Granada, Templo de Canales y Edificio de las Columnas, entre otros, redactó un texto de agradecimiento escrito de su puño y letra en el que indicaba que “aunque no esté físicamente en realidad sí me encuentro entre vosotros en ese salón de actos que todo me es conocido”. A continuación realiza un breve recorrido histórico por el edificio en el que al señalar su actual denominación explica que “algunos años antes Hermenegildo Lanz había sido mi profesor de Dibujo”. También evoca al primer director de la Escuela de Maestría, Mariano Tercedor, quién  también había impartido clases al arquitecto. Así mismo, recuerda cómo el proyecto de este edificio “constituyó el tema de mi doctorado”. Tras  reiterar su gratitud por el acto organizado, “quizás inmerecido, pues no hice otra cosa que cumplir con mi deber profesional” manifiesta su deseo de que, ojalá, este edificio “haya podido contribuir algo a la formación de unas cuantas generaciones de alumnos que con su actividad y el desarrollo de su trabajo profesional, conforman hoy el motor de nuestra sociedad actual, lo que me produce una gran satisfacción y me enorgullece en consecuencia”.

Visitar portal digital del  IES HERMENEGILDO LANZ

 

– Ver algunas imágenes de las instalaciones de este centro en GALERÍA DE IMÁGENES

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