El libro-testimonio de María Jesús Arco salta las barreras provinciales

Mª Jesús junto a otra de sus lectoras
Mª Jesús junto a otra de sus lectoras

Así mismo, en la página 28, dedicada a “Leer y compartir”, Manuela Ruiz, pedagoga del CRMF San Fernando (Cádiz), realiza una breve reseña en la que destaca “su contenido humano, su motivación ejemplar, su generosidad, su frescura, sinceridad,…” También cómo esta ilurqueña no se ha rendido ante las barreras físicas ni de cualquier índole, pues, “aunque su cuerpo le ha fallado, su cabeza no”, lo que le ha permitido “tomar el control de su vida mostrándose capaz de sentir, pensar, dar amistad y amor”.

Por su parte, Mª Jesús sólo tiene palabras de agradecimiento para quienes fueron sus profesores y compañeros durante los cuatro años en que estuvo en este centro de San Fernando en los que aprendió a hacer cosas por sí misma tales como “a leer y escribir, ir al médico, salir sola a comprar y tomar café. Allí se me quitó la vergüenza, porque si quería algo y no había nadie conmigo tenía que espabilarme y echarle coraje a la vida”.

ASÍ LO VIVIÓ, ASÍ LO CUENTA:

Acto en el que participó María Jesús para contar su experiencia y hablar de su libro
Acto en el que participó María Jesús para contar su experiencia y hablar de su libro

“Estaba muy feliz, pero algo nerviosa”

Hola soy María Jesús y voy a contaros que un día vino una cuidadora por mí para llevarme a Cádiz para presentar mi libro. Fue en el centro en donde yo estuve cuatro años y conocí a casi todos, lo que me dio mucha alegría de verlos porque hacia ocho años que no lo veía.

A la presentación del libro también vinieron los alumnos que ahora están allí, los profesores siguen siendo los mismos y compañeros míos que no esperaba ver. Vino  mucha gente de fuera. Yo estaba muy feliz con todos, pero algo nerviosa  porque  tenía que hablar de mi experiencia en el centro. La experiencia fue muy buena porque aprendí a hacer cosas por mí misma, a leer y escribir, a pasar los papeles, ir al médico, salir sola a comprar y tomar café.

Allí se me quitó la vergüenza porque si quería algo y no había nadie conmigo tenia que espabílame por mi misma y echarle coraje a la vida porque tienes tener ilusiones  y hacer cosas por si alguna vez te quedas sola como yo estoy ahora, gracias la vida que me ha dado muchos palos, hace seis meses que mi madre murió y estoy llevado mi casa como ella.

En la mesa estábamos Manuela y Angelines  y cinco alumnos  cada uno contó su experiencias allí. Estuvo muy bien y a la gente le gustó mucho.

                      
María Jesús 

 

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