El CPR Sánchez Velayos abre el telón del aprendizaje cooperativo

La pasada semana el Colegio Público Rural (CPR) Sánchez Velayos, de Ugíjar,  subió el telón de la tercera temporada del Centro Juvenil VE, que debe su nombre a las iniciales de VElayos, dos verbos que indican movilización, acción, dinamismo, implicación y participación: el imperativo del verbo ir y el imperativo del verbo ver. Entre sus muros, y gracias a las actividades y talleres organizados, se volvió a respirar una educación creativa, dinámica e inclusiva de la que participó gran parte de la comunidad educativa de Ugíjar.

Profesorado participante

El Centro Juvenil VE, con tres cursos de historia y gran éxito de participación y consecución de los objetivos planteados, está dirigido al alumnado de 2º y 3º ciclo, y cuenta con la participación de un orientador comprometido, anterior responsable del área de compensatoria de la Delegación de Educación, Miguel Ángel Caballero Mariscal, además de la colaboración del CEP de Motril, y su asesor Juanjo Ayala Carbonero, el Ayuntamiento de Ugíjar y un número importante de profesorado voluntario del colegio.

Alumnado participante

La finalidad de este Centro Juvenil es ofrecer una serie de talleres en los que, desde el cultivo de las emociones, sentimientos y entrenamiento de conductas asertivas, se va trabajando la cohesión grupal, el sentido de pertenencia, la motivación intrínseca, la fortaleza personal y la toma de decisiones. Actividades de este tipo son facilitadoras para implantar un modelo de educación y metodología en un colegio de compensatoria que pretende ser integrador, plural e inclusivo, donde se entiendan, valoren y respeten las diferencias como uno de los puntos fuertes de la comunidad. Para ello se hace necesario plantear actividades que aporten creatividad, dinamismo e innovación, que generen ilusión y la participación activa y democrática de sus componentes, sin olvidar que lo que se persigue es desarrollar las capacidades investigativas, cognitivas, artísticas, sociales y afectivas del alumnado, así como la educación en valores – la tolerancia, la solidaridad, el apoyo, el compañerismo y el respeto por el entorno más cercano (las personas, el aula, el centro, el pueblo…)-.

Taller “Malabarte”
Taller “Hazte del circo”
Taller “Natarrepentirás”

La transmisión de estos aspectos y valores son los prerrequisitos imprescindibles sobre los que se edifican los aprendizajes sólidos, los pilares fundamentales para construir personas íntegras con aprendizajes para la vida. El trabajo cooperativo es la metodología que lleva al éxito tanto personal como grupal porque, bien es sabido que, tanto en la escuela como en la vida, el ser humano es un ser social que vive en comunidad, que necesita, se complementa y crece al lado de otro: “nadie sabe todo, todos saben algo, entre todos saben mucho”. Desde la escuela hay que formar al alumnado y ofrecerle herramientas para que aprenda a cooperar, crezca individual y socialmente, saque lo mejor de sí mismo. Es la única manera de obtener grandes éxitos.

Complicidad y sonrisas en los momentos previos a la apertura de la actividad en parte del profesorado participante.

La semana pasada, durante el desarrollo de la actividad ‘Había una vez un circo…’, se dio un pasito más en el empeño de ese colegio. Todo lo que representa el mundo circense: humor, sacrificio, espíritu de equipo, colaboración, unidad, cohesión, corresponsabilidad, dones compartidos… permitió a todos los participantes, formar parte de un mundo mágico, lleno de vida, humor, alegría, sueños y espíritu comunitario. Para ello, la tarde, estuvo orientada a la preparación de la puesta en escena de una sesión maravillosa de circo. Siguiendo la filosofía del Circo del Sol, los talleres/números que se prepararon oscilaron entre los números clásicos y las performances y números de expresión corporal y creatividad. De este modo, todos los participantes tuvieron su lugar, su momento y su espacio para expresarse. La condición fundamental era que todos los números tuviesen un componente de humor creativo.

A la sesión de aprendizajes lúdicos, además de gran parte del claustro, un grupo ilusionado de profesorado voluntario, acudió el orientador y anterior responsable de Compensatoria de la Delegación de Educación de Granada, Miguel Ángel Caballero Mariscal, – impulso básico para el exitoso desarrollo de la actividad por su grado de implicación, participación y su ejemplo para trabajar con todo el alumnado, especialmente, el de compensatoria. La actividad, como ya es un clásico, fue clausurada con una rica merendilla de torta y chocolate, un cuento con un mensaje positivo y un baile final bajo el estribillo del Centro Juvenil VE: “Tu vida cambió, no eres como ayer… hoy todo es mejor, sabes escoger… Sánchez Velayos es”.

 

Taller “Haz el payaso”
Taller “Haz el saltimbanqui”
Maestro Miguel preparado para que el circo abra el telón.
Miguel Ángel Caballero, alma del Centro Juvenil Velayos, gran defensor de la justicia social en la escuela
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