Los ‘pececillos’ de Emilio Luis muestran sus creaciones en el Taller de Grabado La Granja

Otro curso más el Taller de Grabado la Granja termina la temporada presentando una exposición colectiva con las obras de los artistas más pequeños que han recibido enseñanzas artísticas en este espacio de la calle Cañaveral. En la quinta edición de ‘Como pececillos en el agua’, se muestran una selección de dibujos, grabados y pinturas realizados durante el curso 2018/19.

 

Este taller iniciaba su andadura hace cinco años con un sólo grupo de niños los viernes por la tarde. En la actualidad, cuenta con cuatro grupos de niños todas las tardes excepto lo miércoles de 17 a 20 horas. Su impulsor Emilio Luis Fernández Garrido señala que el objetivo principal de este taller no es entretener a los niños que les gusta pintar o dibujar sino que, pretende guiar a aquellos niños que con su vocación artística y sensibilidad creadora, manifiestan grandes facultades a la hora de abordar un trabajo creativo. También, plasmar su personalidad y estilo en el trazo o pincelada es una de las bases de este Taller.

A los pequeños artistas se les proporciona todo el material necesario para llevar a cabo cada una de sus obras. A pesar de que la jornada de tres horas parece mucho tiempo para que los niños estén trabajando, la estrategia seguida es igual que la que utiliza cualquier profesional que se dedica a crear: primero se estudian los objetos o imágenes a partir de las cuales se va a trabajar, realizando los primeros esbozos de dibujo sobre el papel o tabla, a continuación se hace una primera mancha buscando los primeros planos de color y posteriormente se aplica la pintura según el estilo que se trabaje en ese momento.

Del curso finaliza destaca un trabajo de investigación que han comenzado y que espera continuuar en el próximo. Consiste en la realización de un grabado al aguafuerte cuya temática es la fauna de la Penísula Ibérica. «Esto es algo exclusivo en La Granja, donde los niños aprenden todo el proceso de creación de una matriz, (la mordida en el ácido se hace cuando no hay niños, pero si se les explica) y el proceso de entintado y estampación, donde los alumnos disfrutan viendo cómo después de entintar una matriz y humedecer el papel, la imagen se traspasa de la plancha al papel a partir de la presión que ejercen los rodillos en el tórculo», señala. Emilio Luis explica que en las obras expuestas se puede comprobar cómo cada pequeño artista va madurando su personalidad plástica, apreciándose sobre todo en aquellos que llevan más tiempo aprendiendo en La Granja. «Sorprendentemente cada vez hay más niños que se incorporan a las clases cargados de esa vocación y motivación», apostilla.

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