Rafael Bailón: «Rechacemos el egoísmo y abracemos la solidaridad»

,Con el confinamiento decretado a mediados de marzo, hemos visto reducidos nuestros derechos, la posibilidad de movernos libremente por una razón poderosa que no obedece al mero capricho y sí a razones de peso.

En este sentido, la pandemia que asola a nuestro mundo (no podemos librarnos los españoles) es algo que nos ha pillado a todos de sorpresa (por mucho que se empeñen esos pseudovidentes o duchos en la materia, sin aportar ningún otro mérito que no sea el oportunismo “barato” o el insulto gratuito en busca de la saca llena de votos).

Seamos pacientes, aboguemos por la unión entre todos nosotros o el apoyo a quienes peor lo están pasando. Generosidad y transmisión de valores deben definirnos como personas (no nos caractericemos por las malas artes, el enconamiento o la confrontación).

Independientemente de la ideología que cada uno profese, rememos juntos en pro de construir una sociedad mejor, sin rencores (para eso ya están los políticos).

No sembremos nosotros la discordia, volviendo a demostrar que el ciudadano está muy por encima de cualquier circunstancia (por muy dura que resulte o por muy mal ejemplo que reciba de quienes gobiernen o lleven la manija de la oposición).

Ayudemos porque no hay mayor recompensa que el dar sin esperar nada a cambio. Arrimemos el hombro y nos sentiremos útiles, seamos agradecidos e inundemos esta atmósfera viciada con la necesaria alegría.

Poco a poco recuperaremos el pulso, eliminaremos el estrés generado tras tres meses de encierro y volveremos a realizar tareas cotidianas.

Queridos lectores, dejemos atrás el egoísmo y la triste premisa de: “Primero yo, después yo y luego yo”.

¡Qué mis deseos no caigan en saco roto!

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Rafael Bailón Ruiz

Profesor de ESO

 

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