Virtudes Montoro López: «Autumnus»

La palabra otoño deriva del latín: autumnus, significa “que llega la plenitud del año». Septiembre con todos sus proyectos se marchitó; todo lo que nos habíamos prometido se ve claramente mermado a estas alturas, eso nos deja un regustillo de frustración amarga que nos condiciona de cara a lo que se nos viene: menos luz, menos vitamina D, días más cortos. Parece que está claro que esta hermosa estación nos afecta psicológicamente.

El otoño, como apunta Sergio García, tiene un significado de comienzo de las adversidades y de las herramientas que la persona tiene o necesita para enfrentarlas. El psiquiatra Michael Terman, uno de los pioneros de la cronoterapia (la compaginación de un tratamiento médico con nuestro ritmo circadiano) apunta, según sus investigaciones, que la toma de medicación o la hora de realizar operaciones quirúrgicas, serían más más idóneas que otras.

Para tratar los casos de depresión estacional, que se producen sobre todo en países nórdicos durante el invierno, cuando escasean las horas de luz, se utilizan lámparas de luz que incluso se colocan en las paradas de los autobuses.

En un extremo de mayor vulnerabilidad, hablaríamos del trastorno afectivo estacional (TAE) suele aparecer entre finales de otoño y principios de invierno y acostumbra a durar hasta la primavera siguiente. Se caracteriza por un estado de depresión y letargo. Parece tener relación con la necesidad de hidratos de carbono en el organismo por lo que sería tendencia engordar en estas estaciones.

La cantidad de luz influye en nuestras vidas, y mucho más de lo que creemos. Se ha constatado una relación entre una menor luz solar y unos niveles bajos de serotonina en el cerebro, lo que desemboca en ese estado depresivo y de astenia otoñal, al que estamos haciendo referencia, así como alteraciones en nuestros ciclos de sueño-vigilia, y también se vería afectada nuestra área sexual.

Pero calma, podemos poner remedio a estas oscuras circunstancias climáticas que se nos vienen encima; la fototerapia podría ser uno. Está demostrado cómo funciona para casos como la depresión y ansiedad. Es fácil, gratis y sencilla; se trata de tomar 15 minutos de sol en las dos horas siguientes a levantarse, es decir que si te levantaste a las 9:00, por ejemplo, hasta las 11:00 tendrías de margen para tomar esos 15 minutos de sol, sentados, relajados y con la misma disposición con la que nos tomamos una pastilla.

Y como solemos decir hasta la saciedad, al mal tiempo, buena cara.

Compartir: