Pilar Mesa Arroyo: «La ‘Poesía completa’ de Mariluz Escribano, un descubrimiento necesario»

Escribía Mercedes de Pablos en el prólogo a la obra Quiero vivir mi vida de Carmen de Burgos que descubrir en la actualidad a algunas mujeres ocultadas históricamente era como si descubriésemos ahora la tumba de Tutankamon. Efectivamente, tal es el caso del descubrimiento de la poesía de Mariluz Escribano.

Se trata de una poesía de una perfección a la altura de grandes maestros como Antonio Machado y resulta sorprendente e inconcebible que esta autora haya estado durante tantos años ausente de los libros de texto, de los temarios de las materias y del reconocimiento de la crítica.

Su crimen principal haber sido mujer, y, seguidamente, haber sido hija de un fusilado en la guerra civil. Por ello, no hemos por más que agradecer a la luchadora incansable, Remedios Sánchez, su labor en la difusión de la obra de Mariluz y en la redacción impecable llena de conocimiento, respeto y necesidad de reparación de esta Poesía completa de Mariluz Escribano. En efecto, la vida y, la vida hecha poesía de Mariluz, lo merecen.

El estudio es apasionante y está excelentemente escrito. Asimismo, se recogen testimonios, escritos, fotografías y bibliografía de gran valía e interés que hacen apasionante la lectura del estudio.

Se ofrecen, del mismo modo, fragmentos memorialísticos. Nótese la calidad de la prosa en estos fragmentos, sorprenden en ellos desconocidas e inspiradoras descripciones de la ciudad de Granada.

De su biografía podemos destacar que Mariluz Escribano fue elegida Autora clásica de 2021 por la calidad y excelencia de su obra y por una biografía de dimensión ética, poeta del perdón y la memoria.

Monumento a Mariluz Escribano en el Parque García Lorca (Granada) ::IEC

Respecto a su familia se cuenta que Mariluz fue docente en el Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Facultad de Ciencias de la Educación. Sus padres fueron profesores de la escuela de Magisterio de Granada. En 1935 nace Mariluz. El padre, Agustín Escribano, es hijo de un agricultor de Pedrosa del Príncipe (Burgos). Su madre, Luisa Pueo, es aragonesa.

Agustín Escribano fue director de la escuela de Magisterio y fundó la residencia para chicas estudiantes de magisterio. Para construir la escuela Normal en un lugar más adecuado contrata directamente a los gremios sin acudir a grandes empresas. Un día unos militares, entre los que estaba José Valdés, quieren llevarse de noche a una chica de la residencia, Luisa lo impide y Agustín pone una denuncia.

En verano se da el alzamiento contra el legítimo gobierno de la República. José Valdés, autonombrado gobernador civil, manda que fusilen a Agustín Escribano, cosa que sucede en septiembre en las tapias del cementerio de Granada. A Luisa Pueo la envían al exilio a Palencia.

Mariluz juega de niña en Pedrosa del Príncipe con un carro de latas y una muñeca pasando temporadas con sus tías Obdulia y Dolores. Finalizada la guerra Mariluz y su madre pueden regresar a Granada.

En Granada todos los jueves por la tarde los pasan en la Huerta de San Vicente. Mariluz estudia Bachillerato en el instituto Ganivet. Toca el piano y el violín y juega a fútbol y baloncesto. En 1958 se casa. Trabaja como profesora de instituto. Se trasladan a vivir y trabajar a EEUU. Al volver ya consigue trabajar en la Universidad y escribir artículos para los diarios Patria e Ideal. Se dedica también a la crianza de cinco hijos. Y por las noches escribe poesía.

Tras su retorno a Granada a finales de los años 60 estuvo vinculada a los movimientos ciudadanos de su ciudad a través de organizaciones como Mujeres Universitarias o Mujeres por Granada, colectivo que fundó y lideró durante varios años.

No empezó a publicar su obra literaria hasta iniciados los años 90. No obstante su trayectoria como escritora en prensa había comenzado mucho antes: en 1958 empezó a colaborar en prensa en el Diario Patria y en los inicios de los años 70 pasó a escribir en IDEAL, Diario Regional de Andalucía, en el que fue colaboradora fija durante más de cuarenta años con unos artículos de marcado carácter reivindicativo y lírico.

Dirigió EntreRíos, Revista de Artes y Letras desde su fundación en 2005 hasta su muerte. Autores como Luis García Montero, Caballero Bonald, Elena Martín Vivaldi, Pilar Paz Pasamar, Ángel González, Karmelo Iribarren, Francisco Umbral, Antonio Colinas, Gregorio Salvador, Juan de Loxa, Joan Margarit, Raquel Lanseros o Fernando Valverde publicaron textos inéditos en diferentes números, convirtiendo a la revista en una obra de consulta obligada para comprender la poesía del siglo XX.

En los últimos años, su obra poética destacó con poemarios como Umbrales de otoño, con el que obtuvo el Premio Andalucía de la Crítica. ​ Su siguiente poemario, El corazón de la gacela ha suscitado igualmente críticas muy positivas como la de José Sarria.

En 2015 le fue concedida por unanimidad la Medalla de Oro al Mérito de la Ciudad de Granada y en 2016 fue seleccionada como una de las 82 poetas más relevantes nacidas entre 1886 y 1960 en el volumen Poesía soy yo. Poetas en español del siglo XX (1886-1960) (Visor), cuya edición estuvo a cargo de Raquel Lanseros y Ana Merino.

Portada de ‘Poesía completa‘ (Ed. Cátedra) de Mariluz Escribano. Edición de Remedios Sánchez

En 2016 Visor publicó su antología Azul melancolía y en 2018 apareció su último libro, Geografía de la memoria, que vio la luz en la editorial Calambur, donde recogía su famoso poema “Cuando yo me vaya”.

En 2018 recibió la Bandera de Andalucía, que concede la Junta de Andalucía. ​ En 2019 la Asociación Colegial de Escritores de España le otorgó el X Premio de las Letras Andaluzas «Elio Antonio de Nebrija», que le fue entregado en enero por la vicepresidenta del Gobierno de España, Carmen Calvo. ​ Ese mismo año, en julio, falleció en su ciudad natal a causa de una enfermedad respiratoria asociada a la enfermedad motriz que padecía, con 83 años.

En 2020 fue elegida como Autora Clásica para el año 2021 en Andalucía por el Centro Andaluz de las Letras.

Sus libros de poemas son: Sonetos del alba, Desde un mar de silencio, Canciones de la tarde, Umbrales de Otoño, El corazón de la gacela, Azul melancolía, Geografía de la memoria. Y sus libros de memorias: Sopas de ajo y Memoria de Azúcar.

Es difícil destacar algún poema porque todos ellos merecen la pena. “Canción de la tristeza” y “Canción de la esperanza” llaman la atención por su belleza y podrían considerarse complementarios por sus temas.

Respecto a las descripciones sugerentes de Granada a las que nos hemos referido anteriormente recomendamos “En la huerta de San Vicente” o “Esta ciudad”. En los no muy conocidos “Cuando te vas” y “Cuando regresas” observamos una poesía que recuerda a la poesía de la experiencia. En lo que se refiere a poesía comprometida son interesantes y útiles para trabajar en clase, “Los niños soldado” y “Pido la paz”.

En definitiva, se trata, sin duda, de la edición de una poesía completa imprescindible para reivindicar la figura de poetas olvidadas, en este caso, de Mariluz Escribano, como poeta de la memoria.

Autora de la reseña: Pilar Mesa Arroyo

Título: Poesía completa

Autora: Mariluz Escribano Pueo.

Edición de Remedios Sánchez

Editorial: Cátedra

Fecha de edición: 2022

Páginas: 304

ISBN: 9788437644967

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