Abandono y absentismo escolar: ¿Fracasa la sociedad y/o el sistema educativo?

La educación para toda la vida es un enfoque que, como principio educativo, está presente en las leyes que regulan los sistemas educativos en este siglo, como medio, en palabras de Antonio Bolívar, para resituar hoy el derecho a la educación y reforzarla como bien público y común, frente a propuestas futuristas digitales.

Uno de los objetivos prioritarios de las políticas educativas es que los jóvenes continúen su formación más allá de las etapas obligatorias, fundamentalmente como factor positivo para el desarrollo individual de la persona y su progreso en la sociedad. Este horizonte, asimismo, tiene un componente económico: facilitar el acceso futuro al mercado laboral en una sociedad tremendamente competitiva. Una cuestión que necesitaría un debate muy profundo, al convertir la educación en un instrumento casi excesivamente economicista.

La Asamblea General de la ONU en 2015, dentro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, proyectó un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, con la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia. La Agenda 2030 incluía, entre los 17 objetivos, uno vinculado a la educación: “Aumentar considerablemente el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento”.

El informe de 2023 sobre la consecución de estos objetivos señala, al referirse al objetivo 4, tendente a conseguir una ‘Educación de calidad’, que habría que aumentar “la tasa de finalización de la educación primaria y secundaria”, afectada por ritmo demasiado lento y desigual. “Entre 2015 y 2021, la finalización de la educación primaria en todo el mundo aumentó del 85 % al 87 %, la finalización de la educación secundaria inferior del 74 % al 77 % y la finalización de la educación secundaria superior del 53 % al 58 %”.

En España, a partir del año 2012, la tasa media nacional de abandono temprano de la educación y la formación (porcentaje de alumnado que no continúa estudiando tras la educación obligatoria) se ha ido reduciendo hasta el año 2021, pasando del 24,90% en 2012 al 13,30% en 2021. No obstante, la situación cambió, volviéndose a incrementar el abandono escolar en el año 2022 en 0,60 puntos, pasando de ese 13,30% de 2021 al 13,90% en 2022.

En Andalucía, siguiendo los datos del INE para el Ministerio de Educación, período de 2012/2022, la tasa de abandono escolar de jóvenes entre 18 y 24 años se cifraba en 2012 en el 28,80%,  pasando al 23,50 en 2017, 21,90 en 2018, 22,00 en 2019, 21,84 en 2020, 17,70 en 2021 y al 15,30 en 2022.

MEDIDAS CONTRA EL ABANDONO ESCOLAR

Las causas del abandono escolar temprano son múltiples. Según diversos estudios de la Comisión Europea y la OCDE, se deben a cuestiones personales, sociales, familiares, económicas, educativas, la falta de orientación académica y profesional, etc. Por ello, el abandono escolar temprano ha de abordarse desde distintos ámbitos.

La Comisión Europea centra aún más el diagnóstico y lo concreta en la enorme influencia que tienen los entornos socialmente desfavorecidos: hogares con todos los miembros en paro, familias de niveles educativos bajos, minorías étnicas, origen migrante… A lo que habría que sumar situaciones personales de ambientes deprimidos social y económicamente, bajo rendimiento académico o excesivas repeticiones de curso.

Algunas de las medidas que se ofrecen para paliar estas tasas de abandono escolar son:

  1. Mayor apoyo social a la escuela, convirtiéndola en un ideal para la sociedad.

  2. Aumento de la inversión en los programas de tutorías individualizadas y apoyo académico.

  3. Apoyo y respeto social a la escuela y a los docentes.

  4. Mejora en las salidas laborales a la conclusión de los estudios.

  5. Fomento del apoyo educativo por parte de las familias.

  6. Mejor orientación académica y profesional, tanto al alumnado como a las familias.

  7. Mejora de la relación del alumnado con sus centros educativos.

  8. Enfoques didácticos y metodológicos más dinámicos y participativos.

La lucha contra el abandono escolar temprano está vinculada a una buena política de inclusión y convivencia. Las administraciones educativas suelen poner en práctica planes y programas educativos, al objeto de reducir el absentismo y el abandono escolar, que dan pequeños frutos, pero no es suficiente. Se diseñan planes de ‘éxito educativo’, como ‘Prepárate’ destinado a la educación Primaria, ‘Ilusiónate’ para la educación Secundaria o ‘Titulas’ para 4º ESO y 1º y 2º bachillerato. O el programa de cooperación territorial Proa+.

Parte de la solución, más allá del necesario compromiso de todos los agentes sociales, está en la dotación de recursos humanos para el refuerzo educativo y para estrategias organizativas. Pero es fundamental el trabajo con el alumnado más vulnerable y con sus familias. En entornos sociales deprimidos son básicas medidas como las unidades de acompañamiento multidisciplinares o los acuerdos de participación de los centros con alumnado y familias. Hay realidades en los centros y las comunidades educativas de las que parecen no enterarse las administraciones educativas. Realidades donde los niños y jóvenes tienen otros intereses, están sometidos a influencias externas que distan mucho de las que reciben de los centros, o que se aburren en clase. Se trata de realidades que no son fáciles de atajar, ni siquiera con los incentivos económicos o becas de alta dotación.

A ello había que sumar los problemas de salud mental, bienestar socioemocional o abandono familiar, que agudizan aún más la problemática. No todo es diseñar planes y programas que son ‘maravillosos’ en el papel, y que no funcionan ni proporcionan resultados tras su aplicación. Llevamos toda la vida con planes y programas, hemos llenado los centros de ellos y, a veces, son una rémora cuando no un incordio.

CICLO ‘LA EDUCACIÓN A DEBATE’ DEL ATENEO DE GRANADA 

En este inicio de curso escolar, el Ateneo de Granada organiza como primera actividad, dentro del ciclo ‘La educación a debate’, una mesa redonda para abordar el tema del abandono y absentismo escolar, partiendo de un pregunta: ¿fracasa la sociedad y/o el sistema educativo?

Para celebrar esta mesa redonda, el Ateneo de Granada se va a desplazar a uno de los barrios de Granada más desfavorecidos social y económicamente de Granada, donde el abandono y el absentismo escolar tiene unas tasas muy superiores a cualquier otro lugar que imaginemos en nuestra provincia. Un entorno tan deprimido como el Polígono de Almanjáyar es una muestra de que no siempre las políticas sociales, educativas y económicas obtienen los resultados más óptimos. El compromiso del Ateneo con toda la población es notorio.

La mesa redonda se va a celebrar el próximo 28 de noviembre de 2023, martes, a las 18:00 horas en la parroquia Jesús Obrero. En ella intervendrán Juan Carlos Carrión González, párroco de la Iglesia Jesús Obrero; Isabel Hidalgo Muñoz, directora del CEIP Arrayanes; y María del Carmen de la Torre Ruiz, directora del IES La Paz.

Me cabe el honor de moderar esta mesa de debate.

 

ANTONIO LARA RAMOS

Vicepresidente del Ateneo de Granada

e Inspector de Educación

 

 

 

 

 

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