Rafael Bailón: «Necesitamos que lo ocurrido en Burjassot sea una última pesadilla que nadie vuelva a repetir.»

Sin duda alguna, el acoso escolar o bullying es una lacra que, desafortunadamente ocurre, teniendo que plantear nuevas soluciones a las ya existentes. En este sentido, no basta con un protocolo de actuación que deberíamos aplicar, el mismo ha sido llevado a cabo en el centro educativo en el que se ha producido la desagradable noticia de la brutal paliza por parte de otras chicas, también menores, en  Burjassot (Valencia).

No en vano, ser menor de edad permite a los agresores campar a sus anchas, dejando a la Administración educativa y los Órganos de dirección del centro docente la “patata caliente” (son los responsables de frenar el acoso escolar y garantizar la seguridad de la víctima).

Pero, y, ¿después qué?

El debate está servido, dado que algunos jueces no son partidarios de un endurecimiento de la ley del menor o no en todos los casos (sí en casos graves como asesinatos o violaciones).

Algunos expertos señalan que el objetivo de nuestra sociedad debe ser reinsertar o rehabilitar a los jóvenes delincuentes, reintegrarles con normalidad en la sociedad.

Ante este hecho, este que escribe, se hace una pregunta: ¿qué hacemos con chicos/as que se recrean con el sufrimiento ajeno?

En la grabación a una alumna de Burjassot, varias chicas se jactan de las patadas, insultos y todo tipo de vejaciones propinadas a una menor de tan solo 12 años.

¿Hasta cuándo seguiremos viendo este tipo de actos en las noticias? ¿Hasta cuándo un/a padre/madre tendrá que denunciar impotente la imposibilidad de castigar a quienes dañaron a su hijo/a?

Una de las frases pronunciadas por las agresoras quedó grabada para siempre en mi memoria, más aún en la de la víctima. Así, se escucha perfectamente una sentencia dirigida hacia quien trata de defenderse de las patadas, rodillazos o puñetazos de las demás.

En el testimonio del progenitor de la víctima, cabe la incomprensión y búsqueda de soluciones, ante la imposibilidad de imputar a dos de las agresoras (con la ley en la mano, este hecho no puede llevarse a cabo).

Burjassot vuelve a ser noticia o escenario de otro ataque, tras el intento de asesinato de unos padres al presunto agresor de su hijo, el cual falleció en diciembre de 2021 en un parque de la localidad. También por una violación grupal reciente, con varios implicados en la misma.

En relación a la agresión a la menor de 12 años de edad, el padre confirmó a los diferentes medios que el centro educativo activó el Protocolo Antisuicidios al conocer que la niña había amenazado con quitarse la vida, pero reclama justicia.

Así, mientras las agresoras grabaron lo sucedido con el móvil, compartiéndolo en redes sociales, a la vez que preguntando a la agredida si le gustaba, la víctima hoy tiene que seguir recibiendo ayuda psicológica.

Adjunto enlaces de diferentes medios ( ANTENA 3 , LA RAZÓN) que recogieron la noticia, para profundizar sobre lo acaecido, terminando con varios ruegos o necesidades:

  • Campañas de concienciación y educación antibullying por parte de las instituciones y medios de comunicación.

  • Revisión, debate y concreción de nuevas medidas para acabar con esta lacra (cambios legislativos). Aquí, entra la ley del menor.

  • Impulsar otro tipo de acciones desde colegios e institutos (para ello, colegios e institutos deben contar con nuevas iniciativas, posibles medidas coercitivas más duras que puedan implantar, con el visto bueno de instancias superiores).

  • Escuelas de padres en todos los centros educativos.

Porque necesitamos que lo ocurrido en Burjassot marque un antes y un después, sea una última pesadilla que nadie vuelva a repetir.

Espero que mis deseos no caigan en saco roto.

 

Ver más artículos de:

Rafael Bailón Ruiz

‘Mejor docente de España, 2020. Educa Abanca’ 

Categoría:  ESO-Bachillerato.

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