«Del colegio salieron muchos grandes esquiadores y hasta el profe Marcos aprendió a esquiar»

Dentro de las actividades previstas en el 40 aniversario del  CEIP Esquí-Escuela comenzamos una serie de entrevistas a antiguos alumnos y profesores del colegio con la realizada a Javier López Fernández que llegó a nuestro centro tras su apertura.

Dentro de poco será el cuarenta aniversario de nuestro colegio y queremos celebrarlo por todo lo alto. Estamos preparando un libro contando la historia de nuestro colegio y de las personas que pasaron por él, por eso hoy os traemos una entrevista a uno de nuestros antiguos alumnos más queridos, Javier López Fernández.

Javier López nace en Granada hace ya 48 años y proviene de una familia muy conocida en Sierra Nevada. Ha estado desde muy pequeño en contacto con la nieve y el mundo del esquí. Su familia regentaba una de las primeras tiendas de deportes de la estación, Intersport, que fue un referente durante décadas en nuestra localidad.

Al llegar a la edad escolar su padre, Ángel López, matricula a sus hijos en Granada, en un internado, para poder seguir trabajando en Sierra Nevada. La situación no era agradable porque los dejaban los domingos y los recogían los viernes, así que decide, junto con otras familias de la estación luchar por la creación de un centro escolar en Sierra Nevada.

Oídas las peticiones de las familias que por aquel entonces habitaban en tan singular pueblo, la Delegación de Educación decide enviar a un docente para esa temporada, Marcos Martínez López quien dará comienzo a la historia de nuestro colegio.

De esta manera comienza su andadura Javier el segundo ciclo de primaria de la mano del CEIP Esquí-Escuela.

Primeros alumnos/as del colegio con Javier López destacado

Destacar antes de nada que actualmente el hijo pequeño de Javier, Diego, es alumno de 2º de Primaria en el CEIP Esquí-Escuela.

La clase de Diego estaba muy emocionada con esta visita y elaboró, junto con la seño Carmen, un gran cartel con fotos y el nombre de Javier López.

La entrevista comienza con el agradecimiento por parte del alumnado por asistir a la entrevista y con la petición de que Javier nos cuente un poco de su vida actual.

Javier explica que actualmente trabaja en Cetursa, la empresa que gestiona la estación de esquí, y que es encargado de la parte técnica de las competiciones que se realizan en la estación.

También que comenzó a esquiar con 5 o 6 años, porque su padre, presente en la entrevista, lo apuntó a la Sociedad Sierra Nevada, el club de montaña más antiguos de Andalucía para que aprendiese. Nos confiesa ,entre risas, que no le gustaba esquiar y que se escondía para no tener que hacerlo.

Fue mucho tiempo después cuando volvió, de la mano del colegio a calzarse unos esquís y esta vez, para toda la vida.

De echo nos cuenta humildemente que tiene “algunas” medallas y trofeos por casa; “más de 100 le corrige su padre” de campeonatos y carreras de casi todas las disciplinas de esquí: Telemark, alpino, snowboard. “la única que se me ha resistido ha sido el esquí de fondo” confiesa.

“Si tuviera que elegir sería imposible, pero me decanto por el Telemark, porque es mi pasión y el esquí alpino, que es con el que comenzó todo”, nos comenta Javier.

Actualmente trabaja como pistero en Sierra Nevada, pero su carrera dentro del esquí es amplia.

  • Técnico Deportivo Superior en Esquí Alpino

  • Ex-miembro del Equipo Nacional de Esquí Alpino

  • Ex-Entrenador Equipo Paralímpico

  • Ex-Entrenador Equipo Nacional

  • Ex-Entrenador en Chile y Argentina.

  • Ex-Corredor Copa del Mundo Telemark

Una vez terminó el colegio en Sierra Nevada se tuvo que bajar a Granada al instituto y vivía con su abuela. Fue entonces cuando entró a formar parte del Equipo Nacional de Esquí, junto otros compañeros/a del colegio y se desplazó a Barcelona, donde compaginaba los estudios con las competiciones por todo el mundo. “ A la vuelta a Granada tuve que repetir COU, porque me gustó mucho” nos confiesa.

Después de muchas temporadas como entrenador de esquí fue cuando se retiró de la competiciones y comenzó en su actual trabajo.

Javier López junto a su padre, Ángel López, en nuestro colegio

Buenos días Javier… Muchas gracias por aceptar nuestra entrevista y venir al colegio para responderlas.

¿Cómo fue tu experiencia en el colegio?

Muy buena, recuerdo que llegué a Sierra Nevada en 4º o 5º de primaria y que éramos muy pocos en el colegio. Yo era de los mayores e iba inaugurando cursos conforme crecía.

¿Cómo eran tus clases?

Teníamos clases de 09:00h a 14:00h y por la tarde nos íbamos a esquiar. El colegio fue cambiando mucho hasta terminar en el actual edificio. Yo pasé por un restaurante, que cuando comenzó la temporada tuvimos que abandonar, un piso del antiguo alcalde de Monachil y terminé en un piso en el Edificio Europa, que es donde se hizo la foto del principio del artículo.

Nos cuenta Javier, que el colegio fue el primero de Andalucía en tener jornada intensiva y que la Delegación les autorizó terminar las clases a las 14h y esquiar por la tarde.

¿Cuáles eran tus profesores?¿Cuál era tu favorito/a?

Tenía solo dos profesores/as: Marcos, el que aparece en la foto con bigote, y la seño Pilar. A los dos los quería mucho, pero con Marcos sigo manteniendo una bonita amistad.

¿Cómo te trataban los profesores?

“Los profes eran muy buenos con nosotros/as. Éramos como una gran familia y todos cuidábamos de todos. Alguna vez nos castigaron pero es que éramos un poquillo malos”, nos dice entre risas.

Recuerdo una vez que nevó tanto que los profes tuvieron que dejar el coche a la entrada de la estación y subir andando. Cuando los vimos subir por las escaleras que terminan en el edificio Europa, nos escondimos y les tiramos bolas de nieve. Miraban los profes pensando que estaba nevando, hasta que nos pillaron. Esa fue una de las veces que nos castigaron”.

¿Cuándo tú estudiabas se esquiaba con el colegio?

El colegio se llama Esquí-Escuela porque esquiábamos mucho por las tardes. Esquiábamos tres días en semana. De hecho, el Club Monachil que actualmente sigue existiendo, se creó con el alumnado del colegio. Nuestro monitor era Manolo Castro, uno de los fundadores del colegio y monitor del Club Monachil. Del colegio salieron muchos grandes esquiadores, como M.ª José Rienda, Raquel Rienda, Carolina Ruíz… hasta el profe Marcos aprendió a esquiar!.

¿Antiguamente hacíais muchas excursiones?

No hacíamos excursiones porque la carretera no es la de ahora, y subir y bajar de Sierra Nevada era un viaje largo. No nos importaba porque estábamos esquiando por las tardes y sino teníamos toda una montaña para nosotros/as solos/as. Quedábamos en la plaza para jugar al fútbol, al pilla pilla, al escondite o al quema. Siempre teníamos cosas que hacer por las tardes. “Los juguetes de ahora tienen pilas” añade Ángel López.

¿Podíais salir cuando había nieve en el patio?¿A qué jugabais?

Nuestro colegio no tenía patio porque os recuerdo que estaba en un piso. Cuando era la hora del recreo salíamos a un parking cercano, que la mayoría de las veces en temporada estaba nevado, y allí jugábamos a guerras de bolas de nieve, con trineos o incluso al fútbol.

Siempre íbamos vestidos con ropa de nieve y botas de apresquí así que no nos importaba.

¿Cuál es tu recuerdo de Sierra Nevada?

Sierra Nevada ha cambiado mucho en estos años. Cuando yo era niño no había tantos edificios y todos nos conocíamos. Las familias cuando nevaba mucho y nos quedábamos incomunicados compartíamos hasta la comida. De pequeño no he echado de menos nada.

“Recuerdo una vez que estuvimos tres días incomunicados y que no teníamos ni pan. Tuvieron que subir con unos ratrack y traernos comida. Eso era antes, ahora ya no nieva como antes”, añade Ángel López.

¿Cuál es tu mejor recuerdo de el colegio?

Del colegio tengo muchos recuerdos y todos buenos. De lo que más contento estoy es de los amigos/as que hice.

Javi López se levanta y se dirige a la foto en blanco y negro donde aparece él con sus compañeros/as. Uno por uno va diciendo su nombre y apellidos y la relación que tiene con ellos/as ahora. Sorprende que a muchos de ellos/as los ve a diario, puesto que son compañeros/as de trabajo. Con otros mantiene amistad e incluso sabe qué hacen o a que se dedican. Nuestro alumnado se sorprende que después de tantos años siga recordando el nombre y apellidos de todos/as ellos/as y que sigan siendo sus amigos/as.

Javier López mencionando a cada uno de sus antiguos compañeros/as de colegio

En el colegio se aprenden muchas cosas, pero también se hacen amigos para toda la vida. Es de lo que estoy más orgulloso” nos confiesa.

La última pregunta corre a cargo de su propio hijo, Diego, de 2º de Primaria:

¿Cambiarías algo del colegio?

¿Del colegio de ahora o del colegio de antes? Nos pregunta. Del de antes, el que tu viviste.

“No cambiaría nada. He sido muy feliz en este colegio y creo que he tenido muy buenos profesores y amigos. No teníamos un edificio como ahora, pero hasta eso era divertido para nosotros. Ahora tenéis pizarras digitales, ordenadores y un colegio muy bonito, pero nosotros creo que nos divertíamos más.”

Una vez termina la entrevista Javier y su padre Ángel nos cuentan muchas más anécdotas de Sierra Nevada. “Cuando nevaba de verdad” nos dice Ángel.

Los niños y niñas del colegio, desde 3 años a 11años escuchan las historias de su pueblo y de su colegio con la boca abierta. No dejan de hacer preguntas, sobre cómo era, cómo se esquiaba o cómo se las apañaban siendo tan pocos en la estación.

Uno no puede más que observar como tres generaciones: abuelo, hijo y nietos comparten aquello que tienen en común; el CEIP Esquí-Escuela y su amor por Sierra Nevada.

Javier López, su padre y alumnos del CEIP Esqui Escuela

Gracias desde el CEIP Esquí-Escuela a Javier y su padre Ángel, por hacernos pasar un fantástico rato y contarnos más cosas sobre nuestro colegio y nuestra montaña.

Estad atentos porque seguiremos con estas entrevistas.

Joaquín Castellano Luque, tutor del tercer ciclo de Primaria

 Alumnado de primer ciclo de Primaria del CEIP  Esquí-Escuela

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