Entrevista a Ángel López Verdugo, miembro fundador del CEIP Esquí-Escuela

Dentro de las actividades previstas en el 40 aniversario de nuestro colegio comenzamos una serie de entrevistas a antiguos alumnos/as y profesores/as del colegio. Hoy nos visita Ángel López, uno de los responsables de la creación del colegio en Sierra Nevada.

Ángel López nace en Sevilla hace ya unos 70 años(no nos quiere decir cuántos exactamente por coquetería) recaba en Sierra Nevada de la mano de su hermano, quien era aparejador en la construcción de los primeros edificios de la estación de esquí. Llega a Sierra Nevada e instalada una de las primeras tiendas de deportes de la estación, Nevasport, que fue un referente durante décadas en nuestra localidad.

Angel López ,matricula a su hijo Javier en Granada, en un internado, para poder seguir trabajando en Sierra Nevada. La situación no era agradable porque lo dejaba los domingos y lo recogía los viernes, así que decide, junto con otras familias de la estación luchar por la creación de un centro escolar en Sierra Nevada.

Oídas las peticiones de las familias que por aquel entonces habitaban en tan singular pueblo, la delegación de educación convoca la plaza y Marcos Martínez López elige subir a Sierra Nevada como maestro, quien dará comienzo a la historia de nuestro colegio.

De esta manera consiguen la creación del CEIP Esquí-Escuela.

Foto antigua del parking de Pradollano, hoy Plaza de Andalucía

Destacar antes de nada que actualmente el nieto pequeño de Ángel, Diego, es alumno de 2º de primaria en el CEIP Esquí-Escuela.

La clase de Diego estaba muy emocionada con esta visita de su abuelo y elaboró, junto con la seño Carmen, un gran cartel con fotos.

La entrevista comienza con el agradecimiento por parte del alumnado por asistir a la entrevista y con la petición de que Ángel nos cuente un poco de su vida actual.

Ángel nos cuenta que actualmente está jubilado y que se dedica a las labores de abuelo, junto a su mujer Conchi. Sigue viviendo en Sierra Nevada, “porque aquí se vive muy bien, sobre todo en verano”, nos comenta.

Después de varios problemas de salud nos confiesa que ha vuelto a esquiar: ”un par de bajadas, que ya no estoy para estar todo el día”.

Buenos días Ángel…muchas gracias por aceptar nuestra entrevista y venir al colegio para responderlas.

¿Cómo fue el solicitar un colegio para Sierra Nevada?

Javier estaba internado en Granada, y claro, solo los veíamos los fines de semana. La carretera para subir a Sierra Nevada no es como la de ahora, y la nieve que caía no es como la de ahora. Había semanas que nos quedábamos incomunicados y era muy difícil subir y bajar. Con otras familias de la estación que estaban en la misma situación, decidimos plantarnos y solicitar a quién correspondiese la creación de un colegio en la estación de esquí.

Bajamos Manolo Castro, Julio Gutiérrez y algunos otras familias a Granada a solicitar al delegado de la época un colegio. Nos recibió muy educado y se quedó sorprendido porque no se creía que allá arriba viviera gente.

Le comentamos nuestra situación y nos dijo que si conseguíamos reunir un número mínimo de alumnos/as nos mandaría un maestro.

Salimos de reunión con el firme propósito de “conseguir” niños como fuera para nuestro proyecto de colegio.

¿Cómo conseguisteis a esos niños/as?

(Se ríe): Pues no fue fácil, la verdad. Por las tardes nos íbamos con nuestros coches a las cortijadas que había antes en el entorno de la Sierra y preguntábamos si tenían niños en edad escolar. Si tenían, los matriculábamos.

Una vez conseguisteis a todos los niños/as¿qué pasó?:

Pues que volvimos a la delegación y de nuevo hablamos con el delegado de educación. La verdad que se quedó muy sorprendido de vernos de nuevo, porque pensaba que no íbamos a conseguirlo. Como nos prometió un maestro si teníamos niños, no tuvo más remedio que cumplir su promesa y al siguiente curso llegó el primer docente a la sierra, Marcos Martínez López.

¿Dónde comenzaron las clases del nuevo colegio?¿Estaba el actual edificio ya construido?

No, el edificio actual del colegio tardaría en construirse todavía unos años. Marcos llegó en septiembre, cuando la temporada de esquí no había empezado, así que el primero “colegio” fue en el Restaurante La Fromagerie, que nos dejó su salón de comidas como escuela.

Y cuando comenzó la temporada…¿Qué pasó?

Pues que nos tuvimos que ir, no íbamos a estar dando clase y los clientes comiendo al lado. Además, el restaurante necesitaba las mesas para sus clientes.

En ese momento, Cetursa tenía un piso para sus trabajadores en la zona media de la estación, en el EdifEuropa América. Amablemente nos cedió ese piso para que durante la temporada pudieran dar clase.

De ese piso nos pasaron a una construcción que se hizo en la actual Plaza de Andalucía, que antes era una explanada de aparcamiento. Esa construcción tenía dos alturas, en la alta unos baños públicos y en la de abajo una sala, que en principio se proyectó como sala para la guardia civil o policía, pero que el ayuntamiento nos cedió como colegio.

Recuerdo que cuando alguien usaba los baños, se oía todo abajo. Incluso algunas veces, si se rompía, nos caía agua”..añade Javier López, su hijo.

Foto de archivo. De izquierda a derecha maestro Marcos y seño Pilar junto con padres/madres de alumnos: Elisa Caballero, Conchi Fernandez y René Herrera

¿Y cómo se llega al edificio actual?

Después de soportar aquellas instalaciones, pedimos al ayuntamiento la construcción de un edificio definitivo; no queríamos seguir dando tumbos de aquí para allá. El ayuntamiento aceptó y comenzaron los trámites para la construcción de vuestro colegio. Mientras construían el colegio estuvimos, de nuevo, en un piso en la plaza, esta vez en el Edificio Impala, que era propiedad del Alcalde de Monachil, que nos lo cedió.

En ese piso estuvieron dos años, y ya no solo estaba el maestro Marcos, sino que mandaron también a la seño Pilar.

Cuando el nuevo colegio se terminó tus hijos ya no estaban en él,¿no?

Efectivamente, cuando se terminó el edificio mis hijos ya pasaron al instituto en Granada, pero el colegio sirvió para otras muchas familias que vinieron después. Estoy muy orgulloso, que junto con otras familias, consiguiéramos un colegio para Sierra Nevada. Fijate, de eso hace casi 40 años, y ahora tengo a mi nieto aquí, quién me lo iba ha decir.

Vista del colegio en la actualidad

Has estado casi una vida en Sierra Nevada ¿Cuál es tu recuerdo de Sierra Nevada?

Sierra Nevada ha cambiado mucho en estos años. Cuando yo llegué no había tantos edificios y todos nos conocíamos. Las familias cuando nevaba mucho y nos quedábamos incomunicados compartíamos hasta la comida.

“Recuerdo una vez que estuvimos tres días incomunicados y que no teníamos ni pan. Tuvieron que subir con unos ratrack y traernos comida. Eso era antes, ahora ya no nieva como antes”.

“Una vez, un amigo y yo bajamos esquiando hasta lo que hoy es el Restaurante El Guerra (Antiguo Nogal), porque teníamos que examinarnos del carnet de conducir. Frenábamos con las paredes de nieve que había al lado de la carretera, y cuando llegamos a Granada en bus autostop, nos dimos cuenta que seguíamos con las botas de esquí…todo el mundo nos miraba como astronautas(se ríe)”.

Éramos una gran familia, de echo Marcos, el primer maestro del colegio, sigue siendo uno de mis mejores amigos.

Entrevistados y alumnado del centro

¿Cambiarías algo del colegio o de tu experiencia en Sierra Nevada?

Siempre podemos cambiar cosas, pero también de todo se aprende; de los errores, de los aciertos, todos sirven para algo. He sido y sigo siendo muy feliz en Sierra Nevada, y aquí sigo.

Todo ha cambiado mucho: el turismo, la gente que viene, las pistas, los remontes…incluso la nieve, porque ya no nieva como antes.

Una vez termina la entrevista Javier y su padre Ángel nos cuentan muchas más anécdotas de Sierra Nevada. “Cuando nevaba de verdad” nos dice Ángel.

Los niños y niñas del colegio, desde 3 años a 11años escuchan las historias de su pueblo y de su colegio con la boca abierta. No dejan de hacer preguntas, sobre cómo era, cómo se esquiaba o cómo se las apañaban siendo tan pocos en la estación.

Uno no puede más que observar como tres generaciones: abuelo, hijo y nietos comparten aquello que tienen en común; el CEIP Esquí-Escuela y su amor por Sierra Nevada.

Gracias desde el CEIP Esquí-Escuela a Javier y su padre Ángel, por hacernos pasar un fantástico rato y contarnos más cosas sobre nuestro colegio y nuestra montaña.

Estar atentos porque seguiremos con estas entrevistas.

Joaquín Castellano Luque, tutor del tercer ciclo de Primaria

 Alumnado de Primaria del CEIP  Esquí-Escuela

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.