Gregorio Martín García: «Quien a buen árbol se arrima…»

A Luis, un seminarista, mi colega

Buen redactor y narrador, excelente escritor y poeta, bueno en la música y el teatro, exseminarista y mejor persona. Este es mi amigo y colega de una aventura vivida que jamás olvidaremos.

Sí, la aventura fue estar allí, a donde me llevaron.

-Que yo no fui-. Pero que jamás me arrepentí ni me arrepentiré de haber estado allá. Haber aprendido. Ser moldeado y preparado para los tiempos que habíamos de vivir.

Educado para la sociedad en que estábamos inmersos, enseñado y cultivado para un complicado e importante porvenir.

Una específica preparación para una muy especial misión que habíamos de ejercer en un mundo de problemas y resolver violencias, injusticias y controversias.

Nuestra misión: Seguir el evangelio, vivirlo y practicarlo y predicar a los cuatro vientos para hacerlo conocer.

¡Valientes hay que ser para ello!

Convencimiento total y vocación sin desliz. Para lo que hay que ofrecer y dar el total de tu persona, tanto física como espiritual. Amar a los demás como quisieras para ti. Siendo ejemplo de humildad, ejercer la caridad y la pobreza para ti en beneficio de los demás.

¡Difícil misión! ¡Mucha responsabilidad!

Complicado encargo y, después de pensarlo y no verse con fuerzas para tan difícil trabajo… es mejor dejarlo y dedicarse a otro con fidelidad y nobleza.

Al que sepamos adaptarnos y dejar para personas más capaces el que intentábamos seguir.

Al menos, con nosotros mismos, fuimos sinceros y sin querer engañarnos pusimos pies en otro camino. Por el que ahora caminamos.

He leído de él, de mi amigo, todo lo hallado aquí, en este rincón literario en el que brega y trabaja con acierto Don Antonio Arenas.

Y le encuentro en ese buen video que de él rueda el Arenas, veo que transmite serenidad, paz y “saber estar”, en el lugar exacto que corresponde. “Tener tablas” se llama eso. Expresión oral, muy agradable logrando que lo expuesto sea más interesante.

Luis y Gregorio se reencontraron después de muchos años  ::A.ARENAS

Y casi todo, como yo, fue cultivado junto a Plaza de Gracia, donde habita la Señora llenando con su presencia aquel noble edificio, con sus largos pasillos que en fila y en silencio muchas veces recorrimos… Desde la sala de estudio a clase, del comedor al patio a gozar del recreo y, casi siempre terminando con una oración -rezando- ante la Virgen de Gracia en la acogedora capilla con su hermoso camarín.

Los diáfanos dormitorios: El de la Inmaculada, San Juan Berchmans y el de San Luis. Donde cansados y saturados de estudio descansábamos… hasta que los madrugadores tañidos de aquella campana, de alegre sonido de bronce. Nos despertaba. Lo impertinente que era y que aún creo oír.

Yo como tú, si los tiempos doblaran yo doblaría también y volvería a vivir allí donde viví. Aquellos bonitos y provechosos días donde mucho, mucho aprendí y no solo números y letras.

De tus habilidades allí aprendidas y por las que otrora te hallé. Descubro con satisfacción a un antiguo colega con su obra literaria que, la pienso leer:

Portada del libro ‘Al volver la vista atrás’, de Luis Hinojosa

Al volver la vista atrás”, narración de hechos y anécdotas ya pasadas y con las vivencias pretéritas de tu caminar por la vida.

Pero no solo de narrativa se conforma el artista, sino que también incorpora poemario, que adivino debe ser buena obra producto de tu carrera de buen maestro y literato: “Quisiera ser poeta” …Pues, se lo… cualidades ya tienes, de ello andas sobrado y lo afirma y ratifica este antiguo seminarista que contigo habitó aquel noble y honorable Seminario. El de San Cecilio de Granada.

Luis, mi amigo. Yo también he hecho algún “pino” al atreverme a escribir un libro, que de narrativa es también. Ya te lo presentaré y si tienes tiempo lo lees. Fue editado en diciembre de 2020 y se ha vendido y regalado muy bien. Su título: “EL AMANECER CON HUMO”. Dos más tengo acabados de escribir quedando el trabajo de edición.

Este fue el encuentro de dos exseminaristas, que de nada se arrepienten, ya que fueron fieles a sus convicciones y principios y agradecen ese tiempo en que allá estuvimos hasta que la Providencia nos mostró el que fue nuestro camino.

Granada, octubre de 2023

[Continuará]

 

 

 

Ver más artículos de

Gregorio Martín  García

(Benalúa de las Villas, 19/02/1945-

Atarfe, 15/04/2024)

Autor del libro ‘El amanecer con humo’

 

 

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