El acto, organizado por la Asociación Cultural Escritores por La Alpujarra, presidida por Carlos Miralles, ha tenido lugar en el Salón de Usos Múltiples del Ayuntamiento de Capileira
Capileira, uno de los municipios más altos de España, situado en la comarca de La Alpujarra a 1.457 metros de altitud sobre el nivel del mar, ha acogido el Primer Concurso Internacional de Poesía Leonor Almendros. La obra ganadora se titula ‘Resiliencia’ y ha sido escrita por Ángel Benito Pérez Pérez. Resiliencia es la capacidad que tiene un ser vivo, un sistema o un objeto para adaptarse a situaciones adversas, traumas o perturbaciones y recuperar su estado o equilibrio inicial. El emotivo acto se ha llevado a cabo en el Salón de Usos Múltiples del Ayuntamiento. Ángel Benito nacido en el pueblo alpujarreño de Pitres hace 53 años. Este poeta escribe desde que tenía 12 años. Este poeta ha conseguido a lo largo de los años otros premios menores en varios concursos. Este vecino de Pitres se inspira en todo lo que ve y le rodea. Él trabaja en la Agencia de Desarrollo Rural de La Alpujarra, situada en Órgiva. Conseguir este premio tan importante le ha dado ánimo para continuar en una de sus pasiones: la poesía.

También fueron premiados, María del Carmen Estévez Márquez, nacida en Órgiva hace 65 años. Esta mujer empezó en el mundo de la poesía desde pequeña. Para María del Carmen el conseguir este premio ha sido muy importante porque le ayudará a superarse aun más y a seguir disfrutando con la poesía. Otro de los premiados fue el almeriense Fernando Labordeta Blanco, un versátil dramaturgo, actor y poeta con una trayectoria activa desde 1991. Labordeta no pudo asistir al acto, organizado por la Asociación Cultural Escritores por La Alpujarra, una entidad sin ánimo de lucro fundada en Capileira el 29 de enero de 2022 y constituida oficialmente el 11 de abril de ese mismo año. Su presidente es Carlos Miralles. También en este exitoso encuentro la poeta alpujarreña, Leonor Almendros, fue homenajeada a título póstumo.
Leonor Almendros, nació el 21 de junio de 1925, en el pueblo alpujarreño de Cástaras. Leonor se casó en Capileira con un viudo de este lugar con 3 hijos, y muy pronto se convirtió en su madre. Tuvo 8 hijos. Vivieron en la ciudad de Granada, hasta que en los años setenta del pasado siglo, la familia se trasladó a Cataluña, donde ella enviudó en 1976. Entonces fue cuando comenzó a escribir porque sus hijos ya eran mayores. Su experiencia como escritora comienza con sus memorias: ‘Una vida con espinas’ y poemas sueltos en los que vuelca sus experiencias, sentimientos y esperanzas. Posteriormente realizó la colección ‘Vida y amor’.

Leonor explora también el relato novelesco con ‘Marinera’, una novela romántica de estilo dieciochesco basada en las andanzas de una heroína. Sus incursiones en prosa continúan con la serie ‘Cuentos basados en mis sueños’. Quizás la obra central de Leonor sea ‘Mi pueblo y mis raíces’, un testimonio autobiográfico de corte costumbrista, donde la autora pincela con un tono sentimental y humorístico, autenticidad de la vida rural en el primer tercio del siglo XX, ello le confiere además un interés sociológico e histórico. Después publica libros como ‘Gaviota en el vuelo’, ‘Mis sentimientos románticos’ y ‘La sombra de mi destino’. Leonor Almendros falleció en 2020, en Barcelona, a los 95 años de edad, víctima de la Covid.
El alcalde de Capileira, José Fernando Castro Zamorano, cuando tomó la palabra dijo lo siguiente: “Queridos vecinos, vecinas, autoridades, miembros de las organizaciones que han hecho posible este evento y de manera muy especial, a los creadores y poetas que nos acompañan, tanto de forma presencial como a través de sus versos. Es un honor darles la bienvenida a Capileira, un rincón del mundo que hoy no solo se viste con el blanco de sus calles y la majestuosidad de sus cumbres, sino con la belleza universal de la palabra escrita. Acoger la Gala de Entrega de Premios de este Concurso Internacional de Poesía Leonor Almendros es un hito que nos llena de un profundo orgullo. Este certamen no es solo una celebración de la literatura, sino también un acto de memoria, de amor y de raíces compartidas. En este día, además de homenajear la vida y trayectoria de doña Leonor, recordamos con cariño a su esposo don José Juárez, un entrañable vecino natural de Capileira que siempre llevó a nuestro pueblo en el corazón y que ahora, de alguna manera, vuelve a estar presente entre nosotros a través de este homenaje”, indicó.

La máxima autoridad de Capileira siguió diciendo lo siguiente: “Es una alegría contar aquí con la presencia de su hijo, Ángel Juárez Almendros, presidente de la Asociación Mare Terra, y de la Red Internacional Escritores por la Tierra, gracias por estar aquí, por tu implicación y por mantener vivo, con tu voz y tu palabra, el legado y el alma de tu madre. Tu presencia da sentido a esta jornada. La poesía siempre ha encontrado un refugio natural en La Alpujarra. Nuestras raíces, el silencio de nuestras montañas y el fluir de nuestra historia invitan a la contemplación y a la creación. En este día, gracias a este certamen, Capileira se convierte en el epicentro internacional de los versos que reivindican la fuerza, la sensibilidad y el alma humana, plasmados magistralmente en la antología ‘Fuerza de Mujer’. También quiero agradecer de corazón a todos los participantes, a la Asociación de Escritores por La Alpujarra, presidida por Carlos Miralles, y a todas las organizaciones y personas que han hecho posible este encuentro. Muchas gracias”, terminó diciendo José Fernando Castro.
Por su parte, Ángel Juárez Almendros dijo lo siguiente: “Queridos amigos, alcalde José Fernando, querido Carlos Miralles. Hablar hoy (por el pasado sábado) en Capileira, no es solo hablar de literatura; es hablar de raíces. Mi madre Leonor Almendros, llevaba esta tierra en su forma de mirar el mundo. Mi querida madre nació en Cástaras en 1925, pero fue aquí, en Capileira, donde formó su hogar, entrelazando su vida a este paisaje y convirtiéndose en madre de una gran familia. La vida la llevó después a la ciudad de Granada y más tarde a Cataluña, donde enviudó en 1976. Fue precisamente ahí, cuando sus hijos fuimos mayores, cuando brotó con fuerza su necesidad de escribir. Sus poemas y prosas son como estos barrancos: profundos, de piedra firme, pero llenos de luz limpia y eterna. Hoy no venimos a recordar su partida en Barcelona en 2020, sino a celebrar su presencia viva a través de su legado literario”, manifestó emocionado.

Ángel Juárez siguió diciendo: “Mi madre plasmó sus vivencias en sus memorias, ‘Una vida con espinas’, y nos conmovió con los versos de ‘Vida y amor’. Nos regaló la autenticidad de la vida rural en su obra central ‘Mi vuelo y mis raíces’, y alzó el vuelo con poemarios como ‘Gaviota en el vuelo’, ‘Mis sentimientos románticos’ y ‘La sombra de mi destino’. Ella nos enseñó que la poesía no es lo que se escribe, sino cómo se vive y cómo se ama. Ese mismo amor por la palabra es el que ha guiado a los miembros de nuestro excelente jurado, a quienes quiero agradecer de corazón su tiempo, su sensibilidad y su impecable criterio para elegir las obras premiadas entre tantos versos recibidos. Mi más sincera enhorabuena también a la persona ganadora de esta edición. Tu voz pasa desde ahora en adelante a formar parte de este hermoso legado, y no hay mayor orgullo para nosotros que ver el nombre de mi madre unido al nacimiento de nueva poesía”, concluyó.
Todas las intervenciones, incluida la del admirable médico y amante de la cultura alpujarreña y la poesía, Carlos Miralles, fueron muy aplaudidas. El guitarrista flamenco de gran sensibilidad melódica y sólido dominio del compás, Jesús Maya actuó en este certamen. Entre los asistentes se encontraba el catedrático, escritor, historiador y director de la Cátedra Iberoamericana de Trovo y Poesía Oral, Juan González Blasco. También, y entre otras asociaciones, estuvo presente la Asociación Cultural Berjarte de Berja. Su objetivo principal es estimular, divulgar y promover la creación artística y las tradiciones culturales tanto de la localidad como de la comarca de La Alpujarra. El acto finalizó en el bar-restaurante situado en el mismo edificio donde se encuentra el Salón de Usos Múltiples del Ayuntamiento de Capileira. En este estupendo lugar con vistas espectaculares se pudieron degustar un delicioso arroz casero y productos alpujarreños.
Texto y fotos:
RAFAEL VÍLCHEZ







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