Entre las numerosas variedades de cuarzo, pocas resultan tan sugerentes como el cuarzo ahumado.
Su color no se debe a impurezas, si no a fenómenos naturales que le aportan su peculiar tonalidad y que la responsable del Museo de Ciencias, Adelaida Adarve, nos ayuda a descubrir esta semana.








Deja una respuesta