Educar en valores a través del arte

Esta historia comienza con la llegada de Barbara Price al Molino Vega, de Santa Cruz del Comercio, tras haber residido durante cuatro años en Cómpeta (Málaga).  Después de 45 años de intensa vida como profesora de pintura, escultura, cerámica, grabado e Historia del Arte en los más prestigiosos institutos de Estados Unidos aquí continúa con su taller de arte donde realiza diseños originales para pañuelos, ropa y pinturas. Además, en 2006 comienza a colaborar con el centro impartiendo clases de arte en horario extraescolar a 28 niños del centro. De esta forma descubre que esta localidad cuenta con «un alto porcentaje de niños y niñas con talento». El pasado curso, Price ofreció de nuevo sus servicios como voluntaria al colegio, enseñando Plástica junto con los maestros en momentos puntuales. Fue entonces cuando la entonces directora, María José Polo, y el resto del claustro, le proponen realizar murales en las nuevas paredes del patio de recreo. El proyecto comienza a perfilarse en mayo de 2007. 

Ambicioso proyecto

Para Barbara Price se trata de un proyecto muy ambicioso consistente en la realización de cuatro grandes murales para las paredes del patio que han sido diseñados en las aulas. Cada niño ha contribuido con un dibujo con temática de paz y de medio ambiente. Para el mismo, Price solicitó la colaboración de otra profesora, Lynne Horoschak  que aceptó gustosamente trasladándose desde Pensilvania a Santa Cruz para, durante diez días, mantener encuentros en el colegio en el que, junto a los hijos de santacruceños reciben clase otros procedentes de Inglaterra, Francia, Bélgica e Irlanda. Entre todos diseñan los primeros bocetos que la pasada semana comenzaron a pintar en las paredes del patio con la colaboración de las estudiantes americanas. Ello ha permitido que el alumnado haya aprendido a utilizar diferentes técnicas de pintura aplicadas a la vida de la localidad, el colegio y el ecosistema de la zona. La actividad se continuará durante próximas semanas para finalizar el primero de los cuatro murales.

Según indica el director del centro, Antonio Bustos: «Estas técnicas están siendo de notable interés pedagógico para la población escolar, ya que enriquecen y complementan lo que tradicionalmente se ha venido enseñando en las clases de Plástica y fomentan la creatividad. Con su realización se está persiguiendo, además, el respeto al medioambiente circundante, la sensibilización sobre su cuidado y la educación en valores, todo en armonía con el proyecto que desarrollamos en el centro Escuela: Espacio de Paz».

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